Los dueños de Odisel estudian su “reactivación” tras vencer a Diesel en el Tribunal Supremo
Madrid – Esta es la historia de un David contra Goliat. De cómo la pequeña firma emergente gaditana Odisel ha terminado por vencer ante los tribunales españoles a un gigante como Diesel, buque insignia del titán de la industria el grupo italiano OTB, pero no sin antes dejarse en el camino un valiosísimo tiempo imposible de recuperar. El precio que la firma italiana les ha terminado por cobrar, a pesar de su derrota, imponiendo un coste del que los dueños de la marca española sin embargo están tratando ya de resarcirse, valorando para ello diferentes alternativas para la reactivación de Odisel.
Como toda historia esta también tiene un origen. Un principio para el que tenemos que retrotraernos hasta hace casi una década, cuando, allá por el año 2017, la agencia creativa gaditana Fandarama se decidió a desarrollar Odisel. Un proyecto propio de marca de calzado que, lejos de dejar ahí, apostaron por conducir hasta una realidad comercial a través de la constitución de la sociedad Ohbuyshoes SL. Empresa bajo cuyo paraguas y de este modo iban a tratar que la firma operase en el mercado, contando precisamente para ello como principal valor diferencial con la identidad única y singular con la que desde la agencia, y desde el minuto uno, buscaron dotar a esta nueva marca. Una etiqueta para cuya concepción no dudaron en valerse de todas sus herramientas creativas y de diseño, y que se pusieron al servicio de una tarea que como resultado condujo hasta la creación de una firma fuerte y marcadamente inspirada en elementos característicos de su Cádiz natal. Elementos como las sinuosidades de las arenas de sus costas, el abrazo con el que las rodean las azules aguas del Atlántico, o el ardiente sol que ilumina sus paisajes; en definitiva hasta una marca inspirada en ese conjunto de rasgos y aspectos ligados a esa realidad natural tan propia de la región gaditana, y que desde Fandarama terminaron por encapsular tras la identidad de marca de Odisel. Firma para cuyo nombre, a su vez inspirado en el poema épico de la Odisea de Homero —en una igual referencia a esa histórica conexión de Cádiz con el mar y la aventura—, decidieron inclusive hasta crear una tipografía propia y única, que sirviese para, primero representar, y segundo transmitir, toda esa suma de influencias, referencias y sensaciones que se habían escogido para armar el ADN de la firma.
Lejos de resultar este un caso aislado, la creación de Odisel por parte de Fandarama como agencia va en la línea de otros proyectos empresariales similares emprendidos en primera instancia por estudios creativos de distinto perfil, como pueden ser los casos, a modo ilustrativo, de la marca y tienda online de artículos de diseño HeyShop, del estudio creativo español Hey; o la firma de moda y complementos Creative Services, lanzada por la agencia barcelonesa Folch. Resultando no obstante y cierto el que precisamente el caso de Odisel resultaba de antemano especial y potencialmente alentador, primero por su fuerte identidad como marca independiente de calzado, identidad respaldada por diseños de líneas urbanas y versátiles, fabricados en España; y segundo por el momento en el que precisamente se lanzaba al mercado, en un 2017 en el que ya comenzaban a coger escala proyectos como Pompeii (2014) o Flamingos’ (2015), o empezaban a asentar sus cimientos otros como Hoff (2017) o SayeBrand (2018). Una oleada de nuevas firmas que desde Odisel podrían de este modo haber aprovechado para impulsarse y tomar altura dentro del segmento del calzado, si no hubiera sido por la guerra decidida y abierta que desde la italiana Diesel se decidieron a abrir contra la marca española, prácticamente tras su misma fundación. Primero, tratando de bloquear su propio registro como marca ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), y después, y tras no conseguirlo, solicitando esta misma medida, más el cese de cualquier actividad y compensaciones económicas por daños y perjuicios, ante los tribunales ordinarios.
