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Amaya Arzuaga deja la moda tras veinte años innovando. La diseñadora burgalesa cambia Madrid, donde ha pasado las dos últimas décadas expandiendo su marca homónima, por su ciudad natal.

De acuerdo con ‘Vanitatis’, el principal motivo por el que la diseñadora de moda ha decidido cambiar de registro e irse a vivir a Burgos, son las crecientes perdidas de su empresa.

Los datos a los que ha tenido acceso el portal digital muestran que en 2015 la firma de la diseñadora, Amaya Arzuaga SL, obtuvo unos beneficios brutos de 585.000 euros. La empresa cerró ese año con -14.000 euros al final del ejercicio.

En años anteriores las pérdidas de Amaya Arzuaga SL ascendieron a 284.000 euros en 2014 y 393.000 en 2013. Los administradores de la empresa son, en realidad, sus padres, Florentino Arzuaga y María Luisa Navarro.

De cara al futuro, la diseñadora seguirá tomando responsabilidades en las empresas familiares de hostelería y bodegas.