Exdirectivos de Vuitton, ante la justicia por un presunto fraude de IVA en la tienda de los Campos Elíseos

Tras gastar millones de euros en artículos de lujo en la tienda de Louis Vuitton de los Campos Elíseos, un pródigo cliente chino se habría beneficiado de devoluciones de impuestos indebidas. Ahora cinco personas, entre ellas exdirectivos de la empresa, están siendo juzgadas desde el lunes por el tribunal correccional de París por estafa en banda organizada.

La justicia acusa a los procesados de haber realizado devoluciones de IVA —a las que tienen derecho los consumidores extranjeros que residen fuera de la Unión Europea— por las desorbitadas compras de Lin C., que se hacía llamar “Bruce” y se presentaba como un multimillonario chino, a pesar de que él no tenía derecho a ellas por ser residente francés.

Según una auditoría interna de Louis Vuitton, las pérdidas para el Estado ascendieron a un total de 351,000 euros de un total de 2,1 millones de euros en compras fraudulentas realizadas por Bruce C. entre 2016 y 2020 en la avenida más famosa del mundo. Louis Vuitton, que se ha personado como acusación particular en el juicio, ya ha regularizado esta cantidad y ha despedido a cuatro empleados implicados.

Este caso fiscal en el universo del “ultralujo” se inició cuando David M., un joven y avispado vendedor de la tienda Vuitton de los Campos Elíseos, conoció a Bruce C. con motivo de una pop-up store de la firma de marroquinería en una boutique de la rue du Faubourg Saint-Honoré.

“La ropa, los relojes, las joyas que llevaba eran piezas que no había visto en ningún otro sitio. Llevaba relojes de 200,000 euros. No tenía nada que ver con el cliente medio de Louis Vuitton, él buscaba piezas excepcionales”, declaró ante el tribunal el exempleado de Vuitton, vestido con un traje azul marino de rayas blancas.

La conexión entre los dos hombres, ambos de la misma generación, fue inmediata, y empezaron a intercambiar mensajes con regularidad para hablar de moda o de música.

Así, el asesor de ventas consiguió que Bruce C. —quien ha regresado a China y no se ha presentado al juicio— hiciera sus compras en la tienda Vuitton de los Campos Elíseos, un establecimiento con una facturación anual de 250 millones de euros en aquel momento y uno de los buques insignia de la marca del célebre monograma.

Tratamiento privilegiado

Este “cliente extraordinario”, en palabras del exdirector de la tienda durante la vista, quien también atraía a otros clientes, recibió rápidamente el tratamiento reservado a los VIP de la industria del lujo, los “Very Important Customers” o VIC: invitaciones a desfiles o cenas privadas, una bienvenida personalizada en la tienda, la posibilidad de comprar piezas inaccesibles para el gran público...

“Poco a poco, se volvió cada vez más exigente, sobre todo en cuanto a los favores que quería, las invitaciones, etc., pero también en cuanto a la devolución de impuestos de la que podían beneficiarse sus amigos. Empezó a hacernos competir con otras tiendas de París o del extranjero”, afirma David M., de 35 años.

La fiscalía sostiene que, para no perder a este generoso cliente que impulsaba las cifras de ventas, y como gesto comercial, su vendedor asignado y algunos directivos de Louis Vuitton le permitieron acceder a devoluciones de impuestos indebidas, de mayor o menor cuantía, haciendo la vista gorda ante el hecho de que era residente francés o de que algunas compras en su nombre se realizaban bajo otras identidades.

Los acusados, entre los que se encuentra la antigua directora general de Vuitton en Francia, rebaten esta interpretación.

En algunas transacciones, Bruce C. se presentaba en el mostrador con “testaferros”, turistas chinos de paso por París que una agencia especializada ponía a su disposición a cambio de una comisión, para que Vuitton emitiera un formulario de devolución de impuestos a su nombre para la aduana.

“En ningún momento se nos ocurrió poner a nombre de una persona las compras de otra. No cuestiono que supiéramos que los productos eran para el Sr. C. (...) Si al final, (el testaferro) le revendía los productos al Sr. C., no nos gustaba mucho, pero no había nada ilícito”, declaró ante los jueces Guillaume L., exdirector de la boutique de los Campos Elíseos.

Está previsto que el juicio dure hasta el miércoles.


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