Las acciones de Moncler se disparan ante los rumores de compra de Kering

Madrid – Las acciones de la firma italiana Moncler en la bolsa de Milán, donde la compañía cotiza desde el 16 de diciembre de 2013, veían como su valor pasaba el pasado jueves día 5 de los 38,83 euros por título, hasta los 43,03 euros por acción. Un brusco incremento del 10,8 por ciento, que se ha ido reduciendo a lo largo de los siguientes días hasta los cerca de 41,75 euros por acción a los que cotiza en estos momentos, y que se producía después de que se hiciera público el interés que Kering habría mostrado por la compañía.

El encargado de dar pábulo a la noticia fue el medio económico Bloomberg, que el pasado día 4, citando fuentes cercanas a la operación, publicaba que Kering estaba en conversaciones para explorar la posible compra de Moncler. Finalidad para lo que los principales directores de ambas compañías habrían mantenido ya unos primeros acercamientos, pero sin que por el momento se haya concertado ninguna clase de acuerdo. Un punto para el que será fundamental el visto bueno del italiano Remo Ruffini. Presidente y director ejecutivo de la compañía, y dueño de cerca del 22,5 por ciento de su capital, y al que a la luz del comunicado emitido por la empresa el pasado día 5 de diciembre, no debió de sentar nada bien que se hicieran públicas las conversaciones. Hecho que podría terminar por arruinar toda la operación, en el caso de que Moncler terminase resultando demasiado “cara” a los ojos de Kering.

“A petición de su accionista Remo Ruffini en relación a las indiscreciones publicadas por algunos medios”, comenzaba indicando el comunicado, “el Sr. Remo Ruffini, en su calidad de accionista de Moncler, desea señalar que periódicamente mantiene contactos y conversaciones con inversores y operadores del sector, incluido el Grupo Kering, sobre posibles oportunidades estratégicas para promover aún más el desarrollo de Moncler, sin que, actualmente, haya ninguna hipótesis concreta bajo consideración”.

Respuesta ante la compra de Tyffany por parte de LVMH

Diferentes analistas se afanan en señalar que tras estas conversaciones estarían los intentos de Kering de volver a salir al mercado después del gran golpe de efecto protagonizado por su principal competidor, LVMH, con su compra de la cadena estadounidense de joyerías Tiffany . Una operación que habría descolocado completamente a Kering y tras la que se encontraría el verdadero motivo de la salida, pocos días después, de Albert Bensoussan, hasta el pasado noviembre director ejecutivo de la división de joyería y relojería del grupo francés. “La adquisición de Tiffany por parte de LVMH está presionado a todos”, señalaba el analista Berstein Luca Sola a Bloomberg.

La operación también serviría para que Kering insuflase más aire a su principal sector empresarial: las firmas de moda. En un momento precisamente en el que su marca estrella, Gucci, parece estar tocando techo, apostando en este caso por una de las marcas de moda-lujo que mayor crecimiento están experimentando. Un movimiento que a la vista parece que podría resultar de gran atractivo para sus inversores, que consolidaban a Kering dentro de su escalada alcista llevando el valor de sus acciones en la bolsa de París de los 522 hasta los 548,50 euros por acción en los que se encuentra en estos momentos. Habiendo logrado una revalorización interanual de cerca del 40,8 por ciento.

Photo Credits: Moncler, página oficial.

 

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