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El glamour de la industria de la moda francesa aterriza en Los Ángeles este jueves, cuando Dior presenta su nueva colección frente a estrellas de la talla de Charlize Theron y Brie Larson. La pasarela de la aclamada casa de modas se desplegará en una reserva remota en el acomodado suburbio de Calabazas, donde vive Jennifer López y la familia Kardashian-Jenners, entre otras celebridades de Hollywood.

La víspera del show, Dior organizó una fiesta en el restaurante Gladstone's a la que asistieron Frieda Pinto de "Slumdog Millionaire", Kiernan Shipka ("Mad Men"), Jaime King ("Sin City") y Juno Temple ("Vinyl"), entre otros. El lugar del desfile fue escogido por Maria Grazia Chiuri, quien Dior arrebató a Valentino en julio pasado para convertirla en su primera directora creativa de la sección de alta costura y accesorios femeninos. La compañía ha venido llamando la atención sobre la colección "Dior Sauvage" con una serie de videos y fotos de la fauna protegida de las montañas de Santa Mónica y algunos adelantos de la preparación con las modelos en West Hollywood.

Por mucho tiempo denigrada por la industria de la moda, Los Ángeles ha venido ganando terreno y muchos coinciden en que será pronto uno de los centros de la moda mundial. Saint Laurent presentó ahí su colección otoño-invierno de hombre y parte de la de mujer el año pasado en Hollywood, ante estrellas como Ellen DeGeneres, Lady Gaga, Sylvester Stallone y Pamela Anderson. Tom Ford reveló en marzo que está mudando su centro de diseño de productos para mujer a Los Ángeles, donde Louis Vuitton y Burberry han organizado también desfiles.

Expertos coinciden en que el boom de la moda en la metrópoli californiana se debe a su gran concentración de celebridades, cuya influencia en redes sociales beneficia a las marcas, sin contar la mano de obra y talento creativo que por aquí se encuentra. Los invitados al desfile de Dior viajarán en buses especiales desde Bervely Hills y Santa Mónica hasta la reserva ambiental en Las Virgenes Canyon, a unos 45 minutos. Esas praderas se utilizaron mucho entre las décadas de 1920 y 1950 para filmar películas de vaqueros y otros clásicos como "Lo que el viento se llevó" (1939), "Murieron con las botas puestas" (1941) y "El burlador de Castilla" (1948).(AFP)