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Autónomos, cuando las cuentas no salen: así es la reforma de las cotizaciones mínimas que plantea el Gobierno

Por Jaime Martinez

13 may. 2021

Empresas

Photo Credits: Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Madrid – Ante una realidad en la que son muchos los trabajadores en situación de vulnerabilidad que no encuentran mayor salida que la de realizar trabajos por cuenta propia, eran muchas las esperanzas que se habían depositado en la tan anunciada reforma de las cotizaciones a los autónomos por parte del Ejecutivo central. Unas esperanzas que muchos veían truncadas cuando, en el día de ayer, se filtraban las bases de un documento remitido a los agentes sociales, patronal y sindicatos, con los puntos clave de la reforma de las cotizaciones planteada desde el ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones bajo el mando de José Luis Escrivá.

A pesar de la progresividad que sí contemplaría la reforma planteada, con un mínimo de cotización anual en función de los ingresos reales de los trabajadores autónomos, que iría ascendiendo a medida que aumentan los ingresos anuales de dichos profesionales, la propuesta continuaría adoleciendo de importantes lagunas. Siendo la principal la de continuar basándose en un sistema cerrado de cuotas por baremos, y no en exclusivamente el pago en función de los ingresos reales de cada trabajador autónomo, como así hacen otros modelos europeos, como el portugués o el modelo italiano. Dos de los sistemas más ventajosos con respecto a sus trabajadores autónomos, quienes en su caso no deben de hacer frente al pago de ninguna clase de cuota mínima o impuesto adicional, como el IVA, sino exclusivamente al de un porcentaje en función de los ingresos reales que generen. Lo que no solo permite ayudar a autónomos y emprendedores durante las difíciles etapas iniciales en las que comienzan a desarrollar su actividad, sino el que también estos puedan dedicar más tiempo a su práctica, y no a intentar ajustar su productividad a un sistema farragoso de baremos y normativas, ante las que, en una suerte de ejercicio de ocultismo y prestidigitación, deben prever, como así contempla el sistema español, cuáles serán los ingresos a futuro que estiman que llegarán a generar.

Periodo de transición de 9 años

Frente así pues un nuevo modelo más depurado y simplificado, que sirviese además de amparo a los trabajadores autónomos con menores ingresos, desde el Gobierno central, a través del ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, han trasladado a los agentes sociales las bases de un nuevo modelo de cotizaciones progresivas, en virtud del cual pasarán a pagar una cuota mínima de entre 90 y 1.220 euros, mensuales, en función de los ingresos que generen.

Según los datos y aspectos recogidos en el borrador del nuevo modelo, al que tenía acceso el medio económico Cinco Días y diseñado como parte de la reforma del sistema de pensiones en la que trabaja el Ejecutivo, el nuevo modelo no terminaría de implantarse hasta el año 2032. Llegando así pues hasta entonces precedido de un periodo “transitorio”, con las connotaciones que la palabra entraña para un sistema político y social como el español en el que lo transitorio tiende a convertirse en permanente, durante el que se contempla un pago de cuotas progresivo, a aplicar a partir de 2023, en función del cual los autónomos deberán hacer frente al pago de una cuota mínima que irá desde los 200 a los 400 euros mensuales. Lo que dejará situaciones tan rocambolescas como las de que un trabajador que ingresen algo menos de 3.000 euros anuales deba de pagar 2.400 euros a la Seguridad Social durante ese primer periodo de transición, o la de que a partir de 2032 aquellos que ingresen un euro de más por encima de esa cifra, deban de abonar 1.440 euros, prácticamente el 50 por ciento de todos sus ingresos.

