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The Concrete: “Nunca produzco nada que no vaya a tener dueño”

Fernando García de la Calera es la cara visible tras la marca The Concrete y también es considerado el primer sastre denim de España. Tras dedicarse al diseño de moda en un nicho muy concreto, los skaters, hace cinco años decidió darle un cambio a su vida y crear una marca de moda a medida. Los valores clásicos de la sastrería tradicional, pero con un tejido fetiche: el vaquero. Hoy, hablamos con él, con motivo de su taller de sastrería gratuito que impartirá los días 26 y 27 de septiembre, en el Espacio Mood de Malasaña, gracias a gracias a las Sesiones Diplomático creadas por Ron Diplomático.

¿Cuál es la historia que se esconde tras The Concrete?

The Concrete nace como una prolongación de mis inquietudes artísticas, mi estilo de vida a través de los años y una necesidad de abrir camino propio, camino no escrito y definido por las escuelas de moda. Es mi aventura personal y mi sustento desde hace ya diez años. Realmente es una historia de pasión, de lucha y sobre todo de emoción, construcción y aprendizaje continuo. No hay nada que me motive más.

The Concrete: “Nunca produzco nada que no vaya a tener dueño”

¿Fue un reto pasar de diseñar ropa skater a trabajar en la sastrería a medida?

En 2007, con 24 años, y tras estudiar diseño en Londres, habiendo pasado por varios estudios de diseño, decidí abrir mi propia marca basada en gráficos para Skateboards, camisetas y sudaderas. Fue relativamente fácil comercializar el producto, basado en la comodidad y la durabilidad —algodón PIMA de Perú y monopatines de madera de arce construidos en Irún— y una buena imagen de marca propia con equipo de skaters esponsorizados.

La crisis económica de finales de 2008 fue la que me empujó a cambiar mis maneras y mis conceptos, ya que tras el breve éxito, vinieron los problemas, las deudas, los impagos... Lo cual me abrió una nueva ventana, trabajando en un bar de noche para afrontar estas, donde conocí a Hugo Vizcarra, oficial de sastrería del taller de Gabriel Besa en Madrid —dedicado principalmente a la confección de vestuario de época y teatral, así como de varias compañías de danza— quién me ofreció ir de aprendiz en mis ratos libres. Tras dos años de aprendiz, vi claro poder hacer con mis propias manos un producto de calidad valido para otras personas.

The Concrete: “Nunca produzco nada que no vaya a tener dueño”

¿The Concrete es considerada la primera sastrería de denim a medida en España?

Encargué mis primeros tejidos denim de Japón, ya que como la confección era artesanal, el tejido también debía serlo, ofreciendo la mayor calidad del mercado. En ese momento, 2011, nunca había tenido un traje de lana fría, y no me sentía identificado con la sastrería clásica, más que en la manera de hacer. Así que abrí mi propia sastrería denim en septiembre de 2012, donde ofrecía una sastrería nueva, informal o casual, ajeno a lo que en otros lugares del mundo estaba pasando. Incluso ajeno al resurgimiento de los oficios tradicionales en consecuencia de la crisis económica y el fast fashion.

¿Cómo fue el recibimiento?

He de decir que el recibimiento fue algo duro, dado lo prematuro del proyecto. Creo que si hubiese abierto dos años más tarde, el público hubiese estado más preparado para mi producto. Incluso ahora en 2017 lo ven como una tendencia de mercado, a mí me beneficia, pero nada más lejos de la realidad.

¿Algún referente internacional?

Cuando abrí no tenía ningún referente, y me veía perdido entre dos mundos la sastrería tradicional y los denim heads que llaman, o freaks del denim. Mis precios eran absurdos y he cometido muchos errores. Pero con los años he visto que no soy el único, y otros se han animado tras ver mi trabajo, lo cual me llena de enorme satisfacción.

The Concrete: “Nunca produzco nada que no vaya a tener dueño”

¿Cuál es el diseño más llamativo o del que te sientes más orgulloso, íntegramente en vaquero?

Bueno soy de eso “tarados” que nunca está satisfecho con lo que hace, y siempre lo último que hago es lo más apasionante, pero en cuanto lo acabo, ya estoy pensando en cómo mejorarlo. Así que mi mejor diseño es siempre el siguiente.

Los tejanos siempre están en el punto de mira debido a la gran polución que se sufre en su proceso, ¿realizáis alguna acción para paliar o reducir la contaminación?

En 2014, me llamó una plataforma española de moda sostenible para hacer una conferencia en el Museo del Traje, y no lo entendía muy bien. Pero me abrieron los ojos, ya que yo siempre he trabajado con tintes naturales, algodones orgánicos y confección artesanal, y a medida. Nunca produzco nada que no vaya a tener dueño. Lo hago porque creo en la durabilidad y la calidad antes que la tendencia. Creo que llega un momento en la vida que sabes perfectamente lo que quieres y lo que necesitas, y no hace falta que nadie te diga qué vestir. Y si encima te dura muchos años la prenda, mucho mejor.

The Concrete: “Nunca produzco nada que no vaya a tener dueño”

¿De dónde proceden los algodones orgánicos que utilizáis en la confección de los tejidos? ¿Son países o fábricas con total transparencia para saber que son orgánicos?

Claro que sí, hoy las fábricas medianas se esfuerzan por conseguir un producto cada vez más sostenible. Por ejemplo, Candiani, uno de mis proveedores principales de tejido raw selvage es conocida como la empresa más verde del sector reduciendo la contaminación considerablemente y utilizando algodones orgánicos certificados.

Tavex es otra empresa española muy involucrada en la limpieza del agua. Y Jeanologia otra compañía española ubicada en Valencia, que hace lavados y desgastes con ozono, utilizando una cantidad de agua mínima en lavandería. Tambien me gusta mucho trabajar con tejidos antiguos, emdeadstock o vintage, ya creados sin tener que invertir en la creación de nuevos, dando un plus de exclusividad.

The Concrete: “Nunca produzco nada que no vaya a tener dueño”

¿Cómo ves el futuro de este sector?

Estoy involucrado en transmitir mis valores a futuros diseñadores en el Instituto Europeo di Design, y que esto no es una tendencia, que los jóvenes cada vez son más conscientes del funcionamiento de la industria donde prima el beneficio económico vacío de valores y que muchos optan por otras vías nuevas de venta, de creación incluso de relación con el cliente, estoy excitado por ver cómo va ir cambiando el sector a largo de los años.

Fotos: The Concrete