“El estudio de diseño y branding Fandarama dedica parte de su trabajo a desarrollar marcas con identidad y propósito, impulsadas por una visión estratégica del diseño”, y desde esas dinámicas, “Odisel nació dentro de ese espíritu”, como “una marca que celebra el mar, el sol y la aventura, y que refleja la filosofía de autenticidad y coherencia que guía al estudio”, nos señalan desde la misma agencia creativa gaditana. No obstante “lo que comenzó como un proyecto de marca genuina pronto se convirtió en un desafío legal que puso a prueba la solidez y los valores de Fandarama”, después de que “la multinacional italiana Diesel” interpusiera “una demanda por supuesta similitud entre ambas marcas”. Una “batalla por intentar parar el proyecto”, nos apunta Javier Castro, cofundador de la agencia creativa, que se iniciaba “al año del nacimiento de la marca, y cuando comenzaba a tener tracción”. Un “empuje” que, tras siete años de enfrentamientos entre abogados, terminó por verse clara e irremediablemente afectado, hasta dejar al proyecto de Odisel como una marca muerta y descontinuada… hasta ahora.
De triunfo en en triunfo, hasta la batalla final en el Tribunal Supremo
Dibujando, de manera resumida, las distintas etapas por las que a lo largo de siete años se ha desarrollado este enfrentamiento burocrático y legal entre Odisel y Diesel, tras su fundación en 2017 era a fecha del 26 de noviembre de 2018 cuando desde el equipo legal de la firma italiana se ponían en contacto con la marca gaditana para, vía burofax, requerir que retirasen el procedimiento de registro de la marca Odisel de la OEPM. Requerimiento al que sumaban el que cesaran en consecuencia en el uso de la marca Odisel, que paralizasen la comercialización de cualquier producto con la marca, y que renunciasen al dominio de la página online desde la que se habían comenzado a comercializar los artículos de la línea. Unas exigencias que fueron desoídas, y para las que la marca española terminó además por encontrar el respaldo de la OEPM, desde donde concedieron la autorización al registro de Odisel como marca, al entender que ambas marcas contaban con suficientes elementos dispares como para no generar una confusión ni en el mercado ni entre los consumidores, y que no se estaba incurriendo en consecuencia por parte de Odisel en una vulneración de los derechos de marca de Diesel, ni generándose un aprovechamiento indebido de su identidad y posición en el mercado.
Lejos de contentarse con ese rechazo, desde Diesel se interpuso una demanda contra Ohbuyshoes, como sociedad propietaria de la marca Odisel, a fecha del 10 de febrero de 2019, que entraba a admitirse a trámite desde el Juzgado de los Mercantil nº9 de Barcelona. Órgano de primera instancia frente al que reclamaban una sentencia condenatoria contra la sociedad gaditana, y que se la condenase a cesar cualquier actividad bajo la marca Odisel, a retirar cualquier producto o material o documento con la marca, a la destrucción de los productos fabricados con la marca, y a indemnizar a Diesel por daños y perjuicios, según lo que estableciera el juzgado —pero apuntando a un 1 por ciento de la cifra de negocio de Diesel—, más 600 euros diarios hasta que se ejecutase el cese de la actividad de la firma, en concepto de indemnización coercitiva adicional. Solicitudes que completaban añadiendo el que se ordenase igualmente la cancelación del registro como marca registrada ante la OEPM de Odisel, la cancelación de su dominio online, y finalmente el pago de las costas procesales. Una suma de demandas para las que el juzgado emitía sentencia a fecha del 11 de agosto de 2020, desde la que desestimaba la demanda de Diesel, y la condenaba al pago de las costas.
Lejos, nuevamente, de contentarse con ese segundo revés para su causa, el equipo legal de Diesel decidió presentar recurso de apelación contra la sentencia de primera instancia, ante la Audiencia Provincial de Barcelona. Un procedimiento sobre el que se pronunciaban desde la Sección Decimoquinta de la Audiencia Provincial, mediante sentencia dictada a fecha del 11 de mayo de 2021, desde la que nuevamente se fallaba en contra de Diesel, desestimando su recurso y condenando a la firma italiana nuevamente al pago de las costas. Un nuevo tropiezo, que no resultó en impedimento para que desde Diesel continuasen adelante en su batalla legal contra Odisel, interponiendo ante la Audiencia Provincial de Barcelona un recurso extraordinario por infracción procesal, y un recurso de casación, contra su sentencia. Recursos ambos que fueron admitidos por la Audiencia Provincial, y en respuesta trasladados al Tribunal Supremo, desde donde emitían fallo sobre los mismos a fecha de este pasado 18 de septiembre de 2025. Una resolución con la que terminaban así por poner punto y final al enfrentamiento legal entre Odisel y Diesel, acordando, tal y como queda reflejado en ese fallo al que ha tenido acceso FashionUnited, “desestimar el recurso extraordinario por infracción procesal y el recurso de casación interpuesto por Diesel”, y “condenar a la recurrente (Diesel) al pago de las costas”.
