La moda y el calzado español advierten del impacto de los aranceles y reclaman una respuesta “diferenciada”
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Madrid – Continúan sucediéndose desde el tejido empresarial y productivo español las reacciones ante el tremendo “shock” que ha terminado por provocar el anuncio de los nuevos aranceles a las importaciones decretados por el Gobierno de los Estados Unidos. Unas nuevas tarifas aduaneras, marcadas al alza, sobre las que ya han advertido del potencial gran impacto que pueden llegar a generar sobre las empresas españolas de la moda y del calzado dos de las principales organizaciones empresariales de cada sector, en respuesta ante lo cual reclaman que se diseñe y que se dé una respuesta “diferenciada” por parte tanto del Gobierno de España como de la Unión Europea.
Empezando por el sector de la industria española de la moda y de la confección, como una de las principales organizaciones empresariales del sector, Fedecon, la Federación Española de Empresas de la Confección y de la Moda, asistía este jueves, 3 de abril de 2025, a la presentación desde el palacio de la Moncloa de ese nuevo “plan de país” que se ha encargado de anunciar el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como principal y primera medida impulsada por el Ejecutivo para comenzar a dar respuesta a los potenciales riesgos que entrañan los nuevos aranceles decretados por el Gobierno de los Estados Unidos para las empresas y para el tejido industrial y productivo español. Un plan integrado por una serie de medidas que desde Fedecon valoran de manera positiva, pero que no obstante catalogan como de únicamente un primer punto de partida, que necesariamente deberá de venir seguido de una “respuesta diferenciada” y de una “estrategia propia” y ajustada a las necesidades de las empresas españolas de la moda y de la confección. Respuestas que deberían de tomar cuerpo en forma de un plan estratégico sectorial, compuesto por distintas iniciativas con las que avanzar en la misma dirección que marcan ya esas medidas contempladas dentro del “plan de país” desplegado por el Gobierno, para la protección, la visibilización y la internacionalización de las empresas españolas, pero dando respuesta a los retos particulares y específicos a los que van a tener que hacer frente las empresas españolas del sector de la moda y de la confección, tras la imposición de unos aranceles que, como ya hemos advertido desde FashionUnited, han llegado para ya no solamente limitar la competitividad de las empresas extranjeras en sus operaciones en los Estados Unidos, sino a dinamitar por entero la red de suministros de la industria de la moda y de la confección.
“Si bien es generalista”, el plan desplegado por el Gobierno se valora “como un primer paso necesario”, pero que necesariamente deberá de “complementarse con políticas más específicas” y ajustadas a las singularidades del sector, un ámbito productivo “con cadenas de valor altamente interconectadas, márgenes cada vez más ajustados, una intensa presión competitiva y una fuerte exposición a los mercados internacionales”, señalan desde Fedecon a través de una nota. Ante esa suma de especificidades, el sector de la moda y de la confección español “requiere una respuesta diferenciada y adaptada a sus particularidades”. Una “estrategia propia”, en forma de “un plan de reindustrialización que combine sostenibilidad, transformación industrial, empleo cualificado y por supuesto comercio exterior”, y sostenido sobre una mirada dirigida al “largo plazo”, para una estrategia “construida desde el diálogo entre las administraciones y la industria”. Y es que “en un momento en el que se habla de diversificar en otros mercados, ampliando horizontes”, como hace el plan presentado por el Ejecutivo, esas estrategias y esa apuesta “no puede depender únicamente del empuje empresarial”, defienden desde Fedecon. “Promover la moda española en nuevos destinos exige una acción coordinada de las instituciones, con campañas específicas de visibilidad, acceso a ferias y presencia de marca país, con importantes inversiones en recursos económicos y de tiempo”; motivo por el cual la organización celebra especialmente algunas de “las distintas líneas de ayuda anunciadas por el Gobierno”. Medidas, por el momento todavía insuficientes a ojos de la organización empresarial, pero que, inciden, sí suponen “un punto de partida” desde el que poder salir a trabajar por esa “estrategia propia” desde la que dar respuesta a las necesidades del sector.
Un gran “impacto” para el sector del calzado español
Por parte de la industria del calzado, ha sido el mismo Salvador Gómez, secretario general de la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice), quien se ha encargado de salir a advertir del gran impacto que la nueva política arancelaria de los Estados Unidos puede terminar por provocar en las empresas españolas del sector del calzado. Motivo por el cual ha instado a la Unión Europea ha que trate de liderar una “negociación inteligente” con la que tratar de mitigar el impacto de los aranceles a las importaciones a Estados Unidos, impacto al que igualmente ha reclamado el que se adopten medidas específicas de apoyo para las empresas españolas del calzado, que las permitan hacer frente a las consecuencias de esta disrupción en los acuerdos de libre comercio con el país norteamericano.
Para tratar de poner todavía en un mayor contexto estas preocupaciones expresadas por el secretario general de Fice, desde la patronal española del calzado recuerdan que, al cierre del ejercicio de 2024, Estados Unidos se posicionaba como el sexto mayor importador del mundo de calzado español, y como el primero de fuera de la Unión Europea. Unas posiciones con respecto a las exportaciones de calzado español, que lo sitúan y hacen de él un mercado singularmente estratégico para las empresas españolas del sector, ya no solamente por el volumen de las exportaciones, que durante 2024 se redujeron según sus cifras hasta los 3,91 millones de pares de zapatos (-4,59 por ciento), sino por su valor, que en contra ascendió hasta los 211,34 millones de euros (+6,83 por ciento).
“Nuestras empresas necesitan certidumbre para poder desarrollar sus estrategias de internacionalización, y el anuncio de Trump lo único que genera es inestabilidad en los mercados”, ha censurado Salvador Gómez, secretario general de Fice, a lo largo de unas declaraciones que nos hacen llegar desde la misma organización empresarial. Con respecto al papel que juega los Estados Unidos en esas estrategias, el país norteamericano “se posiciona en un segmento de alto valor, con un precio medio de exportación de 54 euros par, por lo que es un mercado importante en términos tanto cualitativos como cuantitativos”, de ahí el que precisamente “las consecuencias de este incremento arancelario” puedan “ser importantes en las áreas productoras de calzado, que se distribuyen en distintas regiones españolas”. Unos riesgos ante los que reclama a la Unión Europea el que trate de llevar a cabo “una negociación inteligente” con la Administración estadounidense, así como, y al conjunto de todas las Administraciones públicas, “la adopción de medidas de apoyo que permitan a las empresas afrontar las consecuencias de esta nueva barrera comercial”.
- Las empresas españolas de moda y calzado reaccionan ante los nuevos aranceles de EE.UU. y piden una respuesta diferenciada del Gobierno y la UE.
- Fedecon valora positivamente el plan del Gobierno, pero solicita una estrategia sectorial propia para la moda, que combine sostenibilidad, transformación y comercio exterior.
- La industria del calzado, a través de Fice, advierte del impacto en sus exportaciones y pide a la UE una negociación inteligente y medidas de apoyo para las empresas.