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Puig, entre los principales acreedores afectados por la quiebra de Saks

Madrid – Ampliando las informaciones a las que dábamos paso este pasado miércoles, 14 de enero, nos encontramos ahora frente a la lista de los 30 principales acreedores no garantizados que se han visto “atrapados” por la quiebra de Saks Global. Un grupo integrado prácticamente en su totalidad por proveedores comerciales de la compañía estadounidense, y de entre el que sobresalen nombres como los de Chanel, el grupo LVMH, o la multinacional española de la moda y la belleza Puig.

Poniéndonos de este modo y primeramente en contexto, lo primero que resulta de necesidad señalar es que cuando hacemos y se hace referencia a Saks Global, se hace a Saks Global Enterprises LLC, sociedad que se destaca como grupo matriz ya no solamente de la histórica cadena de grandes almacenes de lujo estadounidense Saks Fifth Avenue, sino igualmente de Neiman Marcus, Bergdorf Goodman, de la cadena de tiendas “outlet” Saks Off 5TH y Last Call, y de la firma de artículos de lujo para el hogar y de decoración Horchow. Principales marcas comerciales así pues de un grupo bajo cuyo paraguas se integran hasta un total de 112 compañías filiales, empresas todas ellas que, junto a su compañía matriz, solicitaron este martes 13 de enero de 2026 acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos.

Aclarando esa cuestión de fondo, igualmente resulta obligado concretar el que si bien ese Capítulo 11 equivale a lo que sería en legislaciones como la española la figura del Concurso de Acreedores, dentro de la legislación estadounidense este apartado de su Ley de Quiebra cuenta con un objetivo mucho más enfocado a proteger a las empresas durante un proceso de reorganización de la deuda. Supuesto que no quita para que pueda llegar a ser, o para que termine siendo si no hay arreglo posible que así lo impida, un paso previo a una declaración de liquidación, un extremo que parece al menos de antemano que resultará bien lejano al curso que todo hace indicar que seguirá este proceso de reestructuración de la deuda de Saks. Interpretación para la que basta el observar cómo en el momento de anunciar que la compañía se acogía a ese Capítulo 11, desde la dirección y desde el Consejo de Administración del grupo estadounidense anunciaban ya no solamente el nombramiento de Geoffroy van Raemdonck, ex director ejecutivo del Grupo Neiman Marcus, como nuevo director ejecutivo de Saks Global “con efecto inmediato”, sino igualmente una batería de nuevos nombramientos, diseñada por el propio van Raemdonck, y el además el haberse acogido a esa protección que brinda la Ley de Quiebras estadounidense con el respaldo de un destacado grupo de acreedores garantizados.

En lo referente a este respaldo, han sido a este respecto un grupo, sin concretar, de tenedores de deuda garantizada, los que han comprometido nuevos fondos por hasta 1 750 millones de dólares para que la compañía pueda continuar con su actividad. Fondos de los cuales 240 millones serán aportados como capital de liquidez por un grupo de entidades financieras, para que Saks pueda seguir operando con normalidad bajo la protección del Capítulo 11; mientras que los cerca de 1 500 millones de dólares restantes serán aportados por bonistas senior garantizados. Siendo esta una partida de la que 1 000 millones de dólares se les concederán a través de un préstamo del que podrán hacer uso mientras acuerdan la reestructuración de la deuda bajo la protección del Capítulo 11 —y una vez que así lo autorice el juez—, y los 500 millones restantes se facilitarán una vez que la compañía abandone la protección del Capítulo 11, tratando así de asegurar su liquidez a largo plazo.

Con Chanel, Kering, LVMH y Puig pendientes del plan de reestructuración de la deuda

Puntualizadas ambas cuestiones que sirven para poner en su justo contexto cómo Saks ha terminado por acogerse ahora a este Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, entramos a poner ya el foco de atención sobre el listado que la compañía ha presentado enumerado y cifrando las cuantías que adeuda a sus 30 mayores acreedores no garantizados. Un grupo que en su conjunto integrará una clase propia de acreedores, dentro de ese proceso de negociación de la deuda que la compañía va a negociar con el total de sus acreedores. Una reorganización financiera que podría terminar por entrañar desde aplazamientos de pago, hasta quitas, y para la que en última instancia terminará por pronunciarse el juez responsable de supervisar todo este procedimiento de insolvencia.

Ante esas incertidumbres, se siembra ya la duda de hasta qué punto como consecuencia de esa reestructuración de la deuda las empresas que integran este grupo de los 30 mayores acreedores no garantizados de Saks, pueden llegar a ver “evaporarse” parte de las cuantías que el grupo estadounidense les adeuda. Una posibilidad que no obstante no debería de terminar de alcanzarse, teniendo en cuenta de que precisamente entre estos 30 mayores acreedores, se encuentran las principales multinacionales del lujo que han servido de productos a las tiendas y grandes almacenes de la compañía estadounidense. De ahí lo improbable que resultaría que, como parte de las negociaciones, desde Saks se buscase forzar a sus principales proveedores a tener que afrontar una quita de la deuda, antes de acordar otras medidas que no supongan una quiebra para las cuentas de esos proveedores. Aunque para ello, recordemos, será finalmente el juez el que tendrá la última palabra, en vista de lo que acuerden además cada una de las distintas clases de acreedores de Saks.

En cuanto ya a la concreción de cuáles son esos 30 principales acreedores no garantizados de Saks, y a cuánto ascienden los fondos que se les adeudan, según la documentación presentada por el grupo estadounidense ante el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas a la que ha tenido acceso FashionUnited, este llega encabezado por Chanel (136 millones de dólares de deuda), Kering (59,93 millones de dólares), Rosen-X (41,44 millones de dólares), Capri Holdings (33,33 millones), Mayhoola (33,21 millones), la consultora PwC —la única del listado que no es un proveedor comercial— (30,87 millones), el grupo Richemont (30 millones), Ermenegildo Zegna (26,31 millones), el grupo LVMH (25,98 millones) y por, cerrando el grupo de los 10 mayores acreedores no garantizados, Akris (23,11 millones de dólares). Completando el listado, aunque ya con un menor peso dentro de la deuda total no garantizada de Saks, con las cantidades que se les adeudan a otras empresas de referencia dentro del sector como Christian Louboutin (21,58 millones de dólares), Brunello Cucinelli (21,28 millones de dólares), The Estée Lauder (15,96 millones de dólares), o Puig, que se posiciona como la 18º empresa a la que Saks adeuda más fondos no garantizados (12 millones de dólares).

En resumen
  • Saks Global, bajo cuyo paraguas operan grandes almacenes estadounidenses como Saks Fifth Avenue y Neiman Marcus, se ha declarado en bancarrota bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EEUU.
  • Un grupo de acreedores garantizados ha comprometido 1.750 millones de dólares en nuevos fondos para asegurar la continuidad de las operaciones de Saks durante el proceso de reestructuración que se gestionará bajo la protección de ese Capítulo 11.
  • Chanel, Kering, LVMH y Puig se encuentran entre los 30 principales acreedores no garantizados de Saks, con Chanel encabezando la lista con una deuda de 136 millones de dólares.
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