La nueva elegancia masculina en código millenial

Ha pasado mucho tiempo desde que “el bello Brummell”, George Bryan Brummell es su nombre completo, se estableciera como dandi de la moda en la Inglaterra de Jorge IV. Por aquel entonces su análisis inquisitivo y su ansiada defensa de la elegancia fue temida por la mayoría de la alta sociedad inglesa. Casi 200 años también han pasado desde que Honoré de Balzac publicara El Tratado de la vida elegante, una de las piedras angulares del dandismo literario.

Dos siglos después, el concepto de glamour o “el buen vestir” masculino no ha sufrido grandes variantes. El esmoquin, el traje de chaqueta, las levitas o la corbata todavía mantienen su reinado para aquellos eventos más formales. Sin embargo, la elegancia del día a día sí que ha sufrido un importante cambio en su concepto. Para Rocío Jordán, Rocío, Responsable de Marketing de Altonadock, el nuevo lujo es casualwear. “Ahora los códigos son más relajados y flexibles, se permiten más licencias en todos los niveles, ya sea en estructuras y materiales como en los colores”, añade Jordán.

“A nadie le extraña ver unas zapatillas deportivas o un denim en una red carpet, hace años era impensable”.

Springfield.
La nueva elegancia masculina en código millenial

Más información, por lo tanto más libertad

Para Manuel García, director creativo de la firma española García Madrid, nos encontramos ante “una elegancia más orgánica, menos forzada”. Actualmente, los hombres y sobre todo los más jóvenes, pertenecientes a la generación millenial, se pueden permitir una vestimenta “con más color, haciendo de la moda algo único, con un carácter marcadamente personal”, señala García. Desde Springfield, la marca integrante del Grupo Cortefiel y cuyo lema reza “real clothing for real people”, defienden la misma premisa. “En general mucho más libres que en las décadas pasadas, tanto en ambientes laborales como privados”, apuntan desde la marca española.

Las múltiples revistas de moda, el acceso a street styles de todo el mundo, la multiplicidad de la oferta y el atrevimiento de algunos famosos en la alfombra roja han sido el caldo de cultivo de un público más versado en cuanto a moda se refiere. Tienen un mayor acceso a la información “conocen la moda y se atreven a divertirse con ella, creando looks personalizados, más frescos. Y no se quieren vestir como sus padres o sus abuelos”, explican desde García Madrid.

La nueva elegancia masculina en código millenial

“El glamour ahora está por un lado, muy dominado por los medios de comunicación y las redes sociales y las estrellas y por otro lado, es mucho más accesible”, afirman desde Springfield. No obstante, al hablar de los millenial desde la firma de sastrería Lander Urquijo, piensan que han “rescatado prendas del olvido gracias a que es una generación con muchos menos complejos y eso hace que sean más atrevidos a la hora de vestir”.

“Conocen la moda y se atreven a divertirse con ella, creando looks personalizados, más frescos. Y no se quieren vestir como sus padres o sus abuelos”.

Manuel García, Director Creativo de García Madrid.

La elegancia, un concepto más amplio y subjetivo

Alberto Cebrián, Responsable de e-commerce de El Ganso, lo tiene claro: “sin duda los códigos actuales son más permisivo”. Para Cebrián, el concepto de elegancia en la actualidad “es difuso, no es fijo, a diferencia de antes”. Entre los cambios más representativos, se encuentra el uso de la zapatilla deportiva con traje, la variedad de colores, tejidos y cortes. Ante esta relajación de los cánones, la marca perteneciente al Grupo Cortefiel asegura que “a nadie le extraña ver unas zapatillas deportivas o un denim en una red carpet, hace años era impensable”. Una postura que también apoyan desde El Ganso, “ahora se tiende a lo informal y se puede arriesgar un poco más, por lo que lo glamuroso se ha convertido en un concepto más amplio y subjetivo”.

La nueva elegancia masculina en código millenial

Pero, ¿cuál es la mayor diferencia entre el glamour masculino de hoy y el de la época de nuestros padres o abuelos? “La idea en sí es la misma, pero la forma de acercarse a él es diferente. Cada uno lo interpreta a su manera, adaptando las tendencias a sus necesidades y a su forma de vida”, puntualiza Manuel García. Para todos ellos aunque el significado no ha variado, los matices y la permisividad, sí. Aunque hay ciertos ámbitos donde se mantiene un protocolo mucho más formal, en otras áreas son mucho más laxos. “Continúa habiendo ciertos círculos que todavía limitan mucho el código (banca, finanzas, abogacía, etc.) pero está claro que se ha relajado, ‘casualizado’ mucho el mundo formal”, admiten desde Springfield.

La nueva elegancia masculina en código millenial

Mientras que para nuestros abuelos, “el glamour se reservaba a las clases más pudientes quienes eran las que tenían acceso a determinadas prendas”, añaden desde Lander Urquijo. En el presente, está al alcance de todos, ya que se trata de un “concepto menos riguroso”. A esto se le une que “el coste de la ropa ya no es una barrera y resulta imprescindible incorporar la personalidad de quien viste a la hora de concluir si se tiene glamour o se es elegante”, concluyen desde la marca de sastrería. En resumen, la experiencia demuestra que como ocurría en el siglo XIX, lo que cuenta siempre es la actitud y el estilo a la hora de combinar las prendas, por muy informales que sean.

La nueva elegancia masculina en código millenial FashionUnited se centrará en la temporada de desfiles de moda masculina durante el mes de Junio. Para más reportajes sobre la moda masculina, haga clic aquí.

Fotos: Springfield, Altonadock, García Madrid y El Ganso