Riad - Una joven princesa saudita, muy influida por sus años pasados en Japón, es la nueva cara de la moda en el ultraconservador reino, teatro de reformas sociales que generan tanta esperanza como escepticismo. Nura bint Fayçal Al Saud, bisnieta del fundador de Arabia Saudita, fue nombrada en diciembre presidenta honoraria del Arab Fashion Council (Consejo de la Moda Árabe) y supervisó a mediados de abril la primera Semana de la Moda Árabe de su país.

Portando un velo sobre su cabellera, la princesa que celebrará el domingo sus 30 años, atrae con su carisma, elocuencia y elegancia. Una imagen que corresponde a la nueva Arabia Saudita que desea modernizar el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, aunque algunos consideran como una simple vitrina en uno de los países más conservadores del mundo. "Yo entiendo perfectamente el punto de vista de las personas", afirmó la princesa Nura en una entrevista a la AFP en Riad. Pero, precisó, "Arabia Saudita tiene lazos muy fuertes con su cultura. Como mujer saudita, yo respeto mi cultura, respeto mi religión".

"Usar la abaya o vestirse de manera conservadora, si lo quieres llamar así, es algo que forma parte de lo que somos. Forma parte de nuestra cultura (...) es nuestra manera de vivir, incluso cuando viajamos".

"La mujer decente"

Lanzada el 11 de abril con dos semanas de retraso, la edición saudita de la Semana de la Moda Árabe reunió grandes nombres europeos como Jean-Paul Gaultier o Roberto Cavalli y diseñadoras locales como la saudita Arwa Al Banawi, cuya marca 'The Suitable Woman' ('La Mujer Adecuada') es muy apreciada en la región, o su compatriota Mashael Alrajhi con algunas creaciones libres de diferencias de género.

El evento, organizado por el Arab Fashion Council, llamó la atención internacional. Fue percibido como un momento significativo en el proceso saudita de reformas, pero también ha sido criticado porque estaba reservado a mujeres y prohibido a las cámaras. Para la princesa Nura, el acceso limitado forma "parte de las restricciones que debemos respetar en el marco de nuestra cultura".

Abaya-kimono

Diplomada en la Universidad Rikkyo de Tokio con un máster en comercio internacional, la princesa dice que Japón ha sido una influencia importante en su vida. "Allí nació mi amor por la moda". "Creo que he traído conmigo muchas cosas de Japón a Arabia Saudita (...). El respeto a los otros, a la cultura y la religión de los demás".

La influencia cultural de Asia es visible en Riad donde el cruce entre el kimono y la abaya aumenta su popularidad entre los jóvenes amantes de la moda. Nura tiene la ambición de introducir la fabricación textil en Arabia Saudita donde las autoridades desean tanto como sea posible liberar a la economía local de su dependencia del petróleo. "Creo que podemos hacer algo increíble". (AFP)

Por Rania Sanjar con Natacha Yazbeck en Dubái

 

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