Los jóvenes, al asalto de la pasarela parisina

Desde convertir una colcha en un vestido de noche hasta quemar la ropa con ácido, los jóvenes diseñadores buscan su propio sello para hacerse un hueco entre las grandes firmas con las que comparten la pasarela en París.

En la segunda jornada de la Semana de la Moda celebrada este martes, hubo caras nuevas, como Ottolinger, Afterhomework y A.W.A.K.E., antes del desfile de Saint Laurent por la noche. La ocasión de atraer a un público más milenial y heterogéneo, muy pendiente de retransmitir el evento en las redes sociales.

Dos suizas instaladas en Berlín, Christa Bosch y Cosima Gadient, semifinalistas este año del prestigioso premio LVMH con su firma Ottolinger, se estrenaron en París con una colección de prendas coloridas e intrincadas que se ajustan al cuerpo con cordones.

Manuales para vestirse

"Nos gusta vestir a nuestras modelos, de manera que el look quede individualizado", explicaron ambas diseñadoras de 30 años, después del desfile. Y el cliente, ¿cómo puede saber cómo colocarse estas prendas con tantos ajustes? "Quizás deberíamos elaborar manuales para nuestra ropa", bromearon.

Si bien ya nadie se sorprende con los "jeans" rasgados o agujereados, Bosch y Gadient fueron más allá, quemando los bajos con ácido, de manera que la prenda parece pertenecer a un superviviente de un incendio.

"Desde siempre, hemos apostado por quemar nuestras prendas y usar ácido. Es muy bonito ver el fuego y las formas resultantes, porque no lo puedes controlar", indicaron a los periodistas.

Costura "hardcore"

Con 26 años, la francesa Marine Serre está atrayendo las miradas de un público cada vez más concienciado en la necesidad de apostar por el "upcycling", es decir, aprovechar la ropa que se desecha para confeccionar nuevas prendas, y reducir el impacto medioambiental de la industria de la moda, la segunda más contaminante después de la del petróleo.

En un barrio del norte de París poco habituado al glamur de la moda, Serre presentó su segundo desfile en París bautizado "Hardcore couture". En busca de un "resultado todavía más radical" que en sus inicios, la diseñadora recicló colchas para confeccionar chaquetas, vestidos y faldas, y con chalecos mutibolsillos diseñó un vestido largo.

Casi la mitad de la colección presentada en el desfile - en cuya invitación se podía leer "Fuck Fast Fashion" -, se realizó con la técnica del "upcycling".

Después de los deberes

Exultante. Así se mostraba tras su pase el francés Pierre Kaczmarek, que con solo 19 años presentó su primera colección en París junto a su socia Elena Mottola, de 20 años, para su marca "Afterhomework" (Después de los deberes).

Kaczmarek explicó a la AFP haber preparado su colección impregnándose de la noche parisina y de su entorno cotidiano, si bien alguna de sus prendas también se las inspiró Instagram.

"Todo lo que importa es el momento", dijo este joven tras su desfile marcado por las prendas deconstruidas, las sandalias de tacón y los cordones que, como en Ottolinger, ajustan las prendas.

Sobre el nombre de su marca, explicó que empezó a diseñar cuando tenía 15 años, cuando acababa sus deberes. "Pero incluso ahora que trabajo, es como si siguiera en la escuela, porque aprendo cada día".(AFP)

Fotos: A.W.A.K.E. SS19, catwalkpictures.com

 

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