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Un cambio gradual hacia un negocio más sostenible

Por Joshua Williams

27 feb. 2021

Moda

Actualmente, la moda sostenible está constantemente en la mente de los consumidores y en su comportamiento de compra, pero también en la logística y planeación de los negocios. Se trata de un cambio filosófico apresurado de los últimos 20 años, conforme el impacto que tiene la industria en el medio ambiente y en las personas que emplea se ha vuelto más visible al público. Las palabras se han convertido en acciones como una manera de garantizar viabilidad a largo plazo y cumplir con la demanda de los clientes. Sin embargo, este cambio puede ser retador para las compañías, ya que la sostenibilidad abarca distintas partes de una compleja cadena de suministro.

Sydney Price, experta en sostenibilidad y fundadora de The Knew Purpose, recomienda que las compañías adopten un modelo de economía circular. “Este modelo es, de manera casi literal, una cadena de suministro que opera como un círculo basado en tres principios base”.

¿Prefieres escuchar? El podcast completo sobre esta conversación con Syndey Price se puede encontrar aquí.

El primer principio que Sydney menciona es diseñar puntos de residuos y contaminantes. “El enfoque es en hacer la transición hacia un proceso de eliminación de desperdicios más efectivo y eficiente. Uno que requiera menos recursos como combustibles fósiles, químicos o incluso agua. Esto también busca adoptar más recursos de energía eficiente, como la energía renovable”.

El segundo principio es mantener productos y materiales en uso. “La idea es transformar la manera en la que se diseña, se vende y se usa la ropa para liberarse de su naturaleza desechable. Las empresas pueden empezar por crear prendas más duraderas. También pueden cambiar sus modelos de negocio por suscripciones de renta de ropa a corto plazo, reventa o compras bajo demanda. Las marcas también pueden ofrecer servicios de reparación”, explica la experta.

Sydney señala que enfocarse en este principio puede aumentar el involucramiento que tiene el cliente con la marca, puede incrementar la calidad percibida del producto y de la experiencia, y también puede hacer que una marca luzca más conveniente. A eso es a lo que se refiere la estratega creativa AJ Lacouette cuando habla de la “nueva trinidad”.

El tercer y último principio es regenerar los sistemas naturales. “Una economía circular evita el uso de recursos no renovables, o bien mantiene o aumenta el uso de recursos renovables. Por ejemplo, al regresarle nutrientes valiosos a la tierra para permitir que se logre la regeneración, o al usar energía renovable en lugar de depender de combustibles fósiles”, añade.

Aplicar estos tres principios requiere un cambio sistémico en la estructura y operación de una compañía de moda, pero tiene el potencial de generar nuevas oportunidades mientras se ofrecen beneficios ambientales y sociales. Sydney dice que “la mejor manera de que una marca de moda o retailer pueda empezar este proceso dentro de su propio negocio es alinear su estrategia de sostenibilidad a su misión, visión y valores”. Para ello, recomienda que las compañías aprovechen las iniciativas que ya se han desarrollado las Naciones Unidas, CEO Agenda y el Acuerdo de París. Entonces, ella dice que es esencial conectar la misión, visión y valores a metas cuantificables. Por ejemplo, ella sugiere utilizar el Índice Higg de la Coalición de Ropa Sostenible. “Éste ofrece un paquete de herramientas que permiten a las marcas, retailers y servicios de todos los tamaños y en todas las etapas de su camino hacia la sostenibilidad medir de manera precisa y calificar el desempeño sostenible de una compañía o producto”.

Conforme comenzamos a salir de la pandemia, una crisis que ha obligado a las marcas a reiniciar y repensar sus esfuerzos en torno a la sostenibilidad, Sydney señala tres tendencias positivas relacionadas a la economía circular. “Primero, vemos un movimiento hacia materiales más sostenibles, como innovaciones en alternativas para la piel, como la hoja de piña. En segundo lugar, vemos que marcas de lujo como Burberry se asocian con compañías de reventa como The RealReal y ThreadUp. Y en tercer lugar, vemos más iniciativas para reparar y reciclar ropa, con Eileen Fisher y Patagonia a la delantera”

Sydney resalta que Stella McCartney es la líder en el tema de sostenibilidad en la moda de lujo. “Stella McCartney es parte de la Iniciativa de Hacer Moda Circular (Make Fashion Circular Initiative) que busca estimular un nivel de colaboración e innovación necesario para crear una nueva economía textil, alineada con los principios de la economía circular. La marca está creando maneras innovadoras de reutilizar materiales, incluyendo nylon y poliéster reciclados, así como cashmere regenerado. La empresa también apoya prácticas de agricultura restaurativa para garantizar la regeneración de las fuentes naturales, incluyendo la obtención de viscosa de bosques gestionados de forma sostenible en Suecia y el uso de algodón orgánico certificado GOTS”. Cuando se trata estrategias directas con el cliente, ella dice que “La compañía también ha hecho el co-lanzamiento de Clevercare, una iniciativa que busca educar a los consumidores en cómo cuidar sus prendas para que duren más tiempo”.

Crear una economía circular no es algo que pase de la noche a la mañana. Requiere un cambio gradual que esté impulsado por un liderazgo reflexivo e informado. Al respecto, Sydney dice que: “En un negocio como la moda, es fácil enfocarse en el aquí y el ahora, así como en las ganancias de año contra año. Pero para mantenerse de pie, los ejecutivos de la moda necesitan pensar en un plan a largo plazo. Al final, no hay que olvidar que los recursos que necesitan son limitados”.