17 tiendas, 100 empleados y un 18 por ciento de alza tras 40 años: Rivera reivindica el crecimiento orgánico
cargando...
La firma española Rivera ha inaugurado un nuevo punto de venta en la Plaça Francesc Macià de Barcelona, su segunda tienda en la ciudad y la número 17 en España, en un momento en que la compañía encadena varios ejercicios de crecimiento sostenido sin recurrir a franquicias ni a capital externo.
La apertura coincide con un período especialmente positivo para la marca. Durante los cinco primeros meses de 2026, Rivera ha registrado un incremento del 18 por ciento en ventas respecto al mismo período del año anterior, apoyado en la expansión de su red física, la maduración del canal online y el crecimiento de su comunidad digital, que supera ya los 900.000 seguidores en Instagram. La plantilla ha rebasado por primera vez los 100 empleados.
El CEO de la compañía, Eduardo Rivera, ha situado la apertura en Barcelona dentro de una lógica de demanda verificada: "Crecemos cuando vemos demanda real y podemos hacerlo bien. Barcelona es una ciudad estratégica donde ya llevamos años con un primer establecimiento, y abrir un segundo era un paso natural", ha dicho en una nota de prensa. La nueva boutique de Plaça Francesc Macià se suma al local que la firma opera desde hace años en la calle Rosselló, en el Eixample.
Cuatro décadas de historia y una transición generacional
Rivera tiene sus orígenes en 1977, cuando la diseñadora Elisa Rivera abrió una primera boutique en San Agustín de Guadalix, municipio del norte de Madrid, concebida como un espacio que combinaba moda, cerámica y obras de arte de escultores. Durante las décadas siguientes, el establecimiento evolucionó hacia el lujo multimarca, con colecciones de Giorgio Armani, Emanuel Ungaro y Valentino entre su oferta, antes de que la dificultad de encontrar en el mercado internacional prendas con la identidad que buscaba llevara a Elisa Rivera a desarrollar sus propias colecciones.
La marca propia fue ganando terreno hasta desplazar por completo al modelo de distribución multimarca. En 2002, Eduardo Rivera, hijo de la fundadora, se incorporó a la empresa [...]. Juntos lanzaron la marca "ENE de Rivera", que llegó a distribuirse en más de 300 puntos de venta multimarca en Europa y contó con salas de exhibición en Madrid, Londres y Moscú. Tras los cambios del mercado a finales de la década, la firma abandonó ese modelo mayorista y reorientó el negocio hacia una red de tiendas propias, que en 2010 pasó a denominarse "Elisa & Eduardo Rivera" y posteriormente adoptó el apellido unificado "rivera" como marca comercial.
Producción local y tallas amplias como señas de identidad
El modelo de Rivera se distingue dentro del segmento premium español por su apuesta por la producción de proximidad. Aproximadamente el 90 por ciento de las prendas de confección se elaboran en una red de unos 20 talleres artesanales especializados situados en las provincias de Madrid y Toledo, todos en un radio inferior a los 150 kilómetros de la sede central en San Agustín de Guadalix. La firma prioriza materias primas naturales —algodón orgánico, lino y terciopelo— y completa su catálogo con calzado de producción italiana y una selección de accesorios de terceros.
El rango de tallas, de la 36 a la 48, y un servicio de estilismo personalizado tanto en tienda como en el canal online forman parte de la propuesta de valor de la marca, que compite en el segmento del lujo accesible con prendas cuyo precio oscila entre los 36 euros de una camiseta de algodón orgánico y los 250 euros de una americana de confección local.
En cuanto al desempeño financiero, la compañía cerró 2025 con una facturación de 17,6 millones de euros —frente a los 7,9 millones de 2018, últimos datos financiero a los que hemos tenido acceso— y un EBITDA positivo. Para 2026, la dirección prevé un crecimiento superior al 10 por ciento, con aperturas en capitales de provincia como Valencia, Málaga, Zaragoza y Sevilla en el horizonte.
La compañía opera actualmente 17 tiendas propias, concentradas principalmente en Madrid —con presencia en Salamanca, Chamberí, Gran Vía, Pozuelo y La Moraleja, entre otros enclaves— y con puntos de venta en Barcelona, Bilbao y San Sebastián. "Nuestro modelo es el de tiendas propias, sin franquicias y sin marketplaces, porque solo así garantizamos la calidad del producto y la experiencia que esperan nuestras clientas", ha señalado Eduardo Rivera.