Simorra se queda con Brava Fabrics por 100.000 euros

Madrid – La firma barcelonesa Simorra se encamina hacia su transformación de casa de modas a grupo de modas, después de que el Juzgado de los Mercantil nº5 de Barcelona haya finalmente resuelto seleccionar su oferta como la ganadora del proceso de venta de la unidad productiva de Brava Fabrics. Compañía que se mantenía en concurso voluntario de acreedores desde el pasado 25 de junio, y que tras las decisión del Juzgado pasará a integrarse dentro de la firma.

Completando de este modo las informaciones que ya adelantábamos desde FashionUnited hace apenas 24 horas, ya hemos podido finalmente conocer cómo y en qué sentido se ha terminado de dar por concluido el proceso judicializado de la venta de la unidad productiva de Brava Fabrics que se inicia el pasado 25 de junio, después de que se declarase a la compañía en concurso voluntario de acreedores, y desde su propiedad solicitasen a renglón seguido la apertura de la fase de liquidación de la empresa. Un procedimiento para el que, tal y como señalábamos este jueves día 15 de octubre, todo apuntaba ya a que terminaría por saldarse con la venta de Brava Fabrics, tanto de la marca comercial como de un grupo de otros activos, a la firma de moda Simorra, fundada por el diseñador Javier Simorra en 1978, y en manos de la familia industrial Dimas desde el año 2006.

Ampliando, y terminando de aclarar, distintas cuestiones relacionadas con este proceso de venta de la unidad productiva de Brava Fabrics, dirigido por la administradora concursal Manuela Serrano, directora del área de Reestructuraciones e Insolvencias del despacho barcelonés Toda & Nel-lo Abogados, con la colaboración de la plataforma Kentra, entidad especializada que se ha encargado de la difusión de la venta y la atención a los interesados en participar del proceso, lo primero que cabe puntualizar es que la venta se ha acordado en la segunda etapa del proceso. Una operación de venta en concurso de acreedores que así pues contó, tal y como adelantamos desde FashionUnited en su momento, con una primera fase, sujeta a una serie de condicionantes específicas, que concluía según lo previsto a fecha del pasado 15 de septiembre con siete interesados registrados, pero no obstante sin ninguna oferta formal presentada para la adquisición completa de la empresa. Y es que cabe recordar que como limitación principal para participar de esa primera fase se estipuló que las ofertas que se presentasen para la compra de Brava Fabrics debían ser vinculantes, y por toda la compañía como lote único e indivisible.

En un último intento por tratar de garantizar la supervivencia de la compañía y mantener parte de los puestos de trabajo, antes de avanzar sobre la fase de liquidación de sus activos, el mismo Juzgado de los Mercantil nº5 de Barcelona, llegados a ese punto, decidió abrir un periodo de mejora de las propuestas abierto ya y además a cualquier comprador interesado, con fecha hasta este pasado miércoles 14 de octubre. Una segunda etapa del proceso, durante la que se terminó por recibir, e incorporar, la oferta vinculante presentada por Simorra, a través de la sociedad Simorra Tiendas SA, para la compra de Brava Fabrics. Oferta que finalmente ha sido la escogida y designada como la ganadora dentro de este periodo público de presentación y mejora de ofertas abierto por el Juzgado, y que deja a Brava Fabrics ya en manos de Simorra, a falta ya únicamente de la emisión de la resolución judicial que dará por autorizada la operación.

“Estamos muy contentos con el resultado”, y es que “procesos como este ayudan a proteger el tejido empresarial”, no ha dudado en destacar Luis Saldaña, director ejecutivo de la entidad barcelonesa especializada en concursos de acreedores Kentra, desde donde justamente se han encargado de dar visibilidad al proceso de esta venta de la unidad productiva de Brava Fabrics, y de responder a los requerimientos de todos los interesados en participar. “Brava Fabrics es una marca que ha costado más de una década construir, y hoy queda en buenas manos, junto con tres tiendas y sus equipos”.

