Abusos sexuales “generalizados” en fábricas de Levi’s y Kontoor Brands (Lee)

Madrid- “Todas las mujeres de mi departamento se han acostado con el supervisor”. “Para las mujeres, se trata únicamente de supervivencia y nada más… Si dices que no, no obtendrás el trabajo o no se renovará tu contrato”. Unas durísimas declaraciones con las que una de las trabajadoras de las fábricas de Lesotho (Sudáfrica), narraba las aborrecibles prácticas que habrían estado realizando a lo largo de los últimos años los directivos y gerentes de las instalaciones. Fabricas propiedad de la compañía taiwanesa Nien Hsing, destinadas a producir prendas para marcas estadounidenses como Levi’s, Wrangler o Lee.

Las duras acusaciones, recogidas a partir de una investigación de dos años realizada por el Consorcio de Derechos de los Trabajadores (WRC), con sede en Estados Unidos, relatan un continuo clima de abusos sexuales y humillaciones. El informe, hecho público el pasado jueves, denuncia que los gerentes y supervisores de las fábricas obligaban regularmente a sus trabajadoras a mantener relaciones sexuales a cambio de promociones o contrataciones a tiempo completo. La información también recoge que los administradores de las fábricas en ningún caso tomaron medidas disciplinarias contra los causantes de los abusos, mientras que suprimían el derecho de los trabajadores a sindicarse, impidiéndoles así el poder organizarse colectivamente y denunciar las prácticas. Que a todas lucen violan los derechos de los trabajadores de Lesotho, y van en contra de los códigos de conducta que establecen las propias firmas para con sus proveedores.

Abusos generalizados

Abusos sexuales “generalizados” en fábricas de Levi’s y Kontoor Brands (Lee)

Según denuncian medios como el británico The Guardian, y reflejan las más de 140 entrevistas mantenidas por la organización WRC con diferentes trabajadoras de tres fábricas de Nien Hsing en Lesotho, los abusos sexuales por parte de gerentes y supervisores fueron tan generalizados, que era habitual que los compañeros de trabajo varones de las fábricas también participaran. Así como gerentes y personal extranjero, que “cogían las nalgas de las mujeres y tocaban sus pechos”. Mientras que “las mujeres que se veían involucradas en esta clase de relaciones, eran promovidas fácilmente y premiadas con bonos”.

Cuando las informaciones descubiertas por el WRC llegaron a manos de los directivos de Nien Hsing, la compañía afirmó que durante los últimos dos años no se había realizado ninguna clase de denuncia por acoso o abuso sexual, y que ninguno de sus supervisores y gerentes había sido despedido por estos motivos desde 2005. Y es que como contempla el informe, todos los supervisores que se encontraban involucrados en esta clase de abusos, así como en sobornos u otra clase de malas prácticas, simplemente eran trasladados por los gerentes a otros departamentos en lugar de ser despedidos o amonestados. Mientras que se empujaba a los propios empleados a mentir frente a los auditores externos con el objetivo de impedir que los abusos trascendieran. Cuando “los compradores de los productos de la fábrica estaban presentes, se nos amenazaba con que si [alguien decía] la verdad de lo que sucedía, estaría poniendo en peligro su puesto de trabajo”.

Reacción de Kontoor Brands y Levi’s

Abusos sexuales “generalizados” en fábricas de Levi’s y Kontoor Brands (Lee)

Frente al escándalo, Scott Deitz, vicepresidente de Kontoor Brands, lanzaba ayer un comunicado oficial mediante el que la matriz de las firmas Wrangler y Lee mostraba su preocupación ante la gravedad de los hechos.

“Estamos profundamente preocupados tras conocer evidencias documentadas y muy preocupantes sobre prácticas de abuso y acoso sexual entorno al proveedor Nien Hsing en Losotho, África. Quien produce mediante contrato prendas vaqueras para Wrangler, Lee y otras marcas de ropa”, decía el directivo de la compañía estadounidense, escisión que engloba el negocio vaquero de la multinacional VF Corporation. “Al saber que el informe era creíble, comenzamos nuestras conversaciones con WRC, otras marcas, el Centro de Solidaridad y las organizaciones sindicales de EE.UU y Lesotho, para investigar más en profundidad lo acontecido, averiguar lo que había pasado, y diseñar una solución con la que poner fin de manera permanente a estos deplorables comportamientos”.

Frente a la pregunta de porqué la compañía apuesta por seguir trabajando con Nien Hsing como proveedor, Deitz declaraba que “la respuesta es importante. WRC nos solicitó que sigamos haciendo negocios con Nien Hsing para que podamos aprovechar nuestra posición para provocar un cambio en sus prácticas, y mejorar el bienestar de sus trabajadores en el corto y largo plazo. Lo hemos hecho y hemos colaborado con otras compañías para implementar soluciones, soluciones que esperamos sean sostenibles en el tiempo”.

Fracaso de las inspecciones externas

Deitz también explicaba como las labores de supervisión que Kontoor realiza en las fábricas de terceros que producen prendas para sus marcas de moda, enviando a sus propios equipos de inspección, habían fracasado. Ya que “detectar tales abusos en proveedores externos es complicado”, porque “desafortunadamente, como en el caso de Lesotho, los trabajadores a menudo hacen su trabajo rodeados de un clima de coerción en el lugar de trabajo y con miedo a posibles represalias”. Unos hechos a todas luces inaceptables, y que “Kontoor Brands debe y hará un mayor esfuerzo por detectar”. Medida para la que la compañía, junto a otras marcas como Levi’s y el WRC, desarrollará un programa piloto destinado a prevenir la violencia y el acoso. Que sirva como un “modelo que otros, en el sector de la confección y otros negocios, puedan replicar y mejorar en todo el mundo”.

Entre las medidas implementadas de manera conjunta, Levi Strauss anunciaba la creación de un organización independiente destinada a recibir las posibles denuncias de acoso y abuso sexual por parte de los trabajadores, llevar a cabo investigaciones y evaluaciones, identificar violaciones de un código de conducta desarrollado conjuntamente, y hacer cumplir las leyes de Lesotho. Todo con la intención de intentar erradicar “un problema global, un problema de toda la industria”, en palabras de los directivos de Levi Strauss, para el que la compañía tiene la intención “de seguir siendo líderes en los esfuerzos para asegurar un entorno de trabajo seguro y productivo en toda nuestra cadena de suministro”.

Unos acuerdos que beneficiarán y protegerán a las personas, y particularmente a la mujeres, según anunciaba Richard Chen, presidente del grupo Nien Hsing, a través de unas declaraciones recogidas por el británico The Guardian. “Nos esforzamos por garantizar un lugar de trabajo seguro para todos los trabajadores en nuestras fábricas y, por lo tanto, estamos totalmente comprometidos a implementar este acuerdo de manera inmediata”.

Photo Credits: Pixabay. / Wrangler, página de Facebook. / Levi Strauss & Co, página oficial.

 

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