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Asos cierra ejercicio hundiéndose en bolsa: de los costes en logística a la salida de su CEO

Por Jaime Martinez

12 oct. 2021

Empresas

Photo Credits: Asos.

Las acciones de la plataforma multinacional Asos, pure player digital británico especializado en la comercialización de artículos de moda y belleza tanto de un amplio portafolio de marcas propias como de terceros, se dejaban ayer, durante una sola jornada, un -13,41 por ciento en la Bolsa de Valores de Londres donde la compañía cotiza bajo el ticker “ASC.L”, y sobre el que sus títulos pasaban de los 2.781 a los 2.408 peniques por acción, unos 27,28 euros, coincidiendo con la publicación de sus resultados relativos a su último ejercicio fiscal completo de 2021. Un anuncio que traía consigo, más allá de los balances, dos importantes noticias que los analistas sitúan detrás de su hundimiento en bolsa: la salida de Nick Beighton como director ejecutivo de la empresa, y las malas previsiones en costes para la logística que la compañía ha estimado de cara a este su actual ejercicio de 2022.

Entrando a desgranar punto por punto esta serie de factores, y empezando por los resultados económicos que arrojan sus balances, durante su último ejercicio anual de 2021, finalizado este pasado 31 de agosto de 2021, Asos llegó a generar unos ingresos totales por valor de 3.910,5 millones de libras, unos 4.610,74 millones de euros al cambio actual. Valor que se sitúa un +19,83 por ciento por encima de los 3.263,5 millones que llegó a generar durante el complejo ejercicio de 2020, e igualmente un +43,06 por ciento por encima de los 2.733,5 millones de libras que recogió al cierre de su ejercicio de 2019.

Este aumento de la facturación ha terminado reflejándose en un beneficio neto total para el ejercicio de 128,4 millones de libras, unos 151,04 millones de euros al cambio actual. Una cifra que por su parte representa un aumento del +13,33 por ciento con respecto de los 113,3 millones de libras de 2020, y de un +421,95 por ciento frente a los apenas 24,6 de beneficios que lograba recaudar al cierre del ejercicio de 2019. Todo un éxito sin duda para la plataforma británica, si no fuera por las malas previsiones en costes y logística que en este ya pasado ejercicio de 2021 han supuesto un total de 2.134,1 millones de libras a causa de los aranceles generados por el Brexit y del aumento de los costes al transporte y que se espera que también afecten al próximo ejercicio. Valor que, para poner en perspectiva, supone un aumento del +24,36 por ciento con respecto a los costes por idénticos motivos de 1.716,1 millones de libras a los que la compañía hacía frente durante su anterior ejercicio de 2020. Un capítulo de costes relacionados con las ventas, al que además habría que sumar unos gastos de distribución que se elevan hasta los 509,5 millones de libras, y unos gastos administrativos añadidos que lo hacen hasta los 1.076,8 millones de libras.

“Asos ha obtenido otro desempeño sólido, gracias a un continuo crecimiento de su base de clientes que la ha impulsado a unos mayores índices de ventas y de beneficios”, se encargaba de apuntar Mat Dunn, actual director de operaciones y directos financiero de la compañía británica. “Nuestro éxito se ha debido a nuestro enfoque en buscar satisfacer a los amantes de la moda de las generaciones de veinteañeros, con más opciones, servicios y un mayor ‘engagement’”. Y todo ello, al tiempo que “también hemos seguido invirtiendo en nuestra plataforma y en nuestra oferta”, destacándose a este respecto la “exitosa adquisición e integración de las marcas de Topshop”. Unas operaciones que necesitaron del “duro trabajo y la determinación de todos los miembros de los equipos de Asos”, a los que “quiero darles las gracias por todo lo que han hecho”.

Reestructuración de la Junta de Admnistración de Asos

Entrando ya en la reestructuración de los órganos de dirección que la dirección del grupo ha decidido emprender, con vistas a iniciar su “siguiente fase de crecimiento global”, se ha acordado, con efecto inmediato, la salida de su actual director ejecutivo Nick Beighton. Quien, después de 12 años en la empresa, incluidos 6 como CEO, será sustituido de manera interna por Mat Dunn, que sumará a sus actuales responsabilidades como director financiero el papel de director de operaciones. Mientras que Katy Mecklenburgh, actual directora del área de finanzas, se convertirá en la directora financiera interina en labores de apoyo a Dunn. Estando no obstante previsto, a pesar de sus efectos inmediatos, que Beighton permanezca a disposición de la Junta hasta finales de 2021 para poder garantizar así una transición de poderse sin mayores problemas.

Esta serie de cambios vienen a seguir a la salida de Adam Crozier, actual presidente de Asos, y quien dejará la compañía tal y como se había anunciado a partir del próximo 28 de noviembre. Un cargo de presidente no ejecutivo para el que ya se ha nombrado a Ian Dyson, actual director no ejecutivo de Asos y presidente de su comité auditor, como sustituto, con efectos a partir del próximo 29 de noviembre y por un periodo de 3 años. Estando entre las nuevas, y urgentes, responsabilidades que le han encomendado, la de buscar un nuevo CEO para la empresa. Que, además de esta serie de cambios en su dirección, también ha anunciado la incorporación de Jorgen Lindemann como nuevo consejero no ejecutivo de su Junta de Administración.

Presiones sobre la cadena de suministros

De cara ya a las perspectivas que la compañía ha ofrecido de cara a este actual ejercicio fiscal de 2021-2022 en el que se encuentra ya inmersa, y que han sentado como un auténtico jarro de agua fría para sus inversores, desde Asos han anunciado una estimación de entre un +10 y un +15 por ciento de aumento de sus ingresos para todo el ejercicio de 2022. Todo a partir de un primer semestre para el que estiman un crecimiento medio de un solo dígito, así como unas presiones sobre toda la cadena de suministros, de la industria en general, que en el caso de Asos prevén que se terminará reflejando en unos tiempos de entrega más largos y en el acceso a unos suministros limitados para algunas de sus marcas asociadas. Unas dificultades en materia logística que, lejos de desaparecer, la compañía valora que se alargarán a lo largo de todo el ejercicio.

De este modo, soplan “vientos en contra en materia de unos costes notables”, explican desde Asos, entre los que se incluyen “el aumento de los costes a la importación, a la anulación de los aranceles impuestos a raíz del Brexit, a la entrega de los pedidos y a la inflación de los costes laborales”.

“De cara al futuro”, entraba a detallar Mat Dunn desde su nuevo rol como principal ejecutivo de la compañía, “aunque es probable que nuestro comportamiento en los próximos 12 meses se vea limitado por la volatilidad de la demanda y las presiones sobre la cadena de suministros global y los costes, confiamos en nuestra capacidad para aprovechar las importantes oportunidades que tenemos por delante”. “En los últimos dos años hemos sido capaces de transformar Asos con inversiones en infraestructuras y en oferta al cliente, hemos generado un fuerte crecimiento en términos de ingresos y de caja, y hemos conseguido mejorar la rentabilidad estructural” de la compañía. Aún así, “sabemos que hay mucho más por hacer”, y por eso “estoy encantado de asumir el papel de director de operaciones”. Una posición desde la que “trabajaré incansablemente con todos los miembros de Asos”.