En profundidad: algunas conclusiones sobre suministro

Después de pasar las últimas semanas observando el suministro de moda desde todos los ángulos posibles –consumidores, compradores, proveedores y trabajadores- y haber recogido valiosa información, hemos visto que más que

un problema, la actual crisis en el sector está en camino de convertirse en una oportunidad para el cambio. En esta última entrega de la serie explicamos cómo.

EmpecemosEn profundidad: algunas conclusiones sobre suministro con el consumidor. La confusión inicial parece haber sido sustituida por el impulso de querer saber más: ¿de dónde viene la ropa?, ¿cómo se hace y que costes tiene?, y ¿de qué manera se puede influir en las prácticas que afectan a los trabajadores?. Claro que no todos los consumidores quieren estar informados, y para algunos el precio todavía es el factor decisivo, pero un número cada vez mayor de personas están haciendo las preguntas correctas –en las tiendas y online- cada vez que compran moda.

Los compradores se comprometen más

Desde el lado de los compradores/distribuidores, son más los que han presentado su intención de apoyo a los trabajadores de los llamados países de bajos salarios, ya sean las 68 grandes marcas que firmaron el Acuerdo sobre Incendios y seguridad en la construcción en Bangladesh; el gigante alemán de ropa deportiva Adidas que pagará compensaciones a los trabajadores de PT Kizone en Indonesia; la empresa de artículos deportivos Asics que compensará a las familias de los trabajadores víctimas del colapso de una fábrica en Camboya; Primark que hará lo suyo con las familias de los trabajadores víctimas del Rana Plaza independientemente de que estuviesen haciendo ropa para la firma.

Cierto es que se podría hacer más, pero también hay pequeñas y medianas empresas de ropa y comerciantes que no son noticia pero que han encontrado su propio nicho sin hacer mucho ruido, y una manera propia de asegurar un salario justo y condiciones de trabajo dignas para los trabajadores.

Las fábricas justas son una realidad

Por cada Ali Enterprises, Rana Plaza, PT Kizone y Tazreen Fashions (¿los recuerdan?) hay proveedores y fábricas que tratan de hacer una diferencia con salarios justos, atención médica adecuada, guarderías, comida gratis y otros incentivos que mejoran el bienestar general de los trabajadores, y con ello, su productividad. Se los puede encontrar en Bangladesh, Pakistán, India, China y otros países de suministro y si no son suficientes, seguramente se pueden establecer muchos más.

Decir que trabajadores felices hacen mejores productos puede parecer simplista, pero no está demasiado lejos de la verdad. Después de todo, los trabajadores contentos con su trabajo tendrán mayores índices de asistencia, y se quedarán más tiempo, lo que aumenta el capital de conocimiento de la empresa. Los trabajadores por su parte tienen que aprender a confiar en sus empleadores y a no temer a los compradores, lo que va de la mano con una mejor educación sobre sus derechos y responsabilidades.

La educación es clave

Hablando de la educación, es importante que la responsabilidad social y la sostenibilidad comience en el salón de clases y no sólo en la sala de juntas. En el Instituto de la Moda de Ámsterdam (AMFI) por ejemplo, los esfuerzos ya están en marcha: “AMFI está trabajando en ello y tiene previsto incluir el tema de la sostenibilidad en el núcleo del plan de estudios en todos los grados y departamentos, esto es diseño, gestión y branding. También estamos probando diferentes métodos en un intento de llegar a los corazones y las mentes de los futuros profesionales de la moda. Es especialmente importante conseguir que los estudiantes se entusiasmen con las posibilidades y que no lo vean como un complemento y una carga”, explica el profesor Linnemore Nefdt.

Otra iniciativa sobre la educación y la información es la que realiza la Fair Wear Foundation (FWF). Actualmente el proyecto está en la búsqueda de profesionales que trabajan en todas las áreas de la industria de la confección europea para participar en una encuesta. El objetivo es conocer cuánto sabe el empleado promedio de la industria sobre las condiciones de trabajo en las fábricas, y la forma de mejorarlo. Esto a su vez dará lugar a seminarios que se ofrecerán en las ferias de moda de toda Europa en los próximos tres años para apoyar la mejora de las condiciones de trabajo de los países de suministro. Con esta nota positiva, terminamos nuestra serie de suministro de moda, pero siempre los mantendremos informados con más noticias sobre el tema.

(Texto: Simone Preuss )
(Traducción: Daniela Santos )

Foto: El suministro de moda, una oportunidad para el cambio

 

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