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Peta acusa (una vez más) a LVMH y a Kering de maltrato animal: “Hay formas de ganar dinero sin causar este sufrimiento”

Por Jaime Martinez

22 dic 2021

Moda

Photo Credits: Gucci, bolso de hombro pequeño Dionysus de piel de lagarto. Gucci, página oficial.

En una nueva muestra del enfrentamiento que sigue existiendo entre algunos de los principales grupos de la moda y del textil y aquellas asociaciones que, como Peta, luchan por defender el bienestar de los animales, la principal organización mundial en defensa de sus derechos acusa nuevamente a las dos mayores compañías del sector de la moda-lujo, los holdings franceses LVMH y Kering, de maltrato animal. Unas duras acusaciones para la que se valen de las informaciones y de la documentación gráfica recabada en distintos mataderos de Indonesia, desde los que se suministrarían las pieles exóticas de lagarto y pitón de las que posteriormente ambos grupos de moda, dueños de algunas de las firmas más conocidas del sector, harían uso como materia prima para la confección de algunas de sus piezas más exclusivas de las categorías de calzado, bolsos y otros complementos en piel.

Según explican desde la organización animalista, los equipos de investigación de Peta visitaron dos mataderos indonesios, que se encontrarían entre los proveedores del holding LVMH, propietario de firmas de moda como Louis Vuitton, Loewe o Christian Dior, donde pudieron comprobar de primera mano cómo sus trabajadores golpeaban repetidamente con martillos a las serpientes en un intento por aturdirlas o matarlas. Una acción a la que posteriormente seguía un proceso mediante el cual sus cuerpos eran hinchados con mangueras de agua con el fin de inflarlos y estirar su piel, para así poder, como última etapa, separarla mediante cuchillas de afeitar de una manera mucho más fácil y cómoda. Un proceso que, revisadas las imágenes, el Dr. Clifford Warwick, el experto en reptiles consultado por Peta, sostiene que se habría llevado a cabo con los animales “conscientes” en todo momento, a lo largo de un método que se muestra “inhumano e inaceptable según los estándares internacionales”.

Mientras tanto, en lo que hace referencia a Kering, compañía que precisamente anunciaba a finales de este último mes de septiembre que dejaría de hacer uso de pieles (de pelo) y se convertiría en una compañía “fur free” a partir de las colecciones para la próxima temporada Otoño/Invierno de 2022, desde Peta han lanzado unas acusaciones similares, en su caso centradas en lo observado en relación a un proveedor indonesio de pieles de lagarto de Gucci, la principal firma de moda del holding. Una granja de animales en la que se han tomado diferentes imágenes y vídeos, en los que se muestra cómo los lagartos son ahogados en tinas de agua, golpeados repetidamente y finalmente decapitados. Un proceso que el mismo Warwick apunta a que ha sido descrito como “extremadamente inhumano por los principales organismos científicos por cerca de cuatro décadas” y que incluso está considerado como “ilegal en algunas partes del mundo”, puesto que, sostiene, no impide el que los animales permanezcan con vida durante aproximadamente más de 30 minutos después de la decapitación.

“A pesar de estas atrocidades”, defienden desde Peta, “LVMH y Kering siguen haciendo afirmaciones falsas sobre el bienestar de los animales asesinados para sus productos”. “Mientras LVMH y Gucci sigan vendiendo artículos hechos a partir de la tortura de animales exóticos, seguirán estando del lado incorrecto de la historia”, se encara de remarcar Mimi Bekhechi, vicepresidenta de Programas Internacionales de la organización animalista, a través de un comunicado. “Peta está pidiéndoles a estas compañías que se dejen de lucrar con el sufrimiento de pitones y lagartos y se comprometan a dejar de usar pieles exóticas”.

Una invitación a abandonar las pieles exóticas y liderar el cambio hacia la innovación y el uso de cueros veganos

Con ese objetivo, el de hacer que ambas compañías se decidan por dejar de emplear por completo las pieles exóticas en sus colecciones, del mismo modo que ya han empezado a hacer con las pieles de pelo, Ingrid E. Newkirk, presidenta de Peta, remitía a comienzos de este mismo mes de diciembre sendas cartas dirigidas a Bernard Arnault, presidente y director ejecutivo de LVMH, y a François-Henri Pinault, presidente y director ejecutivo de Kering. Una acción con la que buscaba darles a conocer los detalles de estas últimas investigaciones llevadas a cabo en Indonesia, y que venía acompañada de un llamamiento por parte de la organización animalista para que todo aquel que lo desee se una y exija tanto a LVMH como a Kering el que den este paso y eliminen las pieles exóticas de sus colecciones, firmando para ello un requerimiento a través de un sencillo formulario disponible desde la página oficial de Peta.

“La crueldad es inherente a las cadenas de suministros de LVMH”, denunciaba Newkirk en su carta dirigida a Bernard Arnault. “En Vietnam, Peta reveló anteriormente que cómo su proveedor apiñaba miles de cocodrilos durante meses en pequeños y sucios recintos de hormigón”, mientras que también “demostramos cómo otro proveedor masacraba avestruces para obtener las pieles para sus bolsos y zapatos”. Entonces “su empresa nos dijo que tomaría medidas si podíamos proporcionar evidencias de que ese maltrato provenía directamente de una granja de las que se proveen”, algo que “hemos hecho una y otra vez”. “Como sabe, hay formas de ganar dinero sin causar este sufrimiento”, le espeta Newkirk al presidente de LVMH. “El mundo está virando hacia los materiales veganos y las compañías innovadoras están liderando este camino”, por lo que “¿no es hora de que dejen de usar pieles de animales exóticos?”, pregunta la presidenta de Peta al principal directivo del holding internacional francés.

Mientras tanto, en su misiva dirigida al presidente de Kering, Newkirk primeramente se encargaba de darle las gracias a Pinault “por declarar a Kering una compañía fur-free”. “Lamentablemente”, proseguía en un tono ya mucho menos conciliador, “debemos llamar su atención sobre un problema”, como lo es “la forma violenta e indiscutiblemente cruel en la que se matan a los lagartos que se emplean para los accesorios de su marca Gucci”. “Esperamos que después de verlo, reconozca que la producción de pieles exóticas es tan espantosa como la de las pieles, y que también deje de usarlas en sus marcas”. “Ningún bolso, cinturón o billetera vale tanto dolor y sufrimiento, especialmente dado que sus diseñadores tienen acceso a las más hermosas y avanzadas pieles veganas”, destaca Newkirk. Unos “materiales animal-free” que “son más sostenibles y que se muestran capaces de replicar la belleza de cualquier animal exótico, pero sin la necesidad de practicarles ningún daño”.

La trazabilidad como respuesta

Como respuesta a estas acusaciones lanzadas desde Peta, ambas multinacionales francesas remitían distintos comunicados, no de manera directa a la asociación, desde donde mantienen no haber recibido respuesta alguna, sino al medio de noticias estadounidense Wwd.

Según el citado medio, ambas compañías especializadas en el sector de la moda-lujo habrían coincidido en señalar que están tomando acciones dirigidas, no a la supresión de las pieles exóticas de sus colecciones, sino a poder garantizar una plena trazabilidad que permita saber de dónde provienen y en base a qué métodos se obtienen las pieles exóticas de las que hacen uso para sus distintas colecciones. Añadiendo a esta respuesta compartida desde LVMH el que está entre los compromisos de la compañía “proporcionar a los clientes un producto que se ha fabricado de la manera más comprometida y ética posible”.

Mientras tanto, desde Kering se habrían decidido a señalar el que la compañía “siempre se ha comprometido a respetar los más altos estándares en materia de bienestar animal, sostenibilidad y en relación a las condiciones laborales en lo que ataña a su abastecimiento de pieles exóticas”, con vistas a este respecto a alcanzar una “trazabilidad del 100 por cien” de los procesos y las fuentes de las materias primas para 2025. “En cuanto a las informaciones sobre el maltrato de lagartos en una planta productora de Indonesia que nos han facilitado desde Peta”, habrían añadido en el comunicado remitido a Wwd, “aunque hemos tomado muy en serio estas acusaciones, no hay evidencias de que las marcas de Kering estén conectadas directa o indirectamente con esta instalación o a esas prácticas”. Dicho lo cual, “si hubiera una conexión probada entre esta instalación y nuestra cadena de suministro”, para lo cual la compañía ya habría abierto una investigación interna, “terminaríamos inmediatamente la relación comercial”.