Guerra de pujas por Brava Fabrics: “La operación interesa a compradores internacionales”

Madrid – La firma de moda barcelonesa Brava Fabrics se encuentra desde el pasado 25 de junio en situación de concurso voluntario de acreedores. Un proceso de insolvencia para el que ya se ha abierto una guerra de pujas, fase que se confía con que pueda terminar de cerrarse el próximo 15 de septiembre con la entrega de la compañía, plenamente operativa, a un nuevo propietario.

Desde ese calendario y confianza al menos es desde la que trabajan desde la plataforma digital Kentra, designada entidad especializada para la venta de la unidad productiva de Brava Fabrics por parte de Manuela Serrano Sánchez, del despacho barcelonés Toda & Nel-lo Abogados, y quien ejerce por mandato judicial el papel de administradora concursal de este procedimiento de insolvencia. Un concurso de acreedores que de este modo se están encargando de liderar desde Kentra, atendiendo eso sí a las facultades como administrador que sigue manteniendo Serrano, quien continúa contando con la última palabra antes de presentar la propuesta de adjudicación de la compañía al juez titular del concurso de Brava Fabrics. Compañía fundada en Barcelona a finales de 2014 por Ramón Barbero e Iván Monells —quien se apartó de la gestión diaria a finales de 2024 pero conservando su participación en la sociedad—, que terminaba por declararse en concurso de acreedores el pasado 25 de junio, según han señalado sus propios fundadores después de que la presión de los costes y el peso de las devoluciones en el canal online —su principal vía de ingresos— afectaran a la rentabilidad del negocio.

Tienda de Brava Fabrics en el número 41 del carrer del Rec de Barcelona (España). Credits: Brava Fabrics.

En cualquier caso y desde esa delegación de atribuciones, desde Kentra ya han activado desde su plataforma digital la fase de recepción de ofertas para la adquisición de la unidad productiva de Brava Fabrics. Un proceso sobre el que han querido subrayar que, lejos de resultar en una liquidación ordinaria y al uso, lo que se está poniendo a la venta es la compañía Brava Fabrics de manera íntegra, y en pleno funcionamiento. Apunte que terminan de completar destacando cómo, y una vez completada la venta, el ofertante que haya salido vencedor de esta guerra de pujas, para la que cualquier interesado puede presentar una oferta por la firma hasta las 23:59h del próximo 15 de septiembre, podrá comenzar a operar de inmediato con una marca con tiendas abiertas, un canal online plenamente operativo, y con incluso productos todavía en el almacén.

Una operación que llama a inversores internacionales

Desde que se abriera la guerra de pujas para la compra de Brava Fabrics, nos señalan desde Kentra que ya han sido varios los compradores que han mostrado interés por la adquisición de la compañía, tanto en su conjunto como por únicamente por lotes. Cuestión sobre la que precisan que, en este momento actual, lo único que se valoran son ofertas por toda la unidad productiva, de tal manera que, si hay alguna que logre cumplir con todos los requisitos, la marca simplemente continuaría operando bajo otra propiedad, y conservando desde la totalidad a parte del empleo, a partir del 15 de septiembre. Fecha tras la cual, y para el caso de que no hubiera ninguna oferta por la totalidad de la compañía, pasaría ya a abrirse su venta por lotes.

Tienda de Brava Fabrics en el número 41 del carrer del Rec de Barcelona (España). Credits: Brava Fabrics.

En cualquier caso y antes de llegar a ese extremo, desde la misma plataforma desde la que se están encargando de liderar todo este procedimiento remarcan el elevado interés que, de entrada, Brava Fabrics puede llegar a despertar entre compradores de un perfil internacional. Tanto entre aquellos procedentes de otros países distintos a España, y frente a los que Brava puede suponer una perfecta llave de entrada en el país, como entre inversores y compradores españoles, a los que la misma firma brinda una llave para de manera rápida crecer a una escala internacional. Un apunte que no sostienen a la ligera, sino apoyado sobre los activos de la firma, y sobre los resultados del último ejercicio fiscal de 2025 de Brava Fabrics, que la compañía cerró con 3,9 millones de euros de facturación. Unas ventas de las que 1,5 millones de euros se generaron desde el canal físico, y los 2,5 millones de euros restantes desde el canal online, canal en el que el 90 por ciento de las ventas se generan fuera de España.

Desde ese reparto y esas operativas, de manera destacada “la operación interesa a compradores internacionales”, nos señalan desde Kentra. Un apunte que se encarga de poner en una mayor perspectiva Luis Saldaña, CEO de la plataforma, y quien destaca cómo este de “Brava Fabrics no es un expediente de cierre”, sino el de “una marca de moda construida durante más de una década, con comunidad internacional y canal directo al consumidor”, y el de una firma de moda “que puede seguir facturando y dando empleo con el propietario adecuado”. Por tanto lo que está por ver, apostilla Saldaña, es si “de aquí al 15 de septiembre” finalmente “la compra alguien entera, o si acaba troceada en lotes”.

Del valor intangible de la marca, a su red de tiendas y su plataforma de comercio online

Presentándose de este modo, y en esta fase, ante los interesados en forma de “lote único e indibisible”, forman parte de los activos de la unidad productiva que se mantiene en puja, en primer lugar, la marca “Brava Fabrics”. Nombre registrado en la Unión Europea y en el Reino Unido, y además en vía de registro internacional en Suiza, Japón y los Estados Unidos.

Tienda de Brava Fabrics en el número 41 del carrer del Rec de Barcelona (España). Credits: Brava Fabrics.

Completando a ese intangible, también serían adquiridos por el ofertante con la mejor oferta el dominio “bravafabrics.com”; la tienda online en funcionamiento de la compañía; sus cuentas en marketplaces; sus perfiles en unas redes sociales donde suma más de 240 000 seguidores; el archivo de diseño y de estampados de la firma; sus bases de datos de clientes; las conexiones que mantiene con sus proveedores de España y Portugal; el posicionamiento de la firma como etiqueta de moda sostenible, y que le permitió ser certificada como compañía B Corp.; y su red comercial de puntos de venta. Unos establecimientos sobre los que se precisa que lo que se incluyen en cualquier caso no son los locales comerciales, que no son propiedad de Brava Fabrics, pero sí la opción de subrogación a los contratos de arrendamiento actualmente en vigor, en las cinco tiendas que mantiene operativas la firma en Barcelona (El Born y Parlament), Madrid, Palma de Mallorca y San Sebastián. Contratos a los que además se suma el de las oficinas centrales de Brava en Barcelona. Unos activos que, junto al actual stock de producto acabado, el mobiliario y el equipamiento de tiendas y oficinas, y la relación con proveedores —todo ello incluido del mismo modo como parte de la unidad productiva—, dejarían al ganador de la adjudicación tomando el control de una firma en activo, con tiendas operativas en ubicaciones “prime”, y con rentas ya negociadas.

Completando la radiografía de este lote único, se precisa que del otro lado quedan fuera del proceso de venta de la unidad productiva, remarcando lo ya señalado, los locales de las tiendas; los derechos sobre colaboraciones y para el desarrollo de líneas de producto bajo licencia de terceros; y los créditos y las deudas contraídas por la compañía frente a Hacienda y clientes anteriores a la adjudicación. Un punto sobre el que precisan desde Kentra que, en base a los términos del Texto Refundido de la Ley Concursal, quien compre la unidad productiva no asumirá en cualquier caso la deuda anterior a la operación —salvo en los supuestos legalmente previstos—. Apunte que completan advirtiendo del mismo modo que, en lo relativo a los puestos de trabajo, estos vendrán determinados por el compromiso que cada interesado adquiera en el momento de presentar su puja por Brava Fabrics.

Con una fianza de participación de 25.000 euros

Vistos los activos de la unidad productiva, para pujar por su adquisición los interesados deben presentar sus ofertas directamente desde la plataforma digital de Kentra. Acción que podrán ejercer hasta el 15 de septiembre de 2026, y para el que se les reclamará una fianza de participación de 25 000 euros, que se descontará del precio final de la operación si la oferta resulta ganadora, o bien se devolverá en un plazo máximo de 20 días hábiles en el resto.

Tienda de Brava Fabrics en el número 41 del carrer del Rec de Barcelona (España). Credits: Brava Fabrics.

Como otras condiciones del proceso, todas las ofertas que se presenten irán sujetas a un compromiso de continuidad de la actividad de Brava Fabrics por un periodo de dos años, tal y como consta en la declaración vinculante que quedará incorporada a cada oferta. Unas pujas que se terminarán de completar con un contenido que acredite la solvencia del comprador, el perímetro aceptado, el precio y la forma de pago, y los puestos de trabajo que acepta asumir. Cuestiones que serán valoradas por Kentra, antes de elevar las ofertas al administrador concursal, y de que este termine por presentarlas ante el Juez del concurso encargado de aprobar en última instancia la adjudicación. Una decisión sobre la que se precisa que las pujas parten sin precio mínimo, y el que el Juez, según establece la Ley, podrá en cualquier caso adjudicar la compra a una oferta hasta un 15 por ciento por debajo de la más alta, si garantiza una mayor continuidad del negocio y de los puestos de trabajo.

Desde esa dinámica, “aquí no gana automáticamente quién más paga”, ponen en perspectiva desde Kentra. Y es que un “proyecto industrial solvente compite con un bolsillo mayor”, sí, pero “a eso se añade que cada ofertante decide en su oferta qué puestos asume y en qué centros”. Todo, en pugna por un reparto de activos con el que en cualquier caso “Brava Fabrics no se está desmontando: se está traspasando”, señalan desde Kentra. Después de más de una década “construyendo una marca de moda con diseño propio, comunidad internacional y red física en cuatro ciudades”, añaden, “todo eso sigue en pie y sale al mercado en un solo lote”, y sin que el ofertante deba de asumir la deuda. “Se adquiere la capacidad de facturar, sin la mochila que llevó a la sociedad al concurso”, y dando además la facilidad de que su nueva “plantilla la dimensiona el comprador”.

En resumen
  • La firma de moda barcelonesa Brava Fabrics entró en concurso voluntario de acreedores el 25 de junio, dando ya pasado a un proceso de venta de su unidad productiva que busca un nuevo propietario para el 15 de septiembre.
  • La plataforma digital Kentra está gestionando la venta de Brava Fabrics, como una compañía íntegra y en pleno funcionamiento, y con una fuerte operativa internacional desde el canal online.
  • La oferta ganadora no solo se basará en el precio, sino también en la continuidad del negocio y en el mantenimiento de los puestos de trabajo, con el compromiso de mantener la actividad por dos años, y sin que el comprador asuma la deuda anterior de la empresa.
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