Cuotas a aplicar a partir de 2023

Ingresos anuales / Cuota mensual

  • De 0 a 3.000 euros anuales — 200 euros
  • 3.000 a 6.000 euros anuales — 215 euros
  • 6.000 a 9.000 euros anuales — 230 euros
  • 9.000 a 12.600 euros anuales — 245 euros
  • 12.600 a 17.000 euros anuales — 260 euros
  • 17.000 a 22.000 euros anuales — 275 euros
  • 22.000 a 27.000 euros anuales — 290 euros
  • 27.000 a 32.000 euros anuales — 305 euros
  • 32.000 a 37.000 euros anuales — 320 euros
  • 37.000 a 42.000 euros anuales — 340 euros
  • 42.000 a 47.000 euros anuales — 360 euros
  • 47.000 a 48.841 euros anuales — 380 euros
  • Más de 48.841 euros anuales — 400 euros

Cuotas a aplicar a partir de 2032

Ingresos anuales / Cuota mensual

  • De 0 a 3.000 euros anuales — 90 euros
  • 3.000 a 6.000 euros anuales — 120 euros
  • 6.000 a 9.000 euros anuales — 185 euros
  • 9.000 a 12.600 euros anuales — 235 euros
  • 12.600 a 17.000 euros anuales — 275 euros
  • 17.000 a 22.000 euros anuales — 305 euros
  • 22.000 a 27.000 euros anuales — 425 euros
  • 27.000 a 32.000 euros anuales — 545 euros
  • 32.000 a 37.000 euros anuales — 670 euros
  • 37.000 a 42.000 euros anuales — 800 euros
  • 42.000 a 47.000 euros anuales — 935 euros
  • 47.000 a 48.841 euros anuales — 1.075 euros
  • Más de 48.841 euros anuales — 1.220 euros

13 tramos “a la carta” sin protección para los autónomos con ingresos inferiores al salario mínimo interprofesional

Entre los demás términos que también contempla el borrador facilitado desde el ministerio que dirige José Luis Escrivá, está el que los autónomos podrán escoger entre las 13 posibles bases de cotización presentadas, de manera provisional. Pudiendo a lo largo del año proceder a ajustarla, en hasta 6 ocasiones, con el fin de ceñirla a los ingresos reales que venga generando. Llegando así hasta un cierre de ejercicio frente al que deberá de abonar la diferencia, o en su caso reclamar la devolución de las cantidades ya abonadas, en función de si finalmente su cotización se ha situado por encima o por de bajo de lo que le correspondía a tenor de sus ingresos reales.

“Hemos tenido conocimiento, por los medios de comunicación, de las intenciones del gobierno de cerrar el acuerdo con los agentes sociales, y esperemos con las organizaciones de autónomos representativas, de la modificación del sistema de cotización de los trabajadores y trabajadoras autonómas en nuestro país”, explicaba Eduardo Abad, presidente de la Unión de profesionales y trabajadores autónomos UPTA. Frente así pues las informaciones que trascendían a lo largo del día de ayer, “tenemos que decir que estamos absolutamente en desacuerdo sobre los pilares fundamentales que se han puesto encima de la mesa para los tres primeros tramos de cotización, que son para aquellos autónomos y autónomas que están con rendimientos netos económicos anuales por debajo del salario mínimo interprofesional”. Con respecto a ellos, “no podemos consentir bajo ningún concepto que autónomos y autónomas que tienen unos ingresos anuales de 3.000 euros, dediquen 2.400 euros al pago de la cuota de seguridad social”, censura abiertamente Abad.

Del mismo modo, continuaba manifestando el presidente de UPTA, “no podemos tampoco consentir que aquellos autónomos con rendimientos netos anuales superiores a 30.000 euros, se les aplique esta nueva formulación, de este nuevo sistema, a lo largo de los próximos 9 años”. Por tanto, desde UPTA “estamos absolutamente en desacuerdo, primero con el decalaje y el baipás temporal que se pretende hacer”, que estiman como excesivamente prolongado, y segundo, porque “este es el momento de salvar a los autónomos con rentas más debilitadas, y por lo tanto, este es el momento de que aquellos que tienen ingresos por debajo de los 12.000 euros, que es el umbral del salario mínimo interprofesional, tengan un alivio en cuanto a su aportación a la Seguridad Social”. “Debemos de considerar que este nuevo sistema tiene que impulsar una mayor cotización para las rentas más altas”, así como servir de “alivio” en la cotización para aquellos “autónomos que están pasando por una situación económica” más precaria.