El calzado español se suma a los ataques contra las plataformas asiáticas y las acusa de dumping
Madrid – Las cuatro principales organizaciones empresariales representativas de la industria del calzado español han firmado una declaración conjunta contra el perjudicial modelo de “ultra fast-fashion” que, a su entender, están promoviendo desde Europa las diferentes plataformas de comercio online originarias de China. Unos operadores ante los que exigen que tanto el Gobierno de España como la Unión Europea adopten medidas tan urgentes como firmes, en respuesta a los innumerables y distintos riesgos que sostienen que entraña su exponencial crecimiento en Europa.
Firmada en el marco de las celebraciones de esta última edición de Futurmoda, la declaracion llega signada por los representantes de la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice); de la Asociación Española de Fabricantes de Marroquinería, Artículos de Viaje y Afines (Asefma); de la Asociación Nacional del Comercio de Calzado (Ancc); y de la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (Aecc). Organizaciones empresariales que de manera conjunta representan a los principales operadores industriales, proveedores y comerciales especializados del sector, y que de este modo están saliendo a participar del nuevo contexto que empieza ya a dibujarse en Europa, en relación con las operaciones dentro del mercado común de determinadas plataformas de comercio online, principalmente originarias de China. Unas compañías a las que de manera directa, y desde esta declaración, el conjunto del sector del calzado español ha salido a acusar de dumping, con todo lo que ello implica en materia laboral, social y de impacto contra el medioambiente. Una causa y efectos frente a los que exigen que se adopten una serie de medidas concretas, en un momento en el que ya tanto desde la Unión Europea como desde el Gobierno han comenzado a tomar medidas contra las operaciones de estas plataformas en Europa.
Bajo este contexto, parecen claras las intenciones del sector del calzado de pretender, ya no solamente participar de estas conversaciones, sino de tanto buscar influir como querer marcar el camino hacia las medidas que, a su entender, deberían de ejecutarse, para garantizar una competencia en igualdad de condiciones para todos los distintos operadores que operan dentro del mercado común, así como medioambiental y socialmente favorable para los intereses de ciudadanos europeos. Objetivos que igualmente están persiguiendo otras organizaciones empresariales como Anged - La Distribución, a cuyas críticas y ataques contra las plataformas asiáticas se suman, ahora de manera más oficial que nunca, desde el calzado con la firma de esta declaración conjunta. Documento desde el que exigen una serie de medidas y acciones concretas a los poderes públicos, sí, pero exigencia que realizan al tiempo en el que mantienen el foco puesto en el consumidor final, responsable director del auge de las plataformas asiáticas, y de su modelo de negocio, en Europa.
“Cada compra es una decisión económica y social”, y por esa razón “hacemos un llamamiento al consumo responsable”, no ha dudado en querer salir a señalar Vicente Pastor, presidente de Fice, con motivo de la firma de esta declaración. Un llamamiento que lanza hacia todos los consumidores, al tiempo que reivindica cómo “apostar por marcas europeas es apostar por calidad, seguridad, empleo y futuro industrial”; una suma de atributos frente a los que como antítesis se presentarían los propios de ese modelo de “ultra fast-fashion” que, desde el punto de vista de las organizaciones firmantes, enarbolan las principales plataformas de comercio online originarias de China que operan en Europa.
Del coste ambiental y económico, al impacto social
Estructurada, en lo que respecta a su parte argumental, en torno a un total de tres apartados, la declaración firmada por las patronales del calzado español arranca detallando de manera pormenorizada cuáles son exactamente todos esos riesgos que, a su entender, presenta para Europa el modelo operativo de las distintas plataformas asiáticas, y su exponencial crecimiento dentro del mercado común. Peligros que gravitan en torno al impacto ambiental, económico y por último social, que representaría su modelo de “ultra fast-fashion”.
A este respecto, el calzado argumenta en primer lugar que las plataformas asiáticas basan sus operativas en un modelo de producción masiva, de rotación acelerada de colecciones y de envíos de pequeños paquetes individualizados hacia el cliente final, desde Asia hasta Europa. Unas dinámicas que implican un elevadísimo impacto ambiental, primero como resultado de la “cultura de usar y tirar” que sostiene que promulgan desde sus diferentes plataformas, a través de la comercialización de “productos de muy corta vida útil”; y segundo, con ese modelo logístico que “multiplica las emisiones de CO2, los residuos de embalaje” y provoca “la saturación logística”.
