Madrid – La junta del Comité Olímpico Internacional enfatiza que “la cancelación de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 no resolvería ningún problema ni ayudaría a nadie”, por lo que su “cancelación queda fuera de la agenda”. Abriendo sin embargo un periodo de reflexión que durará aproximadamente cuatro semanas, durante las que analizará la situación sanitaria a nivel mundial y diferentes “escenarios”, entre ellos el aplazamiento de los JJOO. Discusiones que la organización realizará en plena coordinación y asociación con el Comité Organizador de Tokio 2020, las autoridades japonesas y el Gobierno Metropolitano de la ciudad de Tokio.

Así se encargaba de anunciarlo el propio COI a través de un comunicado con fecha de ayer día 22 de marzo, en el que incidía de que la decisión se tomará en busca del mejor “interés de los atletas y de todos los demás involucrados” en la organización de los Juegos. Atendiendo en todo momento a la situación altamente cambiante que está suponiendo la propagación del coronavirus COVID-19 a escala global.

“Por una lado hay mejoras significativas en Japón, donde la gente espera dar una cálida bienvenida a la llama olímpica. Esto podría hacer que el COI confiara en los anfitriones japoneses y aprobar, con ciertas restricciones de seguridad, que se organizaran los Juegos Olímpicos en el país, respetando su principal motivo de salvaguardar la salud de todos los involucrados”. Sin olvidar por otro lado que “hay un aumento dramático en el número de casos y afectados por brotes de COVID-19 en diferentes países de distintos continentes. Razón que ha llevado a la Junta Ejecutiva a la conclusión de que el COI debe dar un paso en su planificación de escenarios” alternativos, como el aplazamiento de los Juegos. Opción no exenta de riesgos, habida cuenta de todo lo que supone el aplazamiento de un evento global de estas características, y que necesitaría del “pleno compromiso y cooperación del Comité Organizador de Tokio 2020 y las autoridades japonesas”, así como la de todas las Federaciones Internacionales (FI), los Comités Olímpicos Nacionales (CON), medios de comunicación acreditados y los distintos patrocinadores y partners. De ahí, de esta complejidad de ajustes, el que el COI haya decidido abrir este periodo de análisis en búsqueda de cuál sería la mejor alternativa ante el “deterioro” sanitario en el que se encuentra el entorno internacional.

Mantener vivo el sueño olímpico y garantizar la integridad y la salud de los participantes

De manera paralela a este primer comunicado, Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, ha querido dirigir una carta hacia los atletas y deportistas. Colectivo especialmente afectado por las incertidumbres que rodean a la organización de los juegos, resultado de “esta crisis sin precedentes” en la que “estamos todos unidos”.

“Al igual que vosotros, estamos muy procuradores por lo que la pandemia de COVID-19 está ocasionando a la vida de las personas. Las vidas humanas tienen prioridad sobre todo, incluido la realización de los Juegos”, apunta Bach en su comunicado. “El COI quiere ser parte de la solución”, por lo que hemos “convertido en nuestro principal objetivo el salvaguardar la salud de todos los involucrados” en un intento por “contribuir a contener el virus”. Subrayando que el comité cumplirá con este precepto “en todas nuestras decisiones sobre los Juegos Olímpicos de Tokio 2020”. “Todos compartimos esta tremenda incertidumbre”, señala el presidente del COI, a lo largo de una misiva en la que atiende a las difíciles circunstancias que estarán experimentando los alterad. “Muchos de vosotros no podéis prepararos y entrenaros de la manera a la que estáis acostumbrados, o incluso no lo podéis hacer en absoluto debido a las medidas de prevención del COVID-19 adoptadas en vuestro país”. “Como grandes atletas de éxito, sabéis que nunca debemos rendirnos, incluso cuando la posibilidad de alcanzar el éxito parecen pequeñas. Nuestro compromiso con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 se base en esto mismo”.

“Como vosotros, estamos ante un dilema: la cancelación de los Juegos Olímpicos destruirá el sueño olímpico de 11.000 atletas pertenecientes a los 206 Comités Olímpicos Nacionales, del Equipo Olímpico de Refugiados del COI, también probablemente el de los atletas paralímpicos, y el de aquellas penosas que nos apoyan como entrenadores, medicos, funcionaros, socios, amigos y familiares. La cancelación no resolvería ningún problema y no ayudaría a nadie. Por lo tanto”, vuelve a remarcar Bach, este extremo “no está en nuestra agenda”. “Espero que podáis comprender el desafío ante el que nos encontramos, y aceptar y apoyar nuestros principios; que son el de proteger vuestra salud, la de vuestras familias y la de todos, así como el de mantener vivo vuestro sueño olímpico”.

Efecto para las firma de moda

Además de un evento deportivo, los Juegos Olímpicos suponen uno de los mayores eventos, junto con las Exposiciones Universales, a nivel internacional. Es por ello que son muchas las empresas y compañías que quedan ligadas a su organización, a través de asociaciones, colaboraciones o contratos promocionales y de patrocinio de distinta índole.

Atendiendo de manera especial a lo que su organización, y en concreto la de estos próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020, supone para el universo de la moda, son muchas las firmas de que han desembolsado ingentes cantidades de recursos y de medios con vista a la celebración de estos juegos. Así, mientras las principales marcas deportivas como Nike han preparado todo un completo arsenal de equipamientos e innovaciones destinadas a los atletas de estos juegos, son igualmente numerosas las colecciones ya desarrolladas por las distintas firmas de moda que permanecen tapadas esperando la hora de su celebración. Todo ello mientras compañías como Ecoalf, LVMH o Burberry decidían poner en funcionamiento diferentes flagship stores en el país asiático coincidiendo con la organización de sus juegos.

 

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