Nueva vida para Odisel
Tras esta larguísima odisea, símil que le va como aniño al dedo, al igual que le ocurriera a Ulises mientras se enfrentaba a sus mil y un desfortunios en su regreso a Ítaca, el mundo —y por mundo decimos mercado— ha seguido evolucionando y avanzando mientras Odisel como marca no encontraba más remedio que el que tener que seguir enfocada a tratar de ganar su particular contienda contra Diesel. Firma que, a pesar de no haber vencido a la pequeña marca gaditana, ni ante la OEPM, ni ante ninguna de las instancias del ordenamiento jurídico español, al igual que Circe ha demostrado —aunque haya resultado de manera igualmente infructuosa— su poder y fuerza, cobrándose el precio del tiempo. Un tiempo que no volverá, y que desde Odisel podrían haber aprovechado de manera más que positiva para tratar de seguir dando escala a su proyecto de firma de calzado, para el que sin embargo no encontraron mayor respuesta que la de tener que discontinuar la marca. Una paralización de la actividad para la que ya nos avanzan desde su propiedad que, una vez concluida ya esta batalla legal a la que habían sido arrastrados por la marca italiana, se están analizando diferentes alternativas para la reactivación de Odisel, que podrían ir desde su relanzamiento, a su venta o cesión para la explotación por algún grupo especializado. Firmas que ya han salido a pretender a la marca, de cara a esta nueva vida a la que ahora se abre; un nuevo comienzo ante el que no obstante habría que pararse a reflexionar sobre el impacto real que todo este procedimiento iniciado por Diesel ha tenido sobre el desarrollo de Odisel. Procedimiento que serviría perfectamente para ilustrar esa sentencia, atribuida a Séneca, y que reza de manera meridiana que “la justicia tardía no es justicia”.
“No siempre es posible mantener la defensa hasta el final, ya que el coste y el tiempo pueden ser factores determinantes para que muchos pequeños empresarios decidan no continuar, perdiendo por el camino todo el esfuerzo y la dedicación que supuso hacer realidad un sueño, que, en ocasiones se frustra como consecuencia de una contienda larga y costosa”, señala a este respecto la abogada Beatriz Patiño, representante legal de Ohbuyshoes. Pero no obstante, sentencias como la del Tribunal Supremo, añade, “favorecen el equilibrio entre los que, concurriendo al mismo mercado, están en desigualdad de condiciones”.
“Tras siete años de recorrido, primero ante la Oficina Española de Patentes y Marcas, ya que se intentó anular el registro de la marca Odisel; y, posteriormente, ante los tribunales ordinarios, en tres instancias judiciales, el Tribunal Supremo ha dado la razón a Odisel, reconociendo su originalidad y carácter propio”, destacan desde la dirección de Fandarama. Unas palabras que igualmente se encarga de completar Javier Castro, cofundador de la agencia creativa, en declaraciones concedidas a FashionUnited, y desde las que en primer lugar nos relata cómo, “aunque convencidos de que la marca podía convivir perfectamente con Diesel y que se ganaría” la batalla ante los tribunales de justicia, “la incertidumbre legal hizo parar el proyecto”. “Era mucho riesgo imaginar que la firma podía escalar hacia contar con una marca reconocida y, después de años de trabajo e inversión, tener que dejar de usarla”. Peso a ello, y ya “en la actualidad, una vez despejada la incertidumbre, se está valorando reiniciar el proyecto”, nos adelanta Castro. Un propósito para el que se estudia el llegar nuevamente a dirigir de manera directa el desarrollo de Odisel, o bien el llevar a cabo su reactivación a través de “otras firmas/grupos”, que ya “se han puesto en contacto, interesados por el concepto y la idea de marca”, y que se harían así los responsables de, ya sea a través de un acuerdo de venta o de cesión para su explotación, “desarrollarla e impulsarla”.
- Odisel, una pequeña firma gaditana, ha ganado una batalla legal de siete años contra el gigante de la moda Diesel, que intentó bloquear su registro y actividad comercial.
- A pesar de la victoria legal, el prolongado litigio ha obligado a Odisel a discontinuar sus operaciones, perdiendo un tiempo valioso para su desarrollo en el mercado.
- Tras la resolución del Tribunal Supremo a su favor, Odisel está explorando opciones para su reactivación, incluyendo un relanzamiento directo o la venta/cesión a otros grupos interesados.
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