Gap y H&M, demandadas por impago del alquiler

Madrid – A lo largo de esta pandemia por coronavirus han sido numerosas las cadenas de moda y del retail que no han visto más solución que tener que recurrir al impago del alquiler de sus establecimientos. Una medida con la que han buscado garantizar su liquidez ante la creciente incertidumbre que se abría en el horizonte, y frente a las obligaciones y gastos ordinarios que muchas de ellas debían de continuar cubriendo como consecuencia de sus obligaciones contraídas con trabajadores y proveedores. Y todo ello en un momento en el que su red comercial debía de mantenerse cerrada, lo que ha provocado una contracción del consumo nunca vista desde la segunda guerra mundial.

Por suerte parece que la parálisis económica que ha experimentado la economía global a lo largo de estos últimos meses parece que va llegando poco a poco a su fin, al mismo ritmo que empiezan a remitir los efectos del COVID-19 en los distintos países del mundo. Que se adentra ahora en ese periodo bautizado como “nueva normalidad”, en el que los distintos países deberán implementar las medidas necesarias para recuperar y modernizar sus actuales sistemas productivos, al mismo tiempo que las empresas no tendrá más remedio que afrontar las consecuencias producidas como fruto de las decisiones adoptadas a lo largo de estas semanas de excepción. Especialmente en lo relativo a retrasos e impagos, en el caso de haberlos adoptado de manera unilateral.

Entre estos supuestos encontramos precisamente a la multinacional norteamericana Gap y al grupo sueco H&M, considerada la segunda mayor multinacional de la industria del textil y de la moda por detrás de la española Inditex. Que han sido demandadas por la friolera de 65,9 millones en el caso de la primera, y por más de 4,2 millones de dólares en el caso de la segunda, por el supuesto de no haber hecho frente a sus obligaciones en concepto del pago del alquiler de sus tiendas.

Gap y una demanda de 65,9 millones de dólares

En el caso de la multinacional estadounidense, que a principios de este mes hacía pública una caída en sus ventas del 43,1 por ciento durante su último trimestre, la demanda era interpuesta a finales de la pasada semana en la corte del estado de Delawere por la compañía estadounidense especializada en centros comerciales Simon Property. Dándose la circunstancia además de que Gap es la principal inquilina en los centros propiedad de Simon Property, en los que cuenta con más 412 establecimientos ocupados tanto por Gap como por sus marcas Banana Republic y Old Navy.

En su demanda, el operador de centros comerciales reclama ni más ni menos que 65,9 millones de dólares en concepto de alquileres atrasados y otros cargos, generados a raíz de la decisión de la multinacional de dejar de abonar el pago de los alquileres durante el tiempo que sus tiendas permanecerían cerradas. Cantidad que parece que Gap estaría más que reticente a abonar, como reflejaría la advertencia que lanzó a los propietarios de todos los locales que ocupa durante el pasado mes de abril, y que recuerda ahora la estadounidense CBS. A los que alertaba entonces, en el caso de presentar batalla, del riesgo que entrañaría aventurarse en una dura y costosa lucha legal de “resultados inciertos”.

Una seria advertencia que parece no haber intimidado a Simon Property. Cuyo director ejecutivo, David Simon, habría asegurado el pasado 11 de mayo en una reunión con los analistas, durante la presentación de los resultados del primer trimestre de 2020, que “la conclusión es que tenemos un contrato y esperamos que nos paguen”.

H&M: una reclamación de 4,20 millones de dólares

En el caso de la compañía sueca, la demanda se habría interpuesto ante la corte del estado de Nueva York el pasado 2 de junio, según se encargaba de indicar a principios de esta misma semana el medio local Footwear News. Y en ella la compañía norteamericana Herald Center Department Stores, dueña de la tienda que H&M ocupa en la céntrica Herald Square de Nueva York, reclama un total de 4.220.788,54 dólares en concepto del alquiler del establecimiento, así como la liquidación de todos los gastos devengados en concepto de honorarios de abogados por la interposición de la demanda y el inicio del procedimiento judicial.

En respuesta a la interposición de la denuncia, un portavoz de H&M declaraba al citado medio que la compañía mantiene “una buena y estrecha relación con todos nuestros arrendadores en los distintos merados”. “Muchos entendieron el reto que supone esta difícil situación a la que nos enfrentamos, y han optado por cooperar con nosotros durante este periodo excepcional. Siempre valoramos nuestras asociaciones con nuestros arrendadores y continuaremos fomentando soluciones sostenibles que sean adecuadas para ambas partes, con la intención de sortear este periodo de la mejor manera posible”.

Objetivo: disminuir gastos y consolidar la liquidez

La demanda sostiene que H&M, que durante la pasada semana se veía empujada a cerrar 95 de sus cerca de 600 tiendas en los Estados Unidos como consecuencia de las protestas raciales surgidas tras la muerte de George Floyd, habría dejado de hacer frente a sus obligaciones durante el tiempo en el que la compañía intentaba sortear con los problemas acaecidos a raíz de la pandemia por coronavirus.

Como consecuencia de dicha pandemia, a principios del pasado mes de abril la compañía reconocía estar implementando una serie de medidas “contundentes” dirigidas a mitigar el impacto del brote en la compañía. Iniciativas que afectarían a áreas tan diversas como la de compras, inversiones, alquileres y a la contratación de personal; y a las que se sumaría una revisión exhaustiva de todos los costes y de todas las partidas de gastos. Ajustes que en el caso del alquiler de los locales comerciales, buscaría realizar con la renegociación con los propietarios y aprobando nuevos precios en función del volumen de ventas. Una política de restricción y optimización de recursos económicos en busca de garantizar su liquidez, que pocas semanas después se veía más que fortalecida con un crédito “revolving” por valor de 980 millones de euros .

Impago de alquileres y declaraciones de quiebra: los efectos del coronavirus en el retail norteamericano

Además de Gap y H&M, otras compañías de la moda y del retail que han dejado de pagar el alquiler de los establecimientos que ocupan durante el tiempo que estos han permanecido, o permanezcan, cerrados como consecuencia del brote de coronavirus, han sido Urban Outfitters, Nordstrom, Burlington Stores, Ross Stores, la NBA o Victoria’s Secret. Así como Foot Locker, decidida igualmente a no pagar el alquiler de aquellas tiendas que se vieron obligadas a cerrar como consecuencia de la pandemia.

Mientras tanto, otras grandes del retail americano, como los grandes almacenes Neiman Marcus y las cadenas JC Penney y J. Crew, no han encontrado más remedio que declararse en quiebra solicitando el conocido “Capítulo 11” de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos.

Photo Credits: Gap.

 

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