Los autónomos reclaman ayudas para locales, préstamos y la cancelación de cuotas

Madrid – Se estima que España cuente con más de 3 millones de trabajadores autónomos. Profesionales que están viéndose especialmente afectados en el caso de esta crisis del coronavirus COVID-19, con las puertas de sus negocios cerradas y debiendo de hacer frente a los continuos impuestos, alquileres y tasas. Es por ello que dos de las principales organizaciones de este colectivo de trabajadores, UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos) y ATA (Federación Nacional de Trabajadores Autónomos), se han dirigido al gobierno a lo largo de estos dos últimos días para exigir medidas adicionales a las ya aprobadas por el Ejecutivo como consecuencia de esta “crisis” por el brote de coronavirus COVID-19. Entre las que se encontraban flexibilizar “los aplazamientos del pago de impuestos durante un periodo de seis meses, previa solicitud”, una prestación “extraordinaria por cese de actividad” y la cancelación del pago de las cuotas. Aspecto que no se conocía en detalle de qué manera afectaba al abono de la cuota del mes de marzo.

Empezando por esta última incidencia, ayer se conocía que, según fuentes del ministerio de la Seguridad Social consultadas por el periódico El Mundo, los autónomos sí deberán de adelantar la cuota del mes de marzo. Que se les será devuelta “de manera automática” y sin que tengan que solicitarlo, una vez aceptada su solicitud de prestación extraordinaria por cese de actividad. Extremo que no ven con buenos ojos desde ATA. Cuyo presidente, Lorenzo Amor, apuntaba al mismo medio la situación crítica en la que se encuentras muchos de estos profesionales, con sus negocios cerrados, sin liquidez y con “las cuentas a cero o en negativo y las cuentas de crédito con el disponible agotado”. “¿Qué ocurrirá? Devolución de la cuota, recargos del 10 por ciento y paralizar el derecho a cobrar prestación”, subrayaba Amor. Quien solamente un día antes había “suplicado”, mediante una carta dirigida al presidente del Gobierno, que suspendiera el cobro de las cuotas del próximo mes de marzo a todos los autónomos.

“Los autónomos están sufriendo una verdadera asfixia, no tienen dinero para hacer frente a esa cuota. Es verdad que muchos autónomos van a solicitar la prestación, pero esa prestación va a significar que no se resuelva hasta dentro de días o incluso semanas”. “Es por ello por lo que pedimos la suspensión de la cuota, para no generar frustración, no generar tampoco malestar en los autónomos que, presentando esta prestación, van a creer que no la van a tener que pagar [la cuota], y se la van a ver cargada en sus cuentas el próximo 31 de marzo”. “La asfixia, los pocos ingresos, hacen que solicitemos al gobierno, por favor, sea un ruego, sea una súplica, suspenda la cuota”, solicitaba Amor el pasado domingo día 22.

“No” a nuevos créditos

En esa misma línea, la asociación UPTA reclamaba ayer día 23 al Gobierno medidas adicionales para hipotecas de locales comerciales y préstamos de tesorería. Iniciativas sobre las que, según desvelan diferentes medios, el Ejecutivo ya estaría trabajando de cara a la próxima semana. Discusiones que en estos momentos se encontrarían ante la decisión de si optar por una posible moratoria como la aprobada en Francia, o por la concesión de ayudas directas a autónomos y Pymes como en Italia. Descartándose en un principio, tal y como señalaba Nadia Calviño en su entrevista en el periódico El Mundo de este pasado domingo, el que la medida pudiera traducirse en una moratoria de los alquileres de vivienda, puesto que “no se trata de una relación entre una persona y una entidad financiera”, sino principalmente en relaciones entre particulares. De ahí precisamente que desde UPTA se subrayen las ayudas a “hipotecas de locales comerciales”.

“Los gastos de préstamos hipotecarios y de tesorería o liquidez son una de las principales obligaciones contraídas por nuestro colectivo”, destacan a través de un comunicado desde el colectivo de autónomos. “Un autónomo, de media hace frente mensualmente al pago de entre 500 y 1.000 euros, por eso es vital la reestructuración de este tipo de deuda para poder afrontar el futuro con ciertas garantías”. Entre las principales preocupaciones de los trabajadores autónomos está el saber “cómo hacer frente a las obligaciones de los pagos de préstamos hipotecarios de locales comerciales, además de los préstamos de tesorería y liquidez”. Descartando, tal y como lo hacían hace solamente unos días desde el sector textil y la patronal ACOTEX (Asociación empresarial del comercio textil, complementos y piel), que la solución esté en la concesión de nuevos créditos a relativamente buenas condiciones. “Los autónomos no necesitan un nuevo préstamo para pagar los ya concedidos, no pueden contraer más obligaciones que aumenten su nivel de endeudamiento” indica Eduardo Abad, presidente de UPTA.

“Es primordial para nuestro colectivo, mientras continúe la situación de inactividad económica de los negocios, establecer un sistema que permita redistribuir en la vida del préstamo o hipoteca el pago de mensualidades establecidas en los contratos”, propone Abad. “Esta sería una medida que aliviaría la angustiosa situación que está causando el COVID-19 en la economía de nuestro país”, y que “no tendría consecuencias negativas en el sistema bancario español, puesto que en ningún caso se trata de eximir del pago, sólo de una restructuración de la deuda a largo plazo”.

Photo Credits: Christian Wiediger, Unsplash.

 

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