Marca, stock y tres tiendas, por 100.000 euros

Entrando ya en los detalles de la adquisición, y terminando igualmente de aclarar sus puntos clave, la oferta presentada por Simorra, y por la que finalmente pasa a hacerse con Brava Fabrics, contempla en líneas generales la compra por parte de la sociedad Simorra Tiendas SA de la marca comercial Brava Fabrics, el de todo su stock, y la subrogación de los alquileres en tres de las cinco tiendas desde las que Brava Fabrics operaban en el mercado en el momento de acogerse a la figura del concurso de acreedores. Una serie de activos cuya compra permitirá mantener, de entrada, los puestos de trabajo de los seis trabajadores de las tres tiendas, y por los que Simorra pagará una cuantía de 100 000 euros, más los impuestos correspondientes.

De manera algo más pormenorizada, en lo que respecta en primer lugar a la marca comercial, Simorra ha pasado a adquirir con esta operación todos los derechos sobre la marca Brava Fabrics, incluidos sus registros como marca comercial registrada en la Unión Europea, el Reino Unido, en Suiza, en Japón y en los Estados Unidos. También adquiere como parte de perímetro de la oferta aprobada por el Juzgado el dominio digital y la tienda online de la marca, y todo el stock de producto no vendido con el que actualmente siga contando la compañía. Mientras que en lo relativo a las tiendas, de las cinco con las que contaba Brava Fabrics antes de su declaración en concurso de acreedores, Simorra Tiendas SA pasará a subrogarse en los alquileres de sus tiendas en Palma de Mallorca, en el número 12 de la calle de Sant Nicolau; en Madrid, en el número 16 de la céntrica calle del Prado, a escasamente unos pocos pasos del Congreso de los Diputados; y en la del barrio del Born de Barcelona, en el número 41 de la calle del Rec.

Completando a esta adjudicación de activos, al haberse autorizado la compra finalmente no sobre toda la unidad productiva de Brava Fabrics, sino solo sobre una parte, desde la misma Kentra inciden en el hecho de que ahora se abrirá la última fase del proceso de liquidación de Brava Fabrics. Fase desde la que ya no se dará acceso a la posibilidad de adquirir ninguna clase de derecho o propiedad sobre la marca, y que consistirá en la liquidación del resto de los activos que no entraban dentro del perímetro de la oferta presentada por Simorra. Bienes que básicamente responden al mobiliario y a los enseres que se encuentran tanto en las tiendas de Brava Fabrics de San Sebastián y de Barcelona, que han quedado excluidas de la oferta, como en su sede central, y que la administración concursal, con la colaboración de Kentra, liquidarán en las próximas semanas.

Teniendo así pues bien en cuenta ese perímetro de la oferta, y todos los activos con los que termina por hacerse Simorra, para la firma de moda barcelonesa “la operación suma a su grupo una marca de estampados propios, con canal de venta directa al consumidor y cerca del 90 por ciento de su venta digital fuera de España”, tratan de poner en mayor contexto desde Kentra. Unas palabras que sustentan sobre las últimas cuentas de resultados de Brava Fabrics, fundada en Barcelona a finales de 2014 por Ramón Barbero e Iván Monells, quien se apartaría de la gestión diaria de la compañía hacia finales de 2024, pero conservando su participación en la sociedad, y una compañía que llegaría a facturar cifras de entorno a los 20 millones de euros anuales. Unas cantidades que irían sin embargo languideciendo, hasta llegar a un ejercicio de 2024 que se completó con una facturación de 5 millones de euros, y a un último ejercicio fiscal de 2025 que la compañía cerró con ventas cercanas a los 3,9 millones de euros. Una cifra de la que cerca de 1,5 millones de euros se facturaron desde el canal físico, y los cerca de 2,5 millones de euros restantes desde el canal online, con el 90 por ciento de esa facturación digital generándose fuera de España.

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