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Photo Credits: La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, fotografía de archivo. Pool Moncloa, Borja Puig de la Bellacasa.

El Gobierno “se felicita” por el aplazamiento de EEUU a la subida de aranceles a España

Por Jaime Martinez

4 jun. 2021

Madrid – Después de que a mediados de esta misma semana, tal y como recogíamos desde FashionUnited, el Gobierno de Estados Unidos confirmase su decisión de imponer una subida de aranceles del +25 por ciento a ciertos productos españoles, incluidas importantes referencias al calzado, que no obstante dejaba en suspenso por un periodo de 180 días, el Gobierno de España salía inmediatamente al paso para “celebrar” y “felicitarse” por este aplazamiento. Una moratoria que Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo, confía en que termine resultando definitiva una vez que se alcance el seno de la OCDE un acuerdo entre todos los países miembros para un único impuesto sobre servicios digitales. Motivo que se encuentra detrás de este conflicto arancelario que enfrenta a los Estados Unidos con un total de 6 de sus socios comerciales, entre ellos España.

“Estados Unidos mantiene su compromiso de alcanzar un consenso sobre cuestiones fiscales internacionales a través de los procesos de la OCDE, compromiso que desde el Gobierno español también compartimos”, manifestaba la propia Maroto a través de unas declaraciones difundidas desde el ministerio de Industria. Quien “se felicita”, subrayan desde el ministerio, de que los EEUU haya decidido suspender la aplicación de los aranceles, mostrándose “confiada en que la suspensión resulte definitiva”, pues tras la visita que realizo durante la semana pasada a las instalaciones de la OCDE “para interesarse por el estado de las negociaciones”, apuntan desde Industria, la ministra “pudo comprobar de primera mano la buena marcha de las mismas”. Unos trabajos en los que, destacaban, tanto los representantes españoles como estadounidenses se encuentran volcados, con el fin de poder asentar las bases de una arquitectura fiscal global que grave “de forma justa” los ingresos vinculados a la propiedad intelectual y digital. Un fin que, estiman desde el ministerio español, solo puede ser posible en el contexto de un acuerdo global más amplio sobre tributación internacional.

Al margen del aplazamiento bajo el que se mantendrá la subida de aranceles, por el momento programada para el próximo 29 de noviembre de 2021, desde el Ejecutivo también celebran el que la Oficina de Comercio de los Estados Unidos (USTR) haya eliminado 9 de las 36 partidas inicialmente sometidas a la subida arancelaria. Retirando de la misma diferentes partidas al calzado, la línea de productos más afectada, así como otras relacionadas al pulpo, los sombreros y gorros, y una línea arancelaria de artículos de cristal.

Más de 300 millones de dólares en exportaciones en peligro

Dentro de las categorías de productos españoles que se verán afectadas llegado el caso de que finalmente no logre alcanzarse ningún acuerdo, y se produzca finalmente la subida de aranceles, son la del calzado y los bolsos las que se verían más perjudicadas. Siendo de entre todas las señaladas por la Oficina de Comercio de los EEUU las que mayores volúmenes generan, a pesar de la caída que se ha venido experimentando desde el pasado 2018, y de manera más que acuciada durante este último año de 2020. Ejercicio durante el que las importaciones de esta serie de productos a los Estados Unidos caían de manera más que considerable, manifestando de este modo nada más que la complicada situación que se vive en estos distintos sectores industriales como consecuencia de la pandemia. Una crisis a la que, de no remediarlo, terminará de poner la puntilla esta subida arancelaria del +25 por ciento acordada por la USTR.

Según las informaciones facilitadas desde el ministerio de Industria, las 27 partidas que se mantienen en la lista a gravar por los Estados Unidos se reunirían en torno a un total de 7 categorías de productos: gambas, pulpos, bolsos, cinturones y bandoleras, calzado, sombreros y gorros y artículos de cristal. Representando cada una de ellas en estos momentos, y contando con los nuevos aranceles impuestos pero suspendidos, unos valores totales, de menor a mayor cuantía, de 1,45 millones de dólares las importaciones de sombreros y gorros; de 2,63 millones las de gambas; de 5,88 millones las de artículos de cristal; de 21,49 millones las de pulpos; de 41 millones las de cinturones y bandoleras; de 62,14 millones las importaciones de bolsos; y de 95,46 millones de dólares el valor de las importaciones de calzado, solamente durante el ejercicio de 2020.

Cifras que son las que manejan desde la Comisión de comercio internacional de los Estados Unidos (USICT), y facilitadas por el ministerio de Industria español, que bien dejan patente la importancia que la medida puede suponer para un sector como el del calzado, cuyo valor de las importaciones ya se ha visto duramente mermado, tal y como apuntábamos, como consecuencia de la pandemia. Un hecho que bien queda de manifiesto observando el histórico de unas importaciones que han ido paulatinamente mermando, desde los 162,24 millones de dólares de 2018, a los 148,34 millones de 2019 y finalmente para llegar a esos 95,46 millones de dólares de 2020. Año en el que el valor total de las exportaciones por esta suma de productos ascendió hasta los 227,49 millones de dólares, frente a los 318 millones que alcanzaron en 2019 y los 306 millones de dólares de 2018.

Photo Credits: Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, Gabinete de prensa.

“Durante el curso de la investigación” iniciada por la USTR “el Gobierno español ha señalado reiteradamente que el Impuesto sobre Ciertos Servicios Digitales en España ha sido diseñado para que sea proporcionado, neutral y no discriminatorio”, destacando además el que “se recoge explícitamente en el texto de la propia ley su carácter temporal”, estando en las intenciones del Ejecutivo las de iniciar “el proceso para reemplazar este impuesto por la solución global” tan pronto “como hubiese un acuerdo multilateral dentro del marco de la OCDE”, explican desde el ministerio de Industria.

Por esa razón, desde el mismo momento en el que se dieron a conocer los primeros informes que apuntaban a la subida arancelaria, “la Vicepresidenta segunda y las Ministras de Industria, Comercio y Turismo y Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación han mantenido contactos con sus homólogos para trasladar al Gobierno norteamericano su contrariedad por la posible imposición de medidas y manifestar la voluntad de cooperar y trabajar conjuntamente para llegar a un acuerdo en las negociaciones sobre fiscalidad internacional que tienen lugar en la OCDE”.

Un diálogo abierto que facilitaba el que “representantes de la Secretaría de Estado de Comercio” mantuvieran “varias reuniones y contactos con sectores que podían verse afectados de haberse aplicando las medidas”. Mismo motivo por el que “la Ministra de Industria, Comercio y Turismo se reunió en Alicante con representantes del sector del calzado, uno de los sectores más afectados, para recoger de primera mano la problemática, que posteriormente trasladó por carta a la representante Comercial de los EEUU”. Desde donde habrían atendido a parte de esos requerimientos con su decisión de retirar parte de las partidas de la lista inicial, quedado por el momento las 27 restantes a la espera del tan ansiado acuerdo a alcanzar en el seno de la OCDE en materia de fiscalidad internacional. Un punto de entendimiento que se espera pueda producirse antes de que finalice el verano dado el avanzado punto en el que se encontrarían en estos momentos las negociaciones.