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OTB (Diesel) saldrá a bolsa en 2024

Por Jaime Martinez

15 nov 2021

Empresas

Photo Credits: Jil Sander, página oficial de Facebook.

El Grupo italiano OTB, propiedad del polémico empresario Renzo Rosso y matriz de un abultado portafolio de marcas integrado por las casas de modas Diesel, Maison Margiela, Viktor&Rolf, Marni y Jil Sander, por una participación en Amiri y por las divisiones de producción textil Staff Internacitonal y Brave Kid, saldrá a cotizar a bolsa el próximo año de 2024. Un punto de inflexión en la historia de la multinacional italiana, que conseguirá de esta forma finalmente dar sobre su modelo de negocio tras los continuos rumores que vienen sucediéndose a este mismo respecto desde hace ya largos años.

Estos serían así al menos los planes que su fundador y actual presidente, Renzo Rosso, tendría programados para la compañía de cara al medio plazo, según el propio empresario se encargaba de anunciar a un reducido grupo de periodistas a finales de la pasada semana. Unas declaraciones que se han encargado de recoger medios como la agencia Reuters o el medio norteamericano de noticias Wwd, en las que Rosso enfatizaba el buen comportamiento económico que la compañía arrojará al cierre de este ejercicio y las buenas previsiones que mantienen de cara al próximo año de 2022. Un buen rendimiento económico que mantendría a la compañía en la senda para cerrar este año de 2021 con unos ingresos totales por valor de 1.500 millones de euros. Una cifra que respondería al buen comportamiento que están experimentando la suma de sus casas de modas, y que le valdrían para asentar las bases de esa Oferta Pública Inicial (OPI) que el propio Rosso revelaba que espera que pueda darse para 2024.

“Este es un buen momento para OTB y esperamos un hermoso 2022, especialmente en el rango de productos de gama alta”, explicaba Rosso, al tiempo que anunciaba que las ventas del grupo durante el mes de septiembre se habían situado un +21 por ciento por encima de los valores de 2020, regresando a unos niveles de 2019.

A la espera de nuevas adquisiciones

A la espera de afianzar aún más sus balances de cara a esa OPI de 2024, y tras la compra de Jil Sander a principios de este pasado mes de marzo de 2021, Rosso también adelantaba que los planes de la multinacional para el corto y medio plazo pasan por continuar adelante con esta misma política de compras y de adquisiciones, firmando acuerdos con distintos grupos que puedan resultar de interés para OTB.

“Nos gustaría establecer nuevos acuerdos en términos de fusiones y adquisiciones, pero por el momento los activos más bonitos no están a la venta”, explicaba Rosso, en relación a la estrategia que estarían siguiendo un buen número de propietarios interesados en vender, pero que estarían a la espera de ofrecer sus últimos resultados, una vez ya superados los peores efectos de la pandemia, de cara a poder así exigir mejores ofertas por sus compañías.

Regreso a la rentabilidad para Jil Sander

Manteniéndonos en el aspecto económico, el desayuno informativo sirvió también para poder ofrecer una última actualización sobre la situación en la que se encuentra Jil Sander tras su compra por parte de OTB. A este respecto, las ventas en términos comparables de la compañía habrían aumentado un +51 por ciento, estimándose por parte de Rosso el que la firma pueda llegar a términos de rentabilidad antes de lo esperado, y por parte de Minelli, director ejecutivo de Jil Sander desde el pasado octubre, el cerrar el año con 300 millones de euros de facturación.

“Siempre hemos tenido una posición financiera neta positiva, pero, después de caer hasta los 25 millones de euros en 2020, este año esperamos informar de un aumento hasta los 300 millones de euros”, detallaba Minelli, como consecuencia de la implementación de una serie de “medidas estructurales” que estaba previsto llevar a cabo de cara a los próximos tres años, pero que se han acelerado como consecuencia de la pandemia.

Mientras tanto por su parte Rosso apuntaba a que, mientras las colecciones masculinas para la Primavera/Verano de 2022 han aumentado un +80 por ciento, y las de mujer otro +32 por ciento, se espera que “Jil Sander alcance el punto de equilibrio, incluso antes de 2022”.

Un aumento de su rentabilidad, que vendrá acompañada de fuertes inversiones destinadas a expandir las estructuras de la firma, mediante aperturas como las que Rosso ya habría programado de nuevas flagship stores de Jil Sander en ciudades como Nueva York o en Shanghái, esta última para el próximo mes de enero, o la renovación de su flagship store de Milán. Ya que no hay que olvidar que “a día de hoy, Jil Sander es una marca milanesa”, anunciaba, y como tal deberá de contar con una representación acorde en una ciudad, sobre la que la propia OTB se mantiene a la espera de construir su nuevo cuartel general. Unas oficinas centrales que Rosso apuntaba a que bien podrían terminar ubicándose en la nueva zona Scalo Porta Romana de Milán, el área próxima a la Fondazione Prada que se desarrollará al abrazo de los próximos Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo de 2026.