Arte sale a construir sector con su primer Informe de Materialidad Social
Madrid – Dando un paso más en su consolidación como la nueva gran patronal de la industria minorista textil en España, la Asociación Retail Textil España (Arte) presentaba este martes en Madrid su primer “Informe de Materialidad Social del Retail Textil y Calzado”. Un documento con el que justamente arranca su actividad el Laboratorio Social de Arte, desde el que la organización empresarial fomentará la “construcción del sector” de manera colaborativa, entre sus propios miembros y con organizaciones públicas y privadas.
Siguiendo con ese esquema, para este primer “trabajo” del ya citado Laboratorio Social de Arte, la organización empresarial ha colaborado junto a la Fundación Seres —junto a la que precisamente comenzaba a esbozar los primeros trazos de este “espacio de colaboración sectorial” en junio de hace un año— en la elaboración del primer “Informe de Materialidad Social del Retail Textil y Calzado en España”. Un documento de 86 páginas desde el que, a grandes trazos, han pretendido establecer el punto de partida para la construcción de un marco sectorial sólido en materia social corporativa, presentando los principales impactos y riesgos sociales del retail textil y de calzado español, así como los principales retos a los que se enfrente en esa misma materia, y también las buenas prácticas que ya han comenzado a ejecutar a este respecto algunas de las principales empresas y grupos adheridos a la organización empresarial.
“Este Informe de Materialidad Social del Retail Textil y Calzado en España, primer resultado del Laboratorio, tiene un objetivo muy claro”, y pasa por el de buscar “identificar los temas sociales clave para las empresas de Arte, para el sector y para la sociedad”, para desde ahí “ofrecer un mapa de prioridades a las que atender, para que podamos desarrollar las políticas y acciones más eficaces y sistémicas”, destaca Ana López-Casero, presidenta ejecutiva de Arte. Desde ese mismo propósito, añade, el “informe supone también un punto de partida para un marco sectorial sólido”, en la medida en la que para su elaboración “hemos establecido las bases de un sistema común de medición, que avanzará en futuras ediciones y que nos permitirá reforzar la trazabilidad, la comparabilidad y la precisión del impacto social sectorial”. “De este modo”, defiende López-Casero, “el retail textil y calzado se anticipa a las exigencias del marco europeo de sostenibilidad —desde la CSRD hasta la CSDDD—, situando a nuestras empresas en un camino claro de preparación y liderazgo”.
Análisis, retos y líneas de actuación
Entre las principales información de interés que se recogen en el informe, ciertamente algo farragoso en algunas de sus partes, y en el que no resulta siempre del todo claro qué es lo que se pretende transmitir desde cada uno de los ocho capítulos en los que se estructura, destacan datos como los que apuntan a cómo actualmente el 73 por ciento de los consumidores afirman que les importan las acciones sociales emprendidas por las marcas; el que un 71 por ciento dice valorar sus iniciativas en ámbitos como la reducción de la pobreza o el cuidado de los empleados; o cómo se trata este de un sector altamente feminizado en España, en el que la presencia de mujeres dentro de la cadena de valor de la industria del retail de textil y del calzado alcanza una cota del 74 por ciento, muy por encima de la media nacional del 46,3 por ciento.
Junto a estos principales datos, el informe presenta una serie de distintas tablas desde las que se trata de diseccionar cómo impacta la actividad de las empresas a lo largo de las diferentes etapas de la cadena de valor del sector, desde el diseño al final de la vida útil de los productos, y sobre trabajadores, comunidades, consumidores o colectivos vulnerables. Unos análisis ante los que, y como uno de los apartados de mayor interés del informe, el documento identifica una serie de “retos emergentes” a los que se enfrentan las empresas del sector minorista en España. Desafíos entre los que se señala a “la necesidad de abordar de forma integrada la relación entre durabilidad, asequibilidad y calidad del producto, conectando las decisiones de diseño con sus impactos sociales y ambientales”; al de “la importancia de avanzar hacia una circularidad integral, vinculada incluso a procesos de reindustrialización del sector en España y Europa”; al del “creciente protagonismo de los derechos digitales, que inciden tanto en la privacidad y seguridad de los consumidores como en la forma en que estos interactúan con las marcas”; al del “desafío de medir el impacto social de forma rigurosa y comparable, garantizando la trazabilidad y la homogeneidad de los datos”; al del “papel de las tiendas como espacios de cohesión comunitaria, especialmente relevantes para la inclusión social y territorial”; o al de “la necesidad de consolidar estructuras permanentes de participación multistakeholder, más allá de la fase puntual de análisis de materialidad”, como justamente trataría de hacer Arte desde su Laboratorio Social.
Además de estas prioridades, e íntimamente relacionadas con ellas, el documento presenta también unas “líneas de actuación” para las empresas del sector, en las que se plantean una serie de recomendaciones dirigidas a reforzar la gestión de los impactos sociales de las empresas. Recomendaciones entre las que se apunta a la necesidad de “reforzar los mecanismos de vigilancia y mejora de las condiciones de trabajo a lo largo de toda la cadena de valor, con especial atención al control efectivo de las jornadas laborales, las horas extraordinarias y los sistemas de supervisión”; a la de “desarrollar de manera más ambiciosa la dimensión de diversidad, en todas sus dimensiones, tanto en las políticas internas de las empresas como en su relación con proveedores”; a la de tratar de “integrar de forma estructural los impactos derivados de la digitalización, abordando cuestiones como la ética algorítmica, los sesgos en sistemas de inteligencia artificial, la ciberseguridad y la brecha digital, dada su naturaleza transversal y su impacto sobre consumidores, empleados y proveedores”; y a la de “fortalecer los aspectos de gobernanza y transparencia, reduciendo los riesgos asociados a la corrupción y a prácticas de ‘lobby’ inapropiado, así como considerando sus posibles efectos indirectos sobre las políticas públicas”.
Como último apartado también de especial interés, el informe incorpora una “guía de buenas prácticas sectoriales”. Un apartado del documento en el que se recogen algunas de las iniciativas que ya han comenzado a implementar, desde sus compromisos por adoptar una gestión responsable de sus cadenas de valor y generar un impacto social positivo, algunas de las principales empresas adheridas a Arte, y desde la que de este modo se pone especialmente de manifiesto cómo la organización empresarial está tratando de salir a construir sector desde este informe, invitando prácticamente a sus miembros a trabajar por unificar iniciativas/sensibilidades comunes como las que Mango e Inditex han puesto ya en marcha para garantizar el bienestar de las personas que participan de sus cadenas de suministros; las que Primark ha ejecutado mediante colecciones adaptadas a colectivos con discapacidad; o las que H&M, JD Sports y también Primark mantienen para la recogida y el tratamiento de ropa de segunda mano.
“Este proyecto ha sido posible gracias trabajo desarrollado durante el último año por las compañías que forman Arte a través de nuestro Laboratorio Social, un espacio propio de empatía, reflexión y aprendizaje donde impulsamos la colaboración entre empresas y organizaciones públicas y privadas para identificar desafíos sociales y construir soluciones con impacto positivo”, subrayaba López-Casero durante la presentación del informe. Un texto sobre el que ha querido de manera expresa reconocer “la valiosa aportación de entidades externas como RE-Viste, Moda Re-, OIT, Business&Human Rights Resource Centre, Plena Inclusión, OCU, ISEM, CEPYME, Cofides o Ethic, que, junto al conocimiento técnico de la Fundación Seres, han enriquecido el análisis con rigor metodológico, visión estratégica y una mirada compartida sobre cómo hacer que el progreso social y el económico avancen juntos”.
“El sector retail textil tiene una enorme huella social en nuestro país, con un impacto significativo en el empleo, el territorio y el desarrollo económico”, remarcaba por su parte Ana Sainz, directora general de Fundación Seres. Desde ese protagonismo, “es un orgullo para nosotros acompañar a Arte en el reto de identificar y analizar su contribución en la sociedad para avanzar en la construcción de un sector más competitivo y comprometido, con una voz común”. “El camino hacia la transformación de las empresas exige un esfuerzo colectivo, pensamiento a largo plazo y el pensamiento del impacto en la sostenibilidad del negocio”, y “todo ello sin perder el foco en un concepto aún más poderoso y básico”, como lo es el de “poner en el centro a las personas”.
- Arte presenta su primer "Informe de Materialidad Social del Retail Textil y Calzado”, en colaboración con la Fundación Seres, marcando el inicio de su Laboratorio Social para fomentar la construcción colaborativa del sector minorista en España.
- El informe identifica temas sociales clave y ofrece un mapa de prioridades para las empresas, con el fin de establecer las bases para un marco sectorial sólido desde el que poder anticiparse a las exigencias regulatorias del sector.
- El documento destaca, entre otras cuestiones, que el 73% de los consumidores valoran las acciones sociales de las marcas, el 71% sus iniciativas en reducción de pobreza y cuidado de empleados, y que el sector está altamente feminizado en España con un 74% de mujeres participando de su cadena de valor.
O INICIA SESIÓN CON