En segundo término desde la declaración se hace un especial hincapié en los efectos económicos, nocivos efectos económicos, que sostienen provoca ese mismo modelo arraigado en una cultura del “ultra fast-fashion” dentro del mercado comunitario. Cuestión que defienden los firmantes, en primer lugar señalado a la competencia desleal que habrían disfrutado las plataformas a lo largo de todos estos años gracias a haber sabido explotar en beneficio propio la excensión de aranceles para los envíos “de minimis” a Europa; e igualmente apuntando a un “dumping estructural” con “precios extraordinariamente bajos”, únicamente posibles cuando no se “reflejan costes ambientales, sociales ni regulatorios”, y con los que se “presiona a la baja los precios en toda la cadena”, provocando que se reduzcan los “márgenes del comercio especializado”; lo que “pone en peligro la viabilidad de miles de pymes europeas”.
Como tercer y último apartado principal, las organizaciones firmantes advierten del mismo modo de los riesgos de su modelo a nivel social, en la medida en la que asienta esa “cultura de usar y tirar” entre especialmente los miembros de las nuevas generaciones de consumidores. Un público sobre el que advierten que estas plataformas están educando “en la compra impulsiva constante, la rotación semanal de armario y la desvinculación entre producto y valor, consolidando la idea de que la ropa y el calzado son bienes desechables”. Unos valores que resultarían completamente incompatibles, advierten, con los que se pretenden enarbolar desde “la economía circular y con los compromisos climáticos europeos”.
Del ajuste de precios por cuestiones ambientales, al “valor estratégico” del calzado para Europa
En respuesta a esta serie de riesgos, las organizaciones firmantes exigen al Gobierno de España y a la Unión Europea que ejecuten y asuman como propias, además de cualesquiera otras que estén contemplando, un conjunto total de siete medidas. Directrices entre las que se incluyen algunas ya previstas y pendientes solamente de comenzar a ejecutarse, como la eliminación de las exenciones arancelarias para envíos de bajo valor, así como otras sobre las que vuelven a insistir desde el sector del calzado, como es la de su designación como sector dentro de la agenda de autonomía estratégica de la UE.
De este modo “solicitamos al Gobierno de España y a la Unión Europea medidas que incluyan”, concretan las organizaciones firmantes, la “eliminación definitiva de las lagunas en pequeños envíos de bajo valor”; el “pago íntegro de IVA y aranceles desde el primer euro”; el “refuerzo de controles aduaneros y de seguridad de producto”; el que se adopten acciones para una “responsabilidad plena de las plataformas como operadores económicos en la UE”; o la “exigencia de internalización del coste real de la huella ambiental del ultra fast-fashion”; así como el “apoyo estratégico a la industria europea mediante la protección del empleo industrial y el apoyo a la innovación, sostenibilidad y digitalización de nuestras pymes”; y la “integración del sector moda y calzado en la agenda de autonomía estratégica europea”.
Con esta declaración, inciden desde la misma las cuatro organizaciones empresariales, “reafirmamos nuestro compromiso con la calidad, la durabilidad, la innovación, el empleo local, el comercio regulado y el consumo responsable”. Y es que “el ultra fast-fashion no es simplemente una tendencia digital”, advierten, “es un modelo insostenible que amenaza el clima, el comercio regulado, el empleo y la cultura del valor”.
- Las principales organizaciones del calzado español han firmado una declaración conjunta contra el modelo de "ultra fast-fashion" promovido por las plataformas chinas de comercio online, exigiendo medidas urgentes al Gobierno de España y a la Unión Europea.
- El sector del calzado acusa a estas plataformas de dumping, con impactos negativos en el ámbito laboral, social y medioambiental, y busca influir en las medidas para garantizar una competencia justa y sostenible.
- La declaración detalla los riesgos ambientales, económicos y sociales del "ultra fast-fashion", y exige siete medidas concretas, incluyendo la eliminación de exenciones arancelarias y el apoyo estratégico a la industria europea del calzado.
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