• Inicio
  • Noticias
  • Moda
  • Ante la escalada de precios de las camisetas del Mundial 2026, la falsificación gana terreno

Ante la escalada de precios de las camisetas del Mundial 2026, la falsificación gana terreno

Moda
Camiseta de fútbol. Créditos: Unsplash.
Por AFP

cargando...

Automated translation

Leer el original fr o da de en fi it nb nl pl pt sv tr zh
Scroll down to read more

París - ¿La oficial por 110 euros o la falsificación diez veces más barata? Con la proximidad del Mundial 2026, el continuo aumento del precio de las camisetas está empujando a muchos aficionados hacia un mercado paralelo con réplicas ultrarrealistas... controlado por redes criminales.

“Es casi imposible notar la diferencia entre ambas”: en un foro en línea, un miembro presume de su compra de una falsificación de la camiseta de España para 2026, recibida en diez días.

Con el logo de la marca bordado en el lugar correcto y detalles artísticos en filigrana, elogia un “trabajo muy sólido” de este falsificador, que ofrece camisetas por unos 15 euros, incluidas las nuevas que vestirán Mbappé, Messi, Cristiano Ronaldo, Lamine Yamal y compañía este verano durante la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá (del 11 de junio al 19 de julio).

“Hoy en día, cualquiera puede comprar una camiseta de fútbol falsa por internet”, lamenta en declaraciones a la AFP Delphine Sarfati, directora general de la Unión de Fabricantes (Unifab). Señala que, por regla general, “las incautaciones de falsificaciones se han multiplicado por cuatro desde 2020” y que “la falsificación representa el 15 por ciento de la cuota de mercado de los artículos deportivos”.

“Fábricas enteras”

“Hemos pasado de la ‘mama’ italiana que las fabricaba en un taller de traspatio a fábricas enteras en China”, advierte.

Una observación que comparte con la AFP Yann Ambach, jefe de la oficina encargada de la política arancelaria y comercial en la Aduana francesa: “Estamos ante un fraude a gran escala, redes criminales, policriminalidad (...). Fabricar, transportar y comprar una falsificación no es un acto trivial; se alimentan redes criminales, se pierden empleos, se pierde saber hacer y se generan pérdidas de ingresos fiscales”.

“Cuando hay grandes eventos deportivos internacionales, es evidente que asistimos a un aumento en el número de falsificaciones incautadas”, subraya, destacando que el 30 por ciento del total de las incautaciones corresponde a “juegos, juguetes y artículos deportivos”.

El creciente atractivo de estos productos ilícitos se explica en parte por la escalada de los precios oficiales, ya que las camisetas pueden superar los 160 euros según la versión.

Para el economista Richard Duhautois, la camiseta “se está convirtiendo en un producto de lujo”. El aumento de los precios es el resultado de una fragmentación de la cadena de valor, explica a la AFP, muy alejada del mero coste de fabricación en la fábrica, deslocalizada en países asiáticos de bajos salarios y que no supera el 10 por ciento del precio final.

Según el coautor de la obra Foot Business (Odile Jacob, 2026), el 35 por ciento del precio de una camiseta va al distribuidor, el 25 por ciento a la marca deportiva, entre el ocho y el 15 por ciento al club o la federación, el cinco por ciento se destina al transporte y el resto corresponde a los impuestos.

“Moda”

El economista señala que este sistema beneficia doblemente a los equipos, ya que la parte que recaudan las marcas deportivas se utiliza después para financiar los gigantescos contratos de patrocinio, como el contrato de más de 100 millones de euros anuales entre Nike y la federación francesa.

Frente a este complejo ecosistema, el mercado paralelo funciona con “una producción masiva” pero “sin licencias, sin marketing”, apunta para explicar los bajos precios de los falsificadores. Hippolyte Genaud, cofundador de la tienda parisina de camisetas vintage LineUp, “entiende a la gente que recurre a las falsificaciones”, dada la inflación.

Sobre todo porque la imitación ha mejorado notablemente su calidad, lo que complica su labor para distinguir lo auténtico de lo falso: “en las camisetas nuevas, cada vez están mejor hechas, hay que fijarse mucho en los detalles”. Según él, la frontera entre ambos mundos es a menudo muy delgada en el origen: “Creo que seguramente salen de las mismas fábricas (...) que hay muchas empresas en Asia que producen de día para las marcas deportivas y de noche para una segunda red”.

Finalmente, señala que el interés por las camisetas ya no es exclusivo de los “fervientes apasionados del fútbol” que antes abarrotaban su tienda: “Desde hace cinco o seis años, ha surgido una nueva clientela, con gente que lleva la camiseta como un objeto de moda, por su estética”. Ya sea auténtica o falsa.

Este artículo fue originalmente publicado en otro idioma dentro de la red internacional de FashionUnited y después traducido al español usando una herramienta de inteligencia artificial.

FashionUnited ha implementado herramientas de inteligencia artificial para agilizar la traducción de artículos entre nuestras plataformas, pues contamos con una red global de periodistas activos en más de 30 mercados, ofreciendo inteligencia empresarial y los contenidos más recientes en 9 idiomas.

Esto permite que nuestros periodistas puedan dedicar más tiempo a la investigación y redacción de artículos originales.

Los artículos traducidos con ayuda de IA son siempre revisados y editados por un editor humano antes de su publicación. Si tienes preguntas o comentarios sobre este proceso, escríbenos a info@fashionunited.com

Falsificaciones
Futbol