Puig enfrenta su Junta de Accionistas sin acuerdo con Estée Lauder, sin plan estratégico, y con sus acciones asentadas en los 15 euros
Madrid – Si el momento y las formas en los negocios —como en la vida— son lo que marcan la diferencia, ni uno ni otro de entrada van a servir para aliviar la situación ni la imagen en la que ahora mismo se encuentra el Grupo Puig. Compañía que tras anunciar a finales de la pasada semana el fracaso de las negociaciones para abordar su potencial fusión con la estadounidense The Estée Lauder Companies, se enfrenta esta semana a la celebración de su Junta General de Accionistas.
Si ahí tenemos el momento, y que queda claro que no es el más favorable para la celebración de este encuentro, no cuando las acciones de la multinacional de la moda y la belleza sufrieron una contundente corrección por parte de los mercados tras el anuncio del final de las negociaciones, nos falta por poner atención en las formas. Unas maneras que frente a la magnificencia bajo la que tuvo lugar la junta de 2025, la primera que celebraba la compañía desde su salida a Bolsa el 3 de mayo de 2024, se verán en esta ocasión sustituidas por el deslucido y desvaído ánimo de un encuentro que tendrá lugar de manera exclusivamente telemática. Una decisión anunciada por la compañía el pasado 27 de abril, y ampliada vía comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al día siguiente, coincidiendo con el anuncio de la convocatoria de la junta para este próximo viernes 29 de mayo, en primera convocatoria.
Si esa limitación entonces podía defenderse desde la perspectiva de que la compañía se encontraba todavía en negociaciones para una potencial fusión con Estée Lauder, y puesto que de haberse alcanzado ese acuerdo este se hubiera terminado de debatir desde una Junta General de Accionistas de carácter extraordinario, tras dar carpetazo a ese acuerdo, la impresión que va a darse es la de un Consejo de Administración que rehuye a sus accionistas. Una sensación que, como apuntábamos, al igual que el momento en el que se va a terminar de dar la cita no es que vaya a servir para mejorar la imagen de Puig ante sus inversores, actuales y potenciales, y que habrá que esperar a ver cómo trata de corregirla Mar Puig, que tras su salida de la dirección diaria se mantiene en todo caso al frente de la compañía, en calidad de presidente ejecutivo.
Sin acuerdo con Estée Lauder, y sin plan estratégico
Como medidas a tomar para justamente tratar de mitigar esas impresiones, y corregir el ánimo que entre los inversores esté pesando el golpe que ha supuesto para sus intereses la falta de acuerdo con Estée Lauder, se espera que desde Puig puedan durante el encuentro anunciar una nueva fecha para la celebración de su “Capital Market Day”. Un día del inversor que a fecha del 30 de octubre de 2025, coincidiendo con la presentación de sus registros de ventas durante el tercer trimestre del ejercicio, se anunció que tendría lugar los días 16 y 17 de abril de 2026; un anuncio que se corregía con la presentación de los resultados anuales de la compañía, el pasado 17 de marzo, fijando la cita para la jornada del 14 de abril. Una fecha esta que terminaba finalmente de caerse del calendario tras la apertura de las negociaciones entre Estée Lauder y Puig, que el 27 de marzo anunciaba que posponía “sine díe” la celebración de su “Capital Markets Day”.
Como consecuencia de todo ese baile de fechas, la realidad sigue siendo que la compañía no cuenta con un plan estratégico anunciado y presentado de manera pública a sus inversores, actuales y potenciales, más allá de las directrices que se señalaron desde su folleto de salida a Bolsa. Una serie de estrategias y compromisos ante los que Puig ha logrado responder, se guardaba de subrayar Jose Manuel Albesa, CEO de Puig, con motivo del anuncio del final sin acuerdo de las conversaciones con Estée Lauder, pero frente a los que en cualquier caso la compañía española debería cuanto antes tratar de presentar su renovada hoja de ruta. Un propósito que ya se esperaba que se hubiera llevado a cabo este pasado 14 de abril, un día en el que, apuntaban en su momento desde Puig, la compañía contemplaba ofrecer “una actualización sobre su estrategia y prioridades a largo plazo”.
Con las acciones en los 15 euros por título
Tras la “corrección” inmediata dada por los mercados a las acciones de Puig tras el anuncio del final de las negociaciones con Estée Lauder, los títulos de la multinacional española de la moda y la belleza retrocedían el pasado viernes un -13,43 por ciento, desde los 17,64 a los 15,27 euros la acción. Una caída ligeramente superior a la subida del +13,29 por ciento que las acciones venían acumulando desde la confirmación de las negociaciones el 23 de marzo —con los títulos marcando en los 15,57 euros—, y antes de que se informase de la ruptura de estas este pasado jueves 21 de mayo —con las acciones en los 17,64 euros—. Una evolución que deja a las acciones de Puig asentadas en estos momentos en los 15 euros, y cotizando en estos momentos en los 15,16 euros; un -2,63 por ciento por debajo de esos 15,57 euros en los que marcaban antes de informar de estas negociaciones, y un -38,12 por ciento por detrás de los 24,50 euros en los que se fijó su precio para su salida a Bolsa.
De manera completamente opuesta, el mercado ha premiado a Estée Lauder tras el final de estas negociaciones, con unos títulos que se disparaban el pasado viernes un +11,92 por ciento, pasando desde los 78,91 a los 88,32 dólares la acción. Una subida marcadamente superior a la caída del -8,15 por ciento que venían acumulando a sus espaldas las acciones del gigante de la belleza, tras pasar de los 85,92 dólares en los que cerraban la jornada del día 20 de marzo, hasta los 78,91 dólares en los que lo hacían de la sesión del jueves 21 de mayo. En su caso un desempeño bursátil que deja a las acciones de Estée Lauder cotizando en esos 88,32 dólares; un +2,79 por ciento por encima de los 85,92 dólares en los que marcaban antes de que se informase de todo este proceso de negociación.
Renovación del consejo, y aprobación de un dividendo de 0,42 euros por acción
Desde todo este contexto, este viernes se dará paso a una Junta General de Accionistas de Puig de 2026, exclusivamente telemática, desde la que se resolverán los hasta 13 puntos en los que se ha terminado por estructurar el orden del día del encuentro. Una cita que, con el 93,21 por ciento de los derechos a voto —a fecha del pasado 31 de diciembre de 2025— en manos de la familia Puig, a través de las sociedades Exea Inversión Empresarial y su compañía matriz Exea Quorum, se presenta casi que como un mero trámite, pero durante la que en cualquier caso como principales puntos de su orden del día se aprobarán las cuentas anuales; se propondrá para su aprobación un dividendo de 0,42 euros por acción; se renovará el Consejo de Administración; se votará para su aprobación el plan de entrega de acciones a los consejeros ejecutivos como pago variable de sus retribuciones; y se votará la venta de la marca “Aromas de Castilla”.
A este respecto, y tal como detallamos desde FashionUnited a fecha del pasado 28 de abril, para la renovación del Consejo de Administración, y una vez que Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell, ha acordado dimitir de su puesto dentro del órgano de Gobierno, se propondrán a la Junta General de Accionistas las designaciones como nuevos miembros del consejo de Julie Van Ongevalle, presidenta y CEO de Opella, y la Jose Manuel Albesa, CEO de Puig; así como la reelección de un total de ocho consejeros, Marc Puig (consejero ejecutivo), Nicolas Mirzayantz (consejero independiente), Daniel Lalonde (consejero independiente), Ángeles García-Poveda Morera (consejero independiente), Jordi Constans Fernández, Ioannis Petrides, Rafael Cerezo Laporta y Christine Ann Mei (consejero independiente).
- Puig enfrenta una Junta General de Accionistas telemática en un momento desfavorable tras el fracaso de su fusión con Estée Lauder, lo que ha impactado negativamente sobre sus acciones y en su imagen ante los inversores.
- La compañía carece de un plan estratégico público actualizado, tras posponer “sine die” su “Capital Market Day”.
- A pesar de la situación, no se espera otra cosa de la Junta que la aprobación de las cuentas anuales, la de un dividendo de 0,42 euros por acción, y la de la renovación del Consejo de Administración, con la incorporación de Julie Van Ongevalle y Jose Manuel Albesa.
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