Cinco años cambiando la moda: Fashion Revolution

Del 23 al 29 de abril se celebrará la semana de Fashion Revolution, una semana que servirá como retrospectiva para apreciar todo el trabajo y esfuerzos que la organización ha realizado en pro de los derechos laborales dentro de la industria de la moda. Este quinto año aniversario también marca cinco años del colapso de la fábrica de Rana Plaza, uno de los eventos que más conmocionaron y afectaron a la moda. Ese día se perdieron 1,127 vidas mientras que otras 2,437 resultaron heridas debido a las pésimas condiciones laborales y a la falta de interés por el sector, hasta entonces casi invisibilizado.

Fue entonces cuando surgió Fashion Revolution, en 2013. El movimiento ha tratado de cambiar la forma en que la moda se produce y se consume a nivel mundial. Para ello, Fashion Revolution cuenta con tres temas o claves que desde ya están cambiando a la industria: cambiar el modelo del negocio de la moda, modificar los materiales con los que se elabora la ropa y finalmente cambiar la forma en que las personas perciben la moda. Todas ellas con unos objetivos en común: romper la cadena de producción denigrante, contaminante y rápida.

Cinco años cambiando la moda: Fashion Revolution

Logros conseguidos

“Cinco años de Fashion Revolution significan cinco años de millones de personas que usan sus voces y su poder para pedir una mayor transparencia. Ahora somos el movimiento de activismo de la moda más grande del mundo. Somos personas de todo el mundo que hacen funcionar la industria de la moda. Somos la gente que usa ropa, somos la gente que los diseña y fabrica, y los sindicatos que los representan” explica Carry Somers, co-fundadora del movimiento.

Fashion Revolution ahora cuenta con 152 marcas de prestigio y relevancia (con ganancias aproximadas de 42 millones de euros) que han brindado información de quienes son las personas detrás de sus colecciones. Este ‘mapa de marcas’ se puede apreciar en la página del movimiento y desde ella se pueden ver las empresas subcontratadas y sus direcciones.

“Comenzamos principalmente como una campaña en las redes sociales en nuestro primer año, ¡sin tener idea de que Fashion Revolution se convertiría en un gran movimiento! Estamos trabajando no solo con los consumidores, sino también con los legisladores y la industria para exigir un cambio radical y revolucionario con un enfoque en la transparencia”. Para ello, Somers explica que se ha realizado la primera fanzine de Fashion Revolution, Money Fashion Power, donde las personas pueden cuestionar a las grandes empresas sobre qué están haciendo para cambiar la situación actual. Exigir es una de las principales maneras que usa la organización para lograr presión y concienciación en beneficio de todos.

Así inició #WhoMadeMyClothes, un hashtag que proporciona visibilidad a los trabajadores del sector permitiendo contar sus historias y celebrar sus trabajos que hacen posible el mundo de la moda como lo conocemos. Junto a #ImadeYourClothes se ha logrado dar rostro a esos tejedores, tintoreros, bordadoras, cultivadores de algodón, costureras, hilanderos y líderes sindicales, ayudando a mejorar las condiciones en las que ellos trabajan. “El año pasado, 3.600 organizaciones publicaron fotografías con el hashtag #ImadeYourClothes. (...) Contamos con equipos en más de 100 países y vimos a 2,5 millones de personas involucradas en nuestra campaña el año pasado” explica Somers.

Cinco años cambiando la moda: Fashion Revolution

Fashion Revolution en España

A España también llegó la revolución. Según Gema Gómez, coordinadora del movimiento en el país comenta que Fashion Revolution llegó para quedarse. ”En España es un movimiento emergente, ciudadano, y también muy relacionado con nuevos profesionales emprendedores que están creando una industria ética alternativa al fast fashion” explica la coordinadora. Por el momento, en el país se ha trabajado en pro de concienciar al público, al consumidor, sobre la cadena de producción detrás de lo que llevan puesto.

La industria de la moda tiene sus problemas y dificultades en todas partes del mundo, en especial en sus capitales más influyentes. A través de Fashion Revolution, los españoles buscan mejorar e implementar iniciativas, desde los campos políticos y empresariales. Y es que, tal y como explica Gema Gómez “para hacer avanzar las cosas más rápidamente se necesita inversión en concienciación y educación, una legislación más exigente que imponga consecuencias a las empresas que no lo hacen bien en estos temas, y premie a las que sí tienen un compromiso real para mejorar”.

Un ejemplo del trabajo que se está en España es la implementación y adaptación de la campaña #WhoMadeMyClothes que se ha expandido en el territorio nacional en Madrid, Galicia, País Vasco, Andalucía, Murcia, Zaragoza entre otras localidades. Se realizaron un total de 43 eventos de concienciación durante 2017, cantidad que se espera aumentar durante la celebración de este año.

“En Fashion Revolution Spain queremos seguir concienciando sobre los problemas de la industria textil, en especial a los más jóvenes. Por ello nos gustaría formalizar un poco más la estructura que tenemos de tal manera que nos permitiera tener a un par de personas haciendo este tipo de trabajo continuamente en colegios e institutos”. Entre las iniciativas de Fashion Revolution Spain está el lograr mayor transparencia en la cadena de producción y animar cada vez más a los ciudadanos a hacerse un selfie con los hashtags #whomademyclothes #quienhizomiropa.

Grandes proyectos para Fashion Revolution

El proyecto sigue vigente. Sigue caminando e influenciando en muchos lugares del mundo. Según Carry Somers, este 23 de abril se lanzará la tercera edición del Fashion Transparency Index. En este se analiza el índice de transparencia de la moda para dar a conocer ciertos puntos que los consumidores no conocen sobre la cadena de producción. “Esperamos que esto aliente a los consumidores a querer saber más sobre las historias detrás de su ropa, incitándolos a preguntar #whomademyclothes (...) y que las marcas sean empujadas en una dirección más positiva hacia un cambio fundamental en la forma en que funciona el sistema, comenzando por ser más transparentes” detalla la co-fundadora.

Por el momento la organización tiene claro que debe seguir su lucha en contra de la pobreza, abusos contra los derechos humanos, salarios injustos, discriminación y la contaminación ambiental. Mientras tanto, las personas que se involucran en el movimiento siguen aportando desde sus lugares de trabajo y siguen influenciando positivamente en los lugares del mundo donde se encuentran. “Alrededor del mundo hay muchos profesionales que están trabajando por crear una industria más ética. Sentirme parte de esta red internacional tan potente siempre me ha dado fuerza para seguir aportando mi granito de arena cada día” finaliza Gema Gómez.

Fotos: Cortesía Fashion Revolution.

 

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