Farfetch celebra su primer aniversario en bolsa acumulando caídas del -70 por ciento

Madrid- Mañana 21 de septiembre la compañía británica Farfetch celebrará su primer aniversario como empresa cotizada. Un año sobre el parqué de la bolsa de Nueva York (NYSE: FTCH), que la compañía tendrá que festejar en mínimos históricos y viendo como sus acciones acumulan caídas de hasta un -71,85 por ciento.

Convertida en una de las compañías con mayor proyección internacional, la plataforma británica, especializada en la comercialización y distribución de productos de moda-lujo, decidía dar el salto y cotizar en bolsa el pasado 21 de septiembre de 2018. Lo hacía después de años de rumores constantes sobre su posible salida, y en una bolsa como la de Nueva York que la mayoría de analistas coincidían en asegurar que contribuiría a su capitalización más que la de Londres, donde tiene ubicada su sede. Todo ello gracias a que intervendría en un mercado como el estadounidense, donde participan el mayor número de compañías tecnológicas del mundo; lo que ayudaría a potenciar su carácter y su revalorización como compañía tecnológica. Perfil que la propia empresa se encargó de subrayar en su presentación ante el regulador americano, aclarando que “somos una empresa tecnológica en nuestro núcleo, y hemos creado una plataforma especialmente diseñada para la industria de la moda lujo”, formada por “tres componentes principales: aplicaciones, servicios y datos”.

Envuelta en una gran expectación, la compañía lograba lanzar sus acciones a un precio mayor de lo esperado: 27 dólares por acción (24,41 euros). Llegando a acumular, en aquella primera jornada, un ligero repunte hasta los 30,6 dólares, para finalmente cerrar en los 28,45 dólares. Una cálida acogida que a lo largo de este año iría enfriándose, para marcar un primer mínimo histórico de 16,4 dólares por acción en enero. Un creciente desinterés por parte de los inversores, que la compañía lograba reconducir tras anunciar, a finales de febrero, sus resultados financieros respecto del cuarto trimestre y del ejercicio anual de 2018. Periodo durante el que la compañía logró disparar sus ingresos un +43,5 por ciento, pasando de los 385 millones de 2017, a 602,38 millones de dólares en 2018. Después de generar un volumen de ventas récord por valor de 1.407,69 millones de dólares. Unas cifras que entusiasmaron a los inversores, y que ponían a la compañía nuevamente en máximos de 31,59 por acción.

Una caída de más del 70 por ciento

Desde aquel máximo del 3 de marzo, la compañía ha ido encadenado baja tras bajada hasta acumular una caída del 71,85 por ciento. Situándose durante la jornada de ayer en mínimos históricos de 8,89 dólares por acción. Una situación a la que ha contribuido de manera decisiva su desplome del 8 de agosto. Jornada durante la que las acciones de Farfetch llegaban a hundirse un -44,49 por ciento, pasando de los 18,25 a los 10,13 dólares por acción.

Una jornada negra para la cotización de la compañía, que se producía después de que Farfetch hiciera públicos sus resultados respecto del segundo trimestre de 2019. Un periodo durante el que la compañía había logrado incrementar sus ingresos un +42,7 por ciento, hasta los 209,2 millones de dólares. Unas buenas cifras que no lograron distraer la atención de unos inversores, que no dudaron en castigar sobre el parqué a la compañía después de recibir con gran escepticismo la adquisición, por 675 millones de dólares, de la compañía italiana New Guards Group —matriz de Off-White, la firma del estadounidense Virgil Abloh—.

“Siempre dijimos que las fusiones y adquisiciones serían parte de nuestras herramientas”, se encargó entonces de indicar José Neves, fundador y CEO de Farfetch, al medio estadounidenses wwd. Al tiempo que aseveraba que “no haré comentarios sobre los precios de las acciones. Nunca lo hago. Nuestro trabajo es seguir enfocados en ejecutar una estrategia muy excitante y repleta de oportunidades”. Decía el directivo, sobre una realidad, la abrupta caída de la cotización de la empresa, que sin embargo podría haber provocado la paralización de diferentes operaciones por parte de la compañía británica. Entre ellas la adquisición del grupo neoyorquino de grandes almacenes Barneys. Noticia que se encargó de difundir el New York Post, y que más tarde desmentiría la propia Farfetch a través de un breve comunicado en el que indicaba: “La historia es incorrecta. Farfetch no está haciéndose con Barneys New York”.

Queda por ver cómo encarará Farfetch este segundo año como empresa cotizada, y si logrará generar unas cifras lo suficientemente atractivas, como para volver a entusiasmar a los inversores con su modelo de negocio. Todo ello a la espera de ver cómo se materializa finalmente el Brexit, y en un entorno cada vez más competitivo, atenazado por los continuos rumores de desaceleración y por la creciente guerra arancelaria que enfrenta a Estados Unidos y China.

Photo Credits: Farfetch.

 

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