Las acciones de Inditex y Puig marcan a la baja lastradas por los nuevos aranceles de Estados Unidos
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Madrid – Arrancando una sesión de la que se espera que termine cerrando en negativo en las Bolsas españolas tras el anuncio, en el día de ayer, de las nuevas políticas arancelarias aprobadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, las acciones de Inditex y de Puig, las dos grandes españolas cotizadas del “universo moda”, han abierto apuntándose destacadas caídas desde el mismo comienzo de la jornada de cotización. Caídas en ambos casos relacionadas con su clara exposición al mercado estadounidense.
En lo que se entiende de este modo que es una clara respuesta de los mercados a las posiciones que ambas compañías mantienen dentro del mercado de los Estados Unidos, país que para el caso de Inditex sitúan desde la multinacional de la moda española como se segundo mayor mercado, a escala global, únicamente por detrás de España, y para el de la multinacional de la belleza y de la moda Puig como directamente su mayor mercado, en términos globales, el valor de los títulos de ambas compañías ha abierto a la baja la jornada de este jueves, 3 de abril de 2025. Día en el que, para el caso de las acciones de Puig, los títulos han abierto cayendo desde los 15,98 euros del precio de cierre de ayer, hasta los 15,72 euros (-1,62 por ciento) que marcaban en el arranque de sesión, anotándose en estos momentos una bajada de un -2,00 por ciento, marcando en los 15,66 euros el título. Una caída que viene a seguir a las que el valor de las acciones de Puig han venido concatenando desde que saltaran al parqué, en los 24,50 euros el título, el pasado 3 de mayo de 2024.
De la otra parte, y para lo que respecta a Inditex, la compañía propietaria de marcas de moda tan populares como Zara, Bershka o Massimo Dutti, ha registrado esta mañana una caída del valor de sus acciones de un -1,93 por ciento, pasando de los 46,40 euros en los que cerraban la jornada anterior, hasta los 45,50 euros en los que han abierto la sesión de cotización de este jueves. Valor este sobre el que actualmente se mantienen a la baja, marcando en los 45,35 euros el valor de sus acciones frente a ese precio de la cotización del cierre de la jornada del miércoles (-2,26 por ciento).
Inditex: con la diversificación y la producción en proximidad por escudos
Después de que, antes del anuncio oficial de las nuevas imposiciones arancelarias que ha tenido lugar este miércoles, ya a mediados del pasado mes de febrero el presidente Donald Trump adelantase las intenciones de su Administración de imponer unos mayores aranceles a las importaciones de los productos europeos a los Estados Unidos, la cuestión se ha mantenido como una constante para llegada la hora de abordar cómo tanto desde Puig como desde Inditex, contemplaban el llegar a verse afectadas por las nuevas tasas arancelarias, e iban a trabajar por tratar de mitigar sus efectos sobre sus cuentas de resultados. Un asunto sobre el que a lo largo de estas últimas semanas se han terminado de pronunciar tanto desde la dirección ejecutiva de Inditex como desde la de Puig.
Atendiendo a este respecto al curso natural con el que han terminado por sucederse los acontecimientos, el primero en pronunciarse sobre el asunto fue Óscar García Maceiras, consejero delegado de Inditex, coincidiendo con la presentación, el pasado 12 de marzo, de los resultados anuales de la multinacional de la moda española concernientes a su último ejercicio de 2024. Unas cuentas de resultados que entró a analizar durante una rueda de prensa en la que fue directa y particularmente inquirido por el asunto de los nuevos aranceles que manejaban imponerse ya entonces desde el Gobierno de los Estados Unidos a las importaciones europeas. Una nueva política arancelaria que García Maceiras reconocía que desde Inditex estaban siguiendo de cerca, y ante las que en cualquier caso aseguraba que desde la compañía se sentían “muy bien posicionados”, a pesar de la indeterminación con la que todavía entonces se contemplaba esa medida. Indeterminaciones que se han terminado por dilucidar este miércoles, con el anuncio de esos aranceles del 20 por ciento a las importaciones de todos los productos procedentes de la Unión Europea a los Estados Unidos, solamente unos de los 57 aranceles “especiales” que ha impuesto los Estados Unidos, por encima del nuevo tipo mínimo global del +10 por ciento que se ha aprobado, a otros tantos de sus socios comerciales. Socios entre los que se incluyen algunos de los principales países proveedores de prendas de Inditex, que no obstante sí logrará sacar ventaja de esa “ventaja competitiva”, valga la redundancia, que defendía Maceiras entonces con que contaba la multinacional, gracias a una política de producción en proximidad en virtud de la cual la compañía ha acercado parte de su fabricación a países como España, Portugal, Marruecos o Turquía; estos dos últimos, y a diferencia de España y Portugal, dos de los países que mejor parados saldrán de esta guerra arancelaria, que les brinda de antemano un perfecto paraguas desde el que poder salir a afianzar sus posiciones como “hubs” globales para la producción de prendas de moda. Un aumento de su competitividad frente a la producción realizada en países como China, Bangladés, Vietnam, la India o México, con la que Inditex podría ser capaz de compensar el todavía mayor aumento de los costes de fabricación que supondrán en estos países los nuevos aranceles a sus importaciones decretados por la Administración estadounidense del presidente Trump.
“Tenemos una enorme diversificación”, en términos tanto de “orígenes de fabricación, en cuanto a mercados, en cuanto a canales, en cuanto a formatos”, y “operamos en muchos mercados”, por lo que “estamos acostumbrados a regímenes tarifarios muy distintos”, apuntaba por entonces Maceiras. Cuestiones a las que se suma el que “tenemos la ventaja competitiva adicional de nuestra producción en proximidad”, entendida por la realizada en España, Portugal, Marruecos y Turquía, por lo que “nos sentimos muy bien posicionados” para la hora de hacer frente a esas, entonces “todavía inciertas”, políticas arancelarias. Y es que, con esa diversificación y esa producción en proximidad como principales bazas, “creemos estar en condiciones de poder adaptarnos a cualquier nueva consideración o a cualquier nueva circunstancia o condición que se produzca en el mundo de la política arancelaria”.
Puig: subidas de precios en Estados Unidos para “compensar” el coste de los aranceles
Para el caso de Puig, era su mismo presidente ejecutivo, Marc Puig, quien se pronunciaba esta misma semana sobre la cuestión relacionada con los nuevos aranceles a las importaciones a Estados Unidos, completando, durante su participación en el foro económico Gran Encuentro Expansión Catalunya, el anuncio ya dado por la multinacional española de la moda, la perfumería y la belleza a finales de febrero, cuando, coincidiendo con la presentación de los resultados de su ejercicio de 2024, reconocían “una implementación de aranceles en Estados Unidos” para la hora de acotar sus previsiones para el ejercicio de 2025. Una implementación ante la cual, señalaba Marc Puig este pasado lunes 31 de marzo, y en unas observaciones ya recogidas entonces por FashionUnited, desde la dirección de Puig contemplan llegar a responder trasladando parte de los costes de esos aranceles hasta el precio de venta final de sus productos en los Estados Unidos. Un país que, aún sin llegar a cifrar un valor exacto de facturación o de beneficios, desde Puig sitúan como su primer mercado global, siendo esta exposición al mercado estadounidense uno de los factores a los que se señala con que habría venido afectando el desempeño de sus acciones en Bolsa durante estas últimas semanas, ante la incertidumbre de saber si esta nueva política arancelaria desatada por Donald Trump termina afectando, y hasta qué punto llega a hacerlo, al desempeño y a la rentabilidad del Grupo Puig.
“La gran mayoría de nuestros competidores en un mercado como el mercado americano, son de base europea”, y “por lo tanto, todos tendremos los mismos incentivos” para la hora de comerciar en el país, defendía a comienzos de semana Marc Puig durante su intervención en el citado foro económico. “El ‘Good Girl’ de Carolina Herrera es número uno de ventas en perfumería femenina de Estados Unidos”, defendía, y el que a un consumidor le suban “el +5, el +10 por ciento del precio”, eso va a llevar a que le resulte “difícil gastarlo” y destinarlo a otros fines, analizaba el presidente de Puig, confiando en la fortaleza de su oferta en el mercado, y menospreciando la posible competencia que desde dentro de los Estados Unidos se pueda llegar a generar frente a los productos de la multinacional española, y que se verá favorecida por la imposición de los nuevos aranceles a las importaciones. Siguiendo con el ejemplo de ese “Good Girl” de Carolina Herrara, “el 80, o 85, por ciento de los competidores de esa marca en Estados Unidos, son europeos”, esgrimía Marc Puig, y “por tanto”, y ante ese contexto a nivel competitivo, es “muy probable que una parte importante de ese impacto que tengan los aranceles se traslade al precio del producto”.
- Las acciones de Inditex y Puig han experimentado caídas debido a su exposición al mercado estadounidense tras el anuncio de nuevas políticas arancelarias de Donald Trump.
- Inditex planea mitigar los efectos de los aranceles gracias a su diversificación y producción en proximidad, especialmente en países como Marruecos y Turquía.
- Puig considera subir los precios de sus productos en Estados Unidos para compensar los costes adicionales generados por los nuevos aranceles.