Simorra puja para comprar Brava Fabrics

Madrid – Tiempo de descuento para que desde el Juzgado de lo Mercantil nº 5 de Barcelona terminen de cerrar la venta de la firma de moda barcelonesa Brava Fabrics. Compañía que se mantiene desde el pasado 25 de junio en concurso voluntario de acreedores, un proceso que se espera que comience a terminar de finiquitarse a partir de este mismo jueves, con su adquisición por parte de la firma de moda igualmente barcelonesa Simorra.

Fundada en Barcelona a finales de 2014 por Ramón Barbero e Iván Monells, quien se apartaría de la gestión diaria de la compañía hacia finales de 2024, pero conservando su participación en la sociedad, siguiendo con lo que ya hemos venido adelantado desde FashionUnited a lo largo de estos últimos meses, Brava Fabrics era declarada en concurso voluntario de acreedores mediante auto con fecha del pasado 25 de junio. Una resolución dictada por el Juzgado de lo Mercantil nº 5 de Barcelona, que llegaba acompañada de la designación de Manuela Serrano Sánchez, del despacho barcelonés Toda & Nel-lo Abogados, en calidad de administrador concursal de la sociedad, desde donde acto seguido solicitaban de manera voluntaria la apertura de la fase de liquidación. Solicitud que era aprobada por el mismo juzgado a fecha ya del 27 de julio, despejando el camino hacia la venta de la compañía y la liquidación de todos sus activos.

Al frente de todo ese proceso, y por encargo del mismo administrador concursal, se ha mantenido desde entonces la plataforma digital Kentra, entidad especializada en procesos de venta de unidades productivas y de activos de empresas en concurso de acreedores, y desde la que se han estado encargando tanto de dar visibilidad al proceso de liquidación de Brava Fabrics, como de gestionar y analizar de manera preferente las diferentes pujas que distintos interesados han estado presentando estos últimos meses para la adquisición de su unidad productiva. Una “guerra de pujas” para la que se fijó como fecha de cierre para la presentación de ofertas la jornada del pasado 15 de septiembre, momento tras el cual se han estado terminando de analizar y de valor las distintas ofertas presentadas por los distintos interesados por parte de Kentra y del administrador concursal, como paso previo a la presentación ante el juzgado de la oferta seleccionada, para que este pudiera terminar de acordar una resolución definitiva sobre la venta de la unidad productiva de Brava Fabrics.

Simorra, la gran favorita para hacerse con Brava Fabrics

Como última actualización sobre este procedimiento, a principios de este mismo mes de octubre comenzaban a trascender las primeras informaciones que señalaban a que finalmente, de entre todos los inversores y grupos interesados, se habían terminado por presentar hasta seis ofertas vinculantes para la adquisición de la compañía barcelonesa. Ofertas de entre las que no obstante partía como favorita la presentada por una, entonces desconocida, compañía catalana, que ha resultado ser finalmente la firma Simorra, casa fundada por el diseñador Javier Simorra en 1978, en manos de la familia industrial Dimas desde el año 2006, y que si no hay sorpresas de última hora, será anunciada como la nueva propietaria de Brava Fabrics.

Según a este respecto se han encargado de adelantar desde el medio económico Expansión, aludiendo a fuentes conocedoras del proceso judicial, el grupo textil catalán especializado en moda femenina ha presentado una oferta de adquisición para la compra de Brava Fabrics, desde la que contemplan la compra de su marca comercial, y la subrogación de los alquileres de tres de las cinco tiendas desde las que venían operando Brava Fabrics en el mercado hasta su declaración en concurso de acreedores. Tiendas que, de manera más precisa, corresponderían a uno de los dos establecimientos con los que Brava operaba desde Barcelona, así como a los de sus tiendas de Palma de Mallorca, en el número 12 de la calle de Sant Nicolau, y de Madrid, en el número 16 de la céntrica calle del Prado, a escasamente una decena de pasos del Congreso de los Diputados.

Completando la oferta, se apunta desde las mismas fuentes que desde Simorra se habrían comprometido a realizar en la compañía una inyección de fondos de unos 100 000 euros. Un compromiso que serviría principalmente como garantía ante los condicionantes que se acordaron para el procedimiento de la venta de la unidad productiva de Brava mediante la presentación de ofertas de adquisición, un proceso que se fijó que se llevaría a cabo como un lote único e indivisible, sin precio mínimo, con la requerida presentación de una fianza de participación de 25 000 euros, y con el compromiso vinculante de mantener la actividad de la compañía por un periodo no inferior a los dos años.

Con el 90 por ciento de las ventas fuera de España

Con una plantilla estimada de unos 35 trabajadores en el momento de declararse en concurso de acreedores, Brava Fabrics se presentaba hasta ese momento como una de las firmas con mayor potencial de entre las que habían venido surgiendo en España durante las primeras décadas del siglo XXI. Una posición que habían logrado ocupar a través de su tan alegre como original y comprometida oferta de prendas de moda, cuyas piezas despertaban interés tanto dentro como especialmente fuera de España, tal y como ponían de manifiesto unas ventas de las que cerca de un 90 por ciento eran internacionales. Un éxito en el mercado exterior que sin embargo es el mismo que terminaría en gran medida por precipitar a la marca hasta su situación de insolvencia, resultado de una caída de la rentabilidad provocada esencialmente por el aumento de los costes, y entre ellos y de manera especial el de las devoluciones en el canal online, la principal vía de ingresos de Brava Fabrics.

De manera más clara, y en términos puramente económicos, Brava Fabrics contaba con una facturación cercana a los 8 millones de euros cuando, en torno al año 2021, pasó a incorporarse al programa de aceleración de Lanzadera, la aceleradora de start-ups de Juan Roig. Unas ventas que a partir de ahí llegaron a disparar hasta cifras de entorno a los 20 millones de euros anuales, un pico desde el que descenderían de manera abrupta hasta situarse en los cerca de 5 millones de euros en los que la compañía cerró su ejercicio de 2024, de ahí hasta los 3,9 millones de euros al cierre del ejercicio de 2025. Una facturación esta de la que cerca de 1,5 millones de euros se generaron desde el canal físico, y los cerca de 2,5 millones de euros restantes desde el canal online, con el 90 por ciento de estas ventas digitales generándose fuera de España.

Resumen
  • En concurso voluntario de acreedores desde el 25 de junio, se espera que Brava Fabrics termine por ser adquirida por la firma barcelonesa Simorra.
  • Favorita entre las pujas presentadas para su adquisición, la oferta presentada por Simorra plantea la compra de la marca comercial de Brava Fabrics, la subrogación en los alquileres de tres de sus cinco tiendas, y una inyección de fondos de 100 000 euros.
  • Brava Fabrics, que llegó a facturar 20 millones de euros, vio caer sus ventas hasta los 3,9 millones de euros en 2025, con el 90 por ciento de sus ventas online —su principal fuente de ingresos— generándose fuera de España.
También te puede interesar:

O INICIA SESIÓN CON
brava fabrics
Quiebra
Simorra
Tribunales