De Ubrique a Viena: la firma francesa Polène sigue avanzando en su hoja de ruta internacional
La firma francesa de marroquinería Polène ha continuado con su desarrollo internacional mediante la apertura de una tienda en Viena (Austria). Inaugurada pocas semanas después de anunciar una nueva dirección en Estados Unidos, la primera boutique austriaca de la enseña ha ampliado aún más la presencia comercial de Polène en todo el mundo.
Un espacio anclado en el savoir-faire artesanal de la ciudad
El establecimiento se ha instalado en el centro histórico de la ciudad y cuenta con una superficie de 364 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. Su diseño interior toma como hilo conductor una partitura musical, en referencia a la historia de la capital austriaca, estrechamente vinculada a la música clásica.
Tras una fachada vienesa clásica, los arcos de acero Corten —elemento recurrente en la arquitectura de las tiendas Polène— retoman el lenguaje del modernismo vienés. Evocan, en particular, las líneas curvas de los pabellones de la Karlsplatz, diseñados por Otto Wagner y Josef Maria Olbrich. Estos arcos estructuran el espacio en una sucesión de secuencias. Por otra parte, los vanos se han revestido con paneles a medida de rejilla vienesa, realizados por el taller local Wiener Geflecht, que tamizan la luz natural.
Al igual que en el resto de su red comercial, Polène ha otorgado un papel protagonista a la piel en su escenografía. Desde la entrada, grandes paneles de cuero suspendidos del techo recuerdan a los revestimientos acústicos de las salas de conciertos, mientras que una escalera está flanqueada por finos cordones de este mismo material. Las pieles dialogan con un mobiliario de madera oscura y un suelo de ladrillo. Para la firma, esta elección ha permitido anclar la tienda en la tradición artesanal de la ciudad.
El recorrido del cliente continúa con una instalación inspirada en una caja de música, elaborada en cuero y madera de nogal. El visitante acciona una manivela que hace avanzar una banda de piel perforada y activa una melodía. Con este dispositivo, Polène ha dado continuidad a su concepto “Craft at Work”, dedicado a la puesta en escena de sus técnicas de confección.
En la parte superior de la escalera, la marca ha presentado una creación concebida especialmente para el espacio por el artista vidriero vienés Robert Comploj. Formado en el trabajo de la madera antes de decantarse por el vidrio soplado, ha desarrollado un enfoque escultórico del material. Sus pliegues y ondulaciones confieren al vidrio una apariencia flexible, al tiempo que dejan percibir su rigidez. Esta colaboración se enmarca en la filosofía de Polène, que integra a artesanos y artistas locales en el diseño de sus tiendas.
Fundada en 2016, Polène cuenta con tiendas en París, Nueva York, Tokio, Seúl, Hamburgo, Copenhague, Pekín y Milán. Sus colecciones se diseñan en su estudio creativo parisino y se confeccionan en los talleres de Ubrique, donde más de 2,200 artesanos participan en la fabricación de los bolsos. Paralelamente a sus propuestas de marroquinería, la firma lanzó en 2023 colecciones de joyería bañadas en oro de 24 quilates.
O INICIA SESIÓN CON