Custo Barcelona desfila en Milán
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Madrid – Siguiendo con la estrategia que la firma de moda española se decidiese por adoptar hace ahora cosa precisamente de un año, Custo Barcelona ha desfilado en Milán, presentando su nueva colección para la temporada Otoño/Invierno de 2025/2026. Una propuesta que hace solamente unos pocos días veía la luz en Madrid, y que ahora la casa de los hermanos Dalmau ha presentado, renovada y actualizada, coincidiendo con las celebraciones de la nueva edición de la Semana de la Moda de Milán.
Empezando por tratar de aclarar cómo, bajo qué circunstancias y en qué contexto se han llevado a cabo estas presentaciones, bajo el nombre de “Mirage”, la casa Custo Barcelona presentaba este pasado viernes, 21 de febrero de 2025, su nueva colección de hombre y mujer para la temporada Otoño/Invierno de 2025/2026, desfilando bajo el paraguas del calendario oficial de la pasada edición de la pasarela Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, durante la Semana de la Moda de Madrid. Una presentación desde la que, a renglón seguido, la firma y su cara más visible, la del creativo Custo Dalmau, ponían rumbo hasta Milán, donde este lunes hacían desfilar nuevamente a las principales piezas de esa misma colección “Mirage”. Unos diseños a los que, y como novedad, y siguiendo con la política que sigue la firma sustentada sobre el principio de nunca presentar una misma colección exacta en plazas distintas, en deferencia al público asistente y en respuesta a sus pulsiones creativas, se han terminado por sumar nuevas creaciones únicas, y especialmente concebidas para ver la luz durante este desfile.
Celebrado en pleno corazón de la capital de la Lombardía, desde uno de los salones del Museo della Scienza e Tecnologia de Milán, con la celebración de este desfile Custo Barcelona da continuidad a la estrategia de promoción y comercialización de sus propuestas que arrancase hace ahora justamente un año, y a partir de la cual han pasado a ser ya, con esta, tres las ocasiones consecutivas en las que la firma ha desembarcado en Milán para presentar una de sus colecciones de moda. Unas presentaciones todas ellas organizadas desde un formato de desfile, y coincidiendo en fechas tanto con las celebraciones de los principales salones comerciales de moda, tejidos, calzado y complementos que tienen lugar en Milán, como de una nueva edición de la Milan Fashion Week. Una Semana de la Moda de la que de esta manera la firma Custo Barcelona llega a participar, aunque al margen eso sí de su programa oficial. Un calendario sobre el que ya hemos advertido desde FashionUnited sobre cómo en esta ocasión, por fin, la moda española ha logrado entrar a formar parte, aunque haya sido de manera coyuntural, con el calzado español, a través de una exposición, como embajador.
Partiendo de este contexto, y de las últimas reflexiones que compartíamos sobre esa dicotomía que mantiene la escena de la moda española en relación con Italia, el desfile de Custo Barcelona en Milán, aún fuera del calendario oficial, no llega más que para confirmar esa máxima desde la que señalábamos a cómo, para la hora de vender, las marcas españolas y los creativos que así lo buscan, como los hermanos Dalmau, mantienen fija su mirada y sus estrategias de comercialización en Italia y en Milán. Mientras que en contra, aquellos que no terminan de “atreverse” a mostrar sus propuestas a los principales compradores internacionales, gustan y se sienten más cómodos poniendo sus ojos en Francia y buscando desfilar en París en su intención por tratar de crecer fuera de España.
Para el caso concreto que nos ocupa, la firma de moda española con esta presentación “repite cita en la Milan Fashion Week”, subrayan desde la misma casa Custo Barcelona. Etiqueta que ha presentado una colección, como marcan sus códigos, inundada “de color y creatividad” desde “el Museo della Scienza e Tecnologia de Milan”, de cuya mano los hermanos Dalmau regresan “por segundo año consecutivo” y repiten “su participación en la Semana de la Moda de Milán”, destacando así el atractivo valor que la plataforma estaría presentando para las estrategias de comercialización de sus propuestas.
Entre las realidades de lo virtual y de lo físico
Poniendo ya el foco de atención sobre la misma, de la mano de prendas confeccionadas a partir de lanas, sedas, tejidos técnicos y hasta de textiles reciclados, la colección, fiel a los códigos y al ADN propio y tan distintivo de la firma española, volvió a descubrirse como una vorágine de color y de siluetas. Formas y motivos que se presentan aunando lo mejor del estilo “comfy”, con la sofisticación más atrevida, y tan característica por otro lado de esos comienzos de los 2000 en los que mantiene fija la mirada la casa de modas, reinterpretándose y renovándose constantemente de esta manera sobre sí misma, y por tanto sin renunciar a sus principios de estilo y, más importante aún, de actitud.
Sostenida sobre una vibrante paleta cromática en la que volvieron a primar las tonalidades metálicas, flúor y neón, componiendo un “electrizante” universo que vaga entre negros, platas y azules, con destellos nacarados, rosáceos y cobrizos, la misma paleta cromática hace ya referencia al hilo argumental que la firma ha querido seguir para la hora de dar forma a esta propuesta. Una colección desde la que parecen mirar a la estrellas, reconstruyendo con ironía la nueva carrera espacial que parece estar viviéndose hoy por la conquista de los cielos, y frente a la que desde Custo Barcelona han respondido con esta propuesta, desde la que hacen referencia a su vez al actual papel omnipresente en nuestras vidas que juega la tecnología. Cuestiones todas que se verán reflejadas tanto desde en el universo cromático como en las distintas ilustraciones que cubren las prendas, y que en esta colección ganan una mayor presencia frente a las colecciones anteriores, en las que las ilustraciones figurativas, de personas, animales y otros motivos, se exhibían de manera preferente desde las prendas únicamente de hombre.
Con respecto a estas, de la línea de mujer, como piezas clave de la colección, se destacan los vestidos, pantalones, monos y abrigos, todas ellas de líneas vaporosas e insinuantes, que bailan sobre la superficie del cuerpo dejándolo la desnudo, ya sea con estratégicas aberturas o delicadas transparencias. Mientras que para el caso de los hombres la colección integra una suma de prendas en las que prima el confort, con pantalones pitillo y unas camisetas y sudaderas ilustradas que, como categoría icónica de la casa, se convierten en las auténticas protagonistas de la propuesta masculina.
“La colección explora, con ironía y audacia, los temas de la tecnología, el glamour y lo social, creando un código de estilo innovador y vanguardista”, defienden desde la dirección de la casa de moda. Desde esa perspectiva, como “objetivo” la colección “Mirage” busca “provocar una conexión emocional en aquellos que aprecian la autenticidad y la individualidad en su estilo personal”, de ahí el que se presente como “una propuesta que fusiona el universo visual” de la casa “con un mundo imaginario donde la naturaleza y la humanidad coexisten en armonía”. Un discurso apoyado por esas ilustraciones selváticas y de arquitecturas clásicas, desde las que se trata de desnudar esa doble realidad en la que hoy coexistimos, procedente del mundo tecnológico y del físico, ambos unas realidades que cohabitan bajo ese cosmos estrellado y si límites hacia el que mira la colección.