Madrid- Será a partir de la campaña de primavera-verano de 2020 cuando las estanterías y nuestro armarios puedan volverse a llenar de los diseños de la legendaria firma española Caramelo. Así lo aseguran fuentes cercanas a Transfleet Europa, la compañía que finalmente se hará con las riendas de la compañía.

Para su esperada “rentrée”, la firma ya ha comenzado a diseñar su primera colección. Que será únicamente de prendas de hombre, y estará producida en talleres de Galicia. Durante esta nueva etapa, sus nuevos responsables apostarán por una estrategia multicanal de venta y promoción a través de medios online, y por la presencia de la firma en algunos de los centros de El Corte Inglés. Grupo con el que ya habría cerrado alguna clase de acuerdo.

Que en esta nueva era Caramelo vaya a apostar fuertemente por potenciar su canal online no es de extrañar si analizamos el perfil de Transfleet. Una compañía de telecomunicaciones del grupo Emso Capital sin ninguna vinculación con el mundo de la moda, y liderada por el empresario Emilio Pérez Fojón. Que ya intentó hacerse con Caramelo como socio capitalista del empresario vigués Roberto do Regó. Finalmente Fojón ha logrado su objetivo, para lo que ha necesitado de la colaboración de otros dos socios cuyos nombres no han trascendido.

Los nuevos directivos de Caramelo, que ya no cuenta con ninguna tienda propia, destinará un millón de euros para su relanzamiento. Con las previsiones de llegar a facturar durante el primer año alrededor de entre 3 y 4 millones de euros.

Prendas fabricadas en España y Portugal

En lugar de hacer borrón y cuenta nueva, el nuevo equipo directivo tiene claro que desea continuar con la herencia y la tradición histórica de Caramelo. Una marca bien grabada en el imaginario de la mayor parte de la población española. Para ello apostarán por crear un grupo especializado en moda y por la colaboración con otras empresas del sector, contando entre sus objetivos con el de lograr mantener la confección de las prendas en España y Portugal.

“Nosotros seremos los gestores del negocio y mantendremos el control sobre todo el proceso de producción y control de calidad. Ahora está por definir si la producción se realizaría licenciando la marca a empresas productoras del sector o mediante un acuerdo de explotación conjunto”, explicaba el propio Emilio Pérez Fojón en unas declaraciones recogidas por lavozdegalicia.

En cuanto a las razones de por qué una compañía tecnológica como la suya ha decidido involucrarse en el sector de la moda, el empresario señalaba que “teníamos ganas de invertir en textil porque nos parece un sector muy interesante. La duda estaba entre lanzar una marca propia o aprovechar una oportunidad en el mercado, como finalmente ha sido”. A lo que añadía su compromiso por no permitir “que ni el producto, ni la marca se devalúen. Caramelo está asociada a unos valores que van a seguir intactos”.

Un interminable proceso de adjudicación

Después de tres Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y un concurso de acreedores, Caramelo entró en liquidación en el año 2016. Finalmente 5 empresas presentarían sus ofertas para adjudicarse la compañía: PostQuam (505.000 euros), Kosu Nuno (500.000 euros), Do Rego&Novoa (478.000 euros), Kangaroos (468.000 euros) y Transfleet (362.000 euros).

Pero tras una adjudicación irregular a Postquam, la venta que nunca llegó a completarse a Kosu Nuno y las retiradas de Do Rego y Kangaroos, será curiosamente Transfleet, que presentó la menor de las ofertas, quien termine por hacerse con la compañía. Todo ello siempre y cuando termine por formalizarse el acuerdo de compra el próximo día 3 de junio.

 

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