Burberry Tisci tiene algo para todo el mundo, pero ¿funcionará?

La presentación de pasarela Primavera Verano 19 de Burberry fue épica en proporción: ¡133 miradas! - y épica en transformación. Celebrado en un cavernoso almacén del Royal Mail en Vauxhall, los invitados se mantuvieron en la oscuridad hasta que el techo se retrajo y fue inundado con los rayos de luz de verano de los indios ingleses. No se podría haber pedido un comienzo más apropiado para resaltar una nueva era para la marca de lujo británica.

Lo que está claro, es que Riccardo Tisci significa vestir a todos: jóvenes, viejos, sofisticados, niños del club, punks y a cualquier otra persona en el medio. Fue un gesto amplio, audaz y descabellado, pero realmente muchas de las propuestas de moda de hoy en día lo son. El espectáculo se dividió en tres partes para abarcar todas sus propuestas; comenzando con la sastrería, luego con la ropa de calle (streetwear) y cerrando con ropa de noche.

La trinchera y el control siguen siendo los códigos de la casa

Los primeros diseños fueron los más fuertes. La reelaboración de la trinchera icónica se sintió fresca, esta vez sin inspiración tipo Bloomsbury floppy. Gran parte de lo que ha llegado a describir a Burberry, como el excéntrico inglés y la elegancia del campo, pareciera ser cosa del pasado.

La tela de cuadros descontruida fue la ganadora

Tisci hizo bien en deconstruir la tela de cuadros en tiras, las cuales fueron teñidas en seda y algodón, como se ve en la blusa de mujer con el lazo y en los pantalones cortos de felpa de hombres. El nuevo logotipo de Thomas Burberry, diseñado por Peter Saville y revelado a principios de agosto, se visualizó en varias oportunidades, como en una blusa, o en el forro de seda de un blazer de lana con estampado yuxtapuesto. Estos son artículos comerciales, los tejidos a cuadros, las rayas y el logotipo se venderán, tal como lo demuestra la estrategia de la compañía.

Cincuenta tonos de beige

Burberry es dueños del color beige, aunque en el pasado tal vez el color fue asociado con sus gabardinas. En esta ocasión, se sentía como una paleta de color de la que Burberry se apropió. Para Tisci fue una victoria, pues su beige era moderno y refinado. Se lo veía predominantemente en ropa de diario y prendas de vestir para exteriores, como en un vestido fluido con pliegues usado sobre un pantalón delgado (slim) y en contraste un esmoquin naranja. En ropa de hombres destacaban un abrigo de lujo y una chaqueta Harrington.

Las siluetas personalizadas estuvieron ordenadas, el sobredimensionamiento se dejó para la ropa de calle

Había prendas adecuadas para ambos sexos, pero aquí también las siluetas se refinaron: pantalones delgados y blazers pulcramente cortados. Afortunadamente, no había rastro de la chaqueta de hombre de gran tamaño o de las hombreras exageradas que se ha desfilado hasta la muerte.

Demasiadas opciones enturbiaron la segunda mitad

La colección entró en aguas complejas en su segundo acto, el cual estuvo centrado en el estilo de calle (streetwear). Aquí había demasiadas opciones, ideas y diseños aleatorios, que en una edición más ajustada se pudo haber evitado. Había impresiones fotográficas y citas en las camisetas: un extraño diseño tenía la palabra vaca estampada en una camiseta negra combinada con una falda estampada, con tiras de bondage (o bungy jumping). Los pantalones de los hombres eran rectos y largos, quizás no tan favorecedores para el cliente sofisticado que se pretendía atraer en la primera parte del espectáculo. Estos estilos actuaron como un recordatorio de la vida de Tisci, como si fuera un estudiante de veintitantos años en la escena londinense. Las capas, las hebillas y los toscos zapatos Mary Jane eran los accesorios dominantes, aunque ninguno de ellos destacaba como algo imprescindible.

Al final del evento, Tisci presentó una nueva categoría de ropa de noche, algo en lo que Burberry estaba menos enfocado. Una serie de vestidos negros cerraron la presentación. Tisci explicó al New York Times que Burberry no era solo una identidad, sino que podía proponerse a multitudes; madres e hijas, padres e hijos.

¿Puede la moda ser para todas las personas?

Y aquí radica el problema. Ser para todas las personas no es ser una marca de moda. Si bien es fácil criticar una monótona mirada, y la mayoría de los diseñadores tienen al menos un estilo para ese debate, es mucho más desafiante ser el mejor proveedor para un grupo demográfico que incluye a toda la humanidad. No hay una sola marca donde los niños del club, la nobleza, los jóvenes, los viejos, los sofisticados, las chicas skater, los forasteros y la gente de negocios vayan a comprar. Ni siquiera Uniqlo puede reclamar ese lugar con su Lifewear.

Tisci sabe una o dos cosas sobre la ropa de calle, y en Givenchy condujo una dirección admirable para que la marca adoptara un lujo sensual gótico oscuro, el cual tuvo como resultado elevar el prestigio y las ganancias de la compañía luego de estar cerca de la bancarrota en 2005. Por lo tanto, también está el cliente que seguirá los pasos del director creativo en la firma británica.

La herencia y el atractivo de la marca Burberry se extiende mucho más allá del control y más allá de la trinchera, pero Tisci tendrá que elegir sus batallas. Hasta el momento, debutó con una propuesta de moda multidimensional moderna, veamos qué dirección tomar.

Fotos: Evento Burberry Primavera Verano 19, fuente página web Burberry

 

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