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Amancio Ortega ha puesto su participación mayoritaria en Inditex en manos de sus gestores de patrimonio de confianza para asegurar la continuidad e influencia que ejerce su familia en Inditex después de su muerte.

El fundador del mayor grupo de moda minorista del mundo colocó una participación del 50,01 por ciento en Inversiones Pontegadea en diciembre de 2015, junto con más de 6.000 millones de euros en bienes raíces comerciales de primer orden.

De esta forma, sus herederos tendrán acceso a participaciones en Pontegadea, que agrupa unos activos por valor de unos 57.000 millones de euros, en lugar de acciones de Inditex que siempre podrían venderse, diluyendo el poder de los Ortega en la dirección de la empresa.

"La prioridad absoluta de Ortega es garantizar el futuro de la compañía, asegurar una participación de control en Inditex que no se diluya", dijo a Reuters una fuente cercana a Pontegadea, explicando las razones que sustentan esta decisión.

La medida pretende preservar la continuidad de la propiedad y la gestión, dijo la misma fuente, y podría en parte intentar evitar situaciones como las de las familias fundadoras de Cadbury o Laura Ashley, que perdieron el control de sus negocios ya que sus participaciones se diluyeron tras retirarse de la dirección de sus respectivos negocios.

"Dependiendo de los términos del fideicomiso, esto debería ayudar a aliviar cualquier temor de que las acciones salgan al mercado cuando fallezca (Ortega)", dijo Adam Cochrane, analista minorista de UBS, en un informe emitido por Reuters.

Mientras tanto, el analista independiente Richard Hyman dijo que el movimiento era una forma de proteger las marcas de Inditex. "El activo más importante que Inditex tiene son sus marcas y el mayor riesgo para la marca es la dilución", dijo Hyman, agregando que "es difícil predecir lo que va a pasar en la industria de la confección, el sector de mayor riesgo para el comercio minorista. Una participación mayoritaria reduce las posibilidades de una adquisición que podría conducir a recortes de costos que terminan perjudicando a la marca ".