Gymboree, ¿la próxima bancarrota en la ropa de los Estados Unidos?

A medida que las pérdidas crecen y la deuda corporativa se multiplica, el anuncio de que el presidente ejecutivo, Mark Breitbard, pronto cesara en sus obligaciones como tal ha sido la última gota para Gymboree.

El CEO de la marca de ropa infantil anunció el jueves que asumirá el cargo de presidente el 1 de febrero y dejará sus responsabilidades actuales como CEO una vez que se haya nombrado un sucesor.

En un comunicado el ejecutivo citó la "evolución de las necesidades" de la empresa como la razón por la que debe identificarse a un nuevo líder. "Seguimos centrándonos en los planes estratégicos para nuestras marcas", dijo.

En los últimos meses, Gymboree se ha visto avocada a una espiral de grandes descuentos y un proceso introspectivo, tratando de encontrar su antiguo tirón con formatos de venta al por menor flexibles e innovadores. En este sentido, Gymboree ha anunciado recientemente una inversión crítica en su infraestructura de tiendas físicas: la actualización de su sistema POS y la adición de capacidades móviles.

Gymboree, ¿la próxima bancarrota en la ropa de los Estados Unidos?

El acuerdo de Gymboree "no es tan rentable como los inversores hubieran querido"

La compañía de prendas de vestir de niños, que fue privatizada por Bain Capital en 2010 en un acuerdo valorado en unos 1.800 millones de dólares, reportó una pérdida trimestral de 10,9 millones de dólares el mes pasado. A dia de hoy, la empresa apenas cuenta con 9,7 millones de dólares de efectivo.

"Hace unos años, J. Crew y Gymboree fueron compradas y privatizadas", recordaba en marzo Simeon Siegel, analista de Nomura Securities. "Desde entonces ha sido difícil llegar a un acuerdo similar. Todo indica a que esos acuerdos no han sido tan rentables como les hubiera gustado (a los inversionistas) que fueran".

De una opinión similar es Michael Appel, fundador de Appel Associates, una empresa de consultoría que trabaja con minoristas. Appel señala que las luchas actuales de los minoristas de ropa hacen menos probable que las empresas de capital privado contemplen una inversión en el sector en el futuro. "Simplemente no es una industria que puede tolerar mucho apalancamiento", dijo Appel. "Incluso sin una tonelada de dinero, los minoristas pueden verse ralentizados por costes fijos tales como alquiler, salarios e inventario” añadió Appel.

Gymboree, con sede en San Francisco, tiene un préstamo a plazo de más de 760 millones de dólares que vence en febrero de 2018. Un grupo de prestamistas ha contratado a Rothschild Inc. para asesorarles en caso de que el minorista se enfrente con una posible reestructuración de su deuda de mil millones de dólares este año, informó Bloomberg a comienzos de semana.

Fuentes de mercado apuntan además que Gymboree sigue contando con el banco privado Lazard como asesor financiero y Kirkland & Ellis como asesor legal para opciones de reestructuración, plantando una preocupación compartida por muchos en la industria: ¿será la declaración de quiebra el próximo paso para la empresa?

Image:Gymboree Pagina Oficial, Facebook

 

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