Cuando decidía cómo contar su historia de audaz diseñador de moda, Jean Paul Gaultier sabía que tenía que haber música... y que esa música tenía que venir del mítico guitarrista y productor Nile Rodgers.

El diseñador que ha llevado a las pasarelas del mundo sus provocativos y juguetones diseños por cuatro décadas, pone ahora los focos sobre sí mismo con una obra autobiográfica que se estrenará el 2 de octubre en París. Mucho más que una pasarela y no exactamente un musical, la obra de género difuso lleva por nombre "Fashion Freak Show" y mostrará los diseños más representativos de Gaultier así como otros más nuevos, a la vez que cuenta su vida a través de actores, modelos y un cantante en vivo.

A cargo de la música estará Nile Rodgers, el creador del grupo Chic y productor de estrellas de la talla de Madonna, Diana Ross o Daft Punk. "Realmente, honestamente, si había una persona en la que yo podía pensar para hacer la música, era él", dice Gaultier a la AFP en la casa de Rodgers en Connecticut, donde las paredes están cubiertas de guitarras y discos enmarcados de los éxitos del productor con artistas que incluyen también a David Bowie y The B-52s.

"Él es parte de mi vida", asegura Gaultier. "Todo el mundo ama sus canciones, las ha bailado, se ha enamorado de alguien gracias a su música". Rodgers -quien cariñosamente llama a Gaultier, de 66 años y solo cinco meses mayor que él, "J.P."- asegura que el show presentará tanto música nueva como canciones clásicas. "Cuando se trata de una obra teatral, se trata totalmente de lidiar con un abanico emocional", dice Rodgers. "Y ese abanico emocional podía no quedar bien atendido con la música original. Tenía que cambiarla un poco".

La moda y el arte

Gaultier ha estado muy involucrado en el mundo de la música. En 1989, grabó un sencillo bailable, "How to Do That", en el que su voz mostraba un inglés con mucho acento pero también inconteniblemente entusiasta. Aunque su mayor influencia en la música llegó a través de su trabajo con Madonna.

Él diseñó algunas de las más llamativas piezas lucidas por Madonna durante su gira "Blond Ambition" en 1990, incluidos su sostén en forma de bala y el corsé metalizado que usaba al cantar "Like a Virgin," una canción producida por Rodgers. Gaultier, quien también ha diseñado prendas para Beyonce, Kylie Minogue, Lady Gaga y Rihanna así como buena parte de la realeza de Hollywood, sacudió el mundo de la moda al mezclar los roles tradicionales de cada sexo y además ha sido salvajemente experimental al imaginar trajes para películas como "El quinto elemento", de Luc Besson.

Pero el diseñador francés, a quien la inspiración le llegó de niño mientras jugaba en el closet de su abuela, dice que ve más creatividad en la música. "No pienso en la moda como un arte", dice Gaultier. "La moda está hecha para ser superficial. Es verdad que a través de la moda te puedes expresar un poco y decir cosas, pero no es como la música que viaja a través de tu nariz, tus oídos, todas partes", dice. "La música es algo hermoso y que realmente necesitamos, como comer", asegura.

Crear una "emoción"

Rodgers, vestido con un saco deportivo hecho con un collage de impresiones de periódicos, dice que él sí considera a la moda como arte, pero ve el poder sobrecogedor de la música. "Es el único arte que te persigue por la calle", dice el músico.

El "Fashion Freak Show" se presentará por unos seis meses y Rodgers se imagina haciéndole frecuentes cambios. También se recrea pensando en la posibilidad de hacer una versión para la televisión. "Lo que estamos tratando de crear no es solo una experiencia, sino creo que una especie de emoción para que la internalices y la lleves a casa contigo", explica Rodgers. (AFP)