Princesas de rosa en el jardín francés de Karl Lagerfeld

El rosa y las flores inundaron el desfile de alta costura de Chanel, presentado este martes en París de la mano de Karl Lagerfeld, cuya última sorpresa recaló en su propia imagen: el káiser de la moda se dejó barba.

Artífice de puestas en escena monumentales, el diseñador optó esta vez por transformar el emblemático Grand Palais en un sobrio jardín francés por el que las modelos, tocadas con flores y rejillas negras, se pasearon cual jovencitas vestidas de princesa.

Alrededor de una fuente colocada para esta tradicional cita de la alta costura, a la que asisten celebridades, grandes empresarios, gente adinerada e influencers, desfilaron estrellas ascendentes, como la holandesa Luna Bijl, la estadounidense Cara Taylor y la hija de Cindy Crawford, Kaia Gerber.

Princesas de rosa en el jardín francés de Karl Lagerfeld

Desfilan Bijl, Taylor y Gerber

Bijl, de 19 años, abrió y cerró el pase, un honor que tuvo el año pasado Taylor, con solo 15 años. Gerber, de 16, no solo repitió también con la legendaria firma francesa fundada por Coco Chanel, sino que Lagerfeld anunció la semana pasada que la modelo diseñará una colección cápsula para su marca epónima.

Otro protagonista, la nueva imagen del diseñador alemán. A sus 84 años, a su look inconfundible de cabello blanco recogido en coleta, gafas de sol negras y cuello de camisa almidonado, Lagerfeld incorporó una barba blanca, algo indisciplinada, que el público pudo apreciar cuando salió a saludar. Se trata de su mayor cambio desde que a principios de los años 2000 perdió 42 kilos para, según dijo, entrar en los diseños ajustados del francés Hedi Slimane, entonces diseñador estrella de Dior Hombre.

Princesas de rosa en el jardín francés de Karl Lagerfeld

Lazos fucsias

En la pasarela, el rosa dominó la paleta cromática de los vestidos primaverales, que se combinan con botas brillantes del mismo color. Un vestido palabra de honor con tres franjas blancas centellea con cristales bordados, otro, de organza, se confecciona por capas, entrecortando la silueta. Lagerfeld se lanzó igualmente con el fucsia, en cintas ceñidas a la cintura o en forma de lazo sobre un vestido rosa pálido, culminado con un tul que se abre por los costados.

Para la próxima primavera-verano, el gigante de la moda volvió a bucear en los orígenes de Chanel y presentó otras propuestas en blanco y tonos pastel, muchas veces combinadas con botas y guantes negros brillantes.

Hombreras y cuellos elevados

Así, abrió el desfile con una serie de trajes chaqueta de tweed y abrigos rectos con hombreras y cuellos levantados. Las faldas caen en forma de campana a la altura de la rodilla y el mismo estampado de tweed se repite en las botas ajustadas.

Finalmente, Lagerfeld volvió a dar protagonismo a su ahijado y protegido, Hudson Kroenig, que con nueve años desfiló vestido de blanco inmaculado, abriéndose paso entre las modelos con una cesta rebosante de rosas. El desfile de Chanel es uno de los puntos fuertes de la Semana de la Moda de la Alta Costura de París, que finalizará el jueves.

La jornada continuará con otros esperados desfiles, como los de Giorgio Armani y Givenchy. La alta costura se caracteriza por diseños exclusivos que se confeccionan a medida, mediante técnicas artesanales y utilizando los tejidos más nobles. Solo es accesible a la clase más pudiente del planeta. (AFP)

Fotos: Catwalkpictures

 

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