Lacoste convierte la tierra batida de Roland-Garros en el eje de su colección primavera/verano 2027
La marca francesa Lacoste presentó el domingo 4 de octubre de 2026 su colección primavera/verano 2027 en la pista central Philippe Chatrier de Roland-Garros, en París. Bajo el título 'Dress Code: No White Required', la directora creativa Pelagia Kolotouros toma la tierra batida como punto de partida de la colección.
Para el desfile, el recinto se cubrió de tierra batida, en referencia a la fábrica donde se produce, y la pasarela trazó un ocho infinito sobre la pista.
Los orígenes del tenis como referencia
La colección parte de la historia del tenis, un deporte que, según la marca, aportó a la moda sus primeros códigos preppy: el blanco, una etiqueta estricta y el césped. En los años veinte, los campeones Suzanne Lenglen y René Lacoste cambiaron esas reglas. Lenglen jugó sin corsé y con una falda plisada midi, mientras que Lacoste acortó las mangas de su camisa para ganar ligereza, comodidad y velocidad, un gesto del que surgió el polo.
Kolotouros se centra en el momento en que el uniforme del tenis dio paso a la expresión individual. La diseñadora interpreta la pista como una superficie que cambia con el juego: las líneas se difuminan, la tierra se acumula en los bajos y el sudor queda visible. Esas huellas, que antes se habrían considerado imperfecciones, definen los códigos de la colección.
Tejidos tratados para el movimiento
Kolotouros sigue combinando el legado de Lacoste con tejidos técnicos, y los clásicos preppy pierden rigidez. Los algodones se tiñen en prenda y se lavan con enzimas para suavizar su estructura, la lana fría se deconstruye para ganar fluidez y las sedas se lavan para obtener un acabado deliberadamente imperfecto. El punto jersey incorpora perforaciones que mejoran la transpirabilidad y la libertad de movimiento, mientras que la sastrería se ajusta al cuerpo sin oprimirlo.
En la pasarela se vieron abrigos en verde azulado intenso y trajes de sastrería desestructurada, llevados holgados y con cinturón y combinados con lanyards y colgantes en amarillo ácido. Los polos oversize de piqué se superpusieron a camisetas técnicas de manga larga y se combinaron con faldas semiplisadas.
Chándales de nailon azul cobalto y un chaleco con cremallera en naranja vivo hacían referencia al calentamiento, mientras que un abrigo blanco y unos pantalones anchos aparecieron con el bajo manchado de tierra batida. Algodones arrugados y camisetas con grafismos completaron la propuesta.
Bolso y sneaker inspirados en la pista
La colección incluye dos accesorios principales. Un bolso flexible y drapeado se inspira en una fotografía del polo tomada por Irving Penn en 1984, imagen que también aparece en camisetas y lanyards. Su solapa diagonal reproduce el cuello de piqué de algodón y está disponible en blanco, degradado tierra batida y plata efecto espejo.
La sneaker escultórica ACE-T1, con una estructura tipo cage que evoca la red de tenis en tensión, llega en tres versiones: zapatilla, cuña con forma de pelota de tenis y zapato de tacón con cordones.
La paleta de la temporada combina tonos de tierra batida tostada y tierras minerales con toques de plata, amarillo ácido y azul cobalto. Según la marca, la colección retoma la idea que René Lacoste tuvo al recortar sus mangas: la libertad que permite un uniforme importa más que el propio